Diez claves para disfrutar del eclipse solar del 12 agosto: ¿Dónde lo veré mejor? ¿Cuándo me puedo quitar las gafas?
En la cuenta atrás de este fenómeno histórico que podrá verse en una amplia franja del norte de España y Baleares, el director del Observatorio Astronómico Nacional ofrece una guía para vivirlo con intensidad y seguridad
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El próximo miércoles 12 de agosto tenemos en España una Cita con el Cielo verdaderamente excepcional a la que no podemos faltar. Un eclipse total de Sol no se presenta todos los días, ni todos los años, ni siquiera todos los siglos en cada lugar concreto de la Tierra. Millones de personas nos preparamos para contemplar cómo, durante unos instantes, la Luna oculta por completo el disco solar. Pero para disfrutar plenamente del espectáculo hay que prepararse. Aquí le ofrecemos diez claves para vivir, intensamente y con seguridad, los momentos más espectaculares del cielo.
1. Elija bien dónde va a verlo
Para contemplar la totalidad hay que situarse dentro de la franja de totalidad, que es relativamente estrecha. Es muy posible que ya tengamos el lugar de observación bien elegido. Pero si usted no lo tiene aún, recuerde que conviene elegir el lugar con antelación, con el horizonte oeste bien despejado (ya que el eclipse tiene lugar a muy baja elevación). Por supuesto, es muy aconsejable conocer las horas exactas de comienzo y final del eclipse. Para ello, consulte los mapas y visualizadores con toda la información oficial elaborada a partir de los cálculos realizados en el Observatorio Astronómico Nacional (IGN): eclipses.ign.es y trioeclipses.es.
No es imprescindible obsesionarse con situarse exactamente sobre la línea central de la franja de totalidad: aunque allí la totalidad alcanza su máxima duración, la diferencia con otros puntos puede ser de apenas unos segundos. Ahórrese desplazamientos innecesarios. A menudo será mucho más importante disponer de espacio suficiente, evitar problemas de tráfico o encontrar un lugar con buenas condiciones meteorológicas.
2. Mire al cielo... pero también al pronóstico del tiempo
En un eclipse podemos calcular con extraordinaria precisión dónde estará la Luna y cuándo comenzará y terminará cada fase. Lo que no podemos controlar son las nubes. Por eso es conveniente consultar con antelación las estadísticas meteorológicas de la zona elegida y, ahora que el 12 de agosto está tan cerca, seguir las predicciones concretas para ese día. Si las condiciones previstas son desfavorables, quizás estemos a tiempo de modificar nuestros planes y buscar un lugar con mejores posibilidades de observación.
3. Planifique sus desplazamientos y, antes de regresar, disfrute de las Perseidas
Los eclipses totales atraen a muchas personas hacia la franja de totalidad. Eso significa que pueden producirse retenciones de tráfico y regulaciones especiales. Si va a desplazarse, planifíquelo con tiempo y tenga en cuenta no solo el trayecto de ida, sino también el regreso. Una buena idea puede ser esperar un poco después de terminar el eclipse antes de emprender la vuelta: cuando una multitud de vehículos intenta abandonar simultáneamente una zona, la experiencia puede resultar mucho menos agradable.
Recuerde que este eclipse nos llega con el bonus de las Perseidas en esa misma noche, con la luna nueva. Aproveche la ocasión y permanezca un tiempo en el sitio para observar los meteoros.
4. Las gafas de sol normales no sirven
Esta es, probablemente, la recomendación más importante: nunca mire directamente al Sol sin una protección adecuada. Ni siquiera cuando una gran parte del disco solar esté cubierta por la Luna.
Las gafas de sol convencionales no proporcionan la protección necesaria, como tampoco sirven varios pares de gafas superpuestos, radiografías, CDs o DVDs, cristales ahumados, papel de aluminio ni otros filtros caseros. Mirar directamente al Sol puede producir lesiones oculares graves y permanentes.
5. Compruebe que sus gafas de eclipse son realmente seguras
Las gafas específicas para eclipses deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2:2015. En Europa, además, deben llevar la correspondiente marca "CE" auténtica. Es importante comprobar que en el embalaje o en la propia montura aparecen claramente las indicaciones pertinentes, así como el fabricante y las instrucciones de uso.
Antes de utilizarlas hay que comprobar que no presentan rayaduras, perforaciones, roturas o cualquier otro daño. Si normalmente utiliza gafas graduadas, no es necesario quitárselas: las gafas de eclipse pueden colocarse encima.
6. Póngaselas antes de mirar al Sol
No basta con tener unas buenas gafas: también hay que utilizarlas correctamente. La recomendación es colocárselas antes de dirigir la mirada al Sol y quitárselas después de apartar la vista.
La protección debe utilizarse durante todas las fases parciales. Aunque el cielo se oscurezca y parezca que la luz solar ha disminuido mucho, la radiación que llega directamente del disco solar sigue siendo peligrosa para nuestros ojos.
7. Solo hay un momento en que podemos quitarlas
Ese momento, un instante maravilloso, es la totalidad. Cuando la Luna cubre completamente el disco brillante del Sol, durante ese breve lapso de tiempo, ya no es necesario utilizar las gafas para contemplar directamente el fenómeno.
Es precisamente entonces cuando podremos disfrutar de una de las grandes maravillas de la astronomía: la corona solar, una delicada estructura luminosa que se extiende alrededor de la silueta negra de la Luna. Pero hay que estar muy atentos: en cuanto reaparezca cualquier porción del disco solar, inmediatamente después de la segunda aparición de las perlas de Baily y del anillo de diamantes, debemos volver a colocarnos inmediatamente las gafas.
8. Telescopios, prismáticos y cámaras requieren una precaución adicional
Los instrumentos ópticos concentran la luz solar y pueden provocar daños muy graves (recordemos lo que sucede cuando ponemos una lupa entre el Sol y un papel). Por ello, nunca debemos mirar al Sol a través de un telescopio, unos prismáticos o una cámara que no dispongan de un filtro solar adecuado.
Y hay una regla fundamental: el filtro debe colocarse delante del objetivo, en la parte frontal del instrumento. Nunca deben utilizarse filtros colocados en el ocular, ya que pueden calentarse y romperse.
Además, conviene revisar siempre el filtro antes de utilizarlo y desecharlo si presenta cualquier desperfecto.
9. Si quiere observarlo sin mirar al Sol, hay alternativas
No todo el mundo necesita unas gafas para disfrutar del eclipse. Una opción sencilla y segura durante las fases parciales es la proyección estenopeica: colocándonos de espaldas al Sol, podemos hacer que su luz atraviese un pequeño agujero para proyectar la imagen del disco sobre una superficie.
Es un experimento muy sencillo que incluso podemos hacer con objetos cotidianos. Los pequeños espacios entre las hojas de los árboles también actúan como diminutos proyectores y pueden llenar el suelo de pequeñas imágenes del Sol eclipsado.
Durante un eclipse, por tanto, no hace falta mirar directamente al cielo para descubrir que algo extraordinario está sucediendo.
10. Y, sobre todo: ¡no mire solamente al Sol!
Un eclipse transforma mucho más que el aspecto del astro que tenemos delante. A medida que la Luna avanza frente al Sol, cambian la iluminación y las sombras del paisaje. Los pequeños huecos entre las hojas de los árboles proyectan pequeñas réplicas del eclipse y el entorno adquiere una apariencia completamente irreal, la de un crepúsculo profundo y extraño.
Por eso, aunque sea tentador pasar todo el tiempo pendiente de las gafas, la cámara o el telescopio, siempre conviene reservar unos momentos para mirar alrededor; sobre todo durante la totalidad, cuando el cielo y el paisaje experimentarán una transformación espectacular.
El 12 de agosto habrá tiempo para la ciencia, para experimentos y para fotografías. Pero dediquemos lo esencial de nuestro tiempo a lo más sencillo que, a la vez, es lo más importante: levantar la mirada y disfrutar. Un eclipse total de Sol es un fenómeno astronómico extraordinario que no olvidaremos en nuestras vidas; prepararse bien es la mejor manera de disfrutar cada segundo de la experiencia.
Desde estas Citas con el Cielo les deseamos una feliz observación.
Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y presidente de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses.












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