lunes, 10 de enero de 2005

Historia de Israel en la época moderna

 
Mucho se ha escrito y se seguirá escribiendo sobre el origen y el desarrollo del moderno Estado de Israel. Y casi siempre esos escritos nos muestran una versión de la situación que coloca a los israelíes como agresores y a los árabes (especialmente a los palestinos) como víctimas. Quiero en este artículo mostrar una perspectiva totalmente diferente, que es la perspectiva de la Historia.

En la segunda mitad del siglo XIX en Europa se respiraban fuertes aires de antisemitismo. Esa fue una de las razones que llevaron a los judíos europeos a buscar la fundación de una nueva patria, Israel, tomando la decisión en 1905 de hacer todo lo posible para que ese hogar lo fuera en Palestina.

A partir de ahí poco a poco judíos fueron trasladándose a tierras palestinas, entonces bajo mandato británico, en el periodo entre la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, mayormente debido al clima antisemita en Europa. Así se asentaron en tierras palestinas alrededor de 100.000 judíos, básicamente entre los años 1919 y 1932, proveniente en su mayoría de Rusia y Polonia. Estos judíos se instalaron el tierras palestinas a pesar de las persecuciones y asesinatos que sufrieron por parte de los árabes de allí, y normalmente ante la pasividad que tales terribles acciones merecieron de la policía británica.

Más tarde, a partir de la ascensión al poder de Hitler en Alemania, en el año 1933, ese traslado de judíos de Europa a tierras palestinas se incrementó notablemente, llegando 165.000, mayormente provenientes de Alemania. Los ataques por parte de los árabes siguieron continuamente, haciendo que los judíos tuvieran que crear una fuerza de defensa.

La situación se volvió tan tensa que Gran Bretaña, potencia colonial de la zona, decidió en 1937 que la única solución a la crisis que se vivía era dividir la tierra en dos zonas, una árabe y otra judía. Pero en 1938 los árabes, contrarios a la decisión, se levantaron en armas contra los británicos, teniendo como resultado que la zona árabe quedó convertida en una suerte de pequeños territorios, cada uno controlado por una especie de "señor de la guerra" árabe en particular. Mientras tanto los asentamientos en los territorios concedidos a los judíos continuaron.

Finalmente Gran Bretaña, el 9 de Noviembre de 1938, declaró el plan de partición de la tierra totalmente muerto, y convocó en Londres un Conferencia Internacional para intentar resolver el conflicto, a la que fueron invitados judíos de la zona, árabes de la zona y los países vecinos. La Conferencia se celebró en Febrero de 1939, pero fue un rotundo fracaso, debido a que los representante árabes se negaron a sentarse con los representantes judíos.

En función de dicho fracaso de la partición de la tierra, Gran Bretaña tomo la decisión en Mayo de 1939 de que Palestina no sería un estado judío o un estado árabe, sino un estado independiente a ser establecido en un período de diez años. La inmigración judía se limitaría a 15.000 inmigrantes por año durante los primeros cinco años, y más tarde sería condicionada al consentimiento árabe. Se impusieron estrictas restricciones a la compra de tierras por parte de los judíos. Esa decisión era inaceptable para los judíos, que vieron que sus vidas y propiedades dependerían única y exclusivamente de los árabes, los que les condenarían a la desaparición. De todos modos, el estallido de la Segunda Guerra Mundial unos meses después marcó una incierta tregua entre árabes y judíos, a la espera del desenlace final. En esa guerra muchos judíos se alistaron en el ejército británico, luchando contra el enemigo común nazi.

El final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, enfrentó a Europa con la terrible realidad de 1ue 6.000.000 de judíos habían sido asesinados. Pero no era la única. Otra realidad eran las penosas condiciones en que vivían los judíos en Europa en los campos de deportados. Una comisión conjunta entre británicos y estadounidenses estudió la situación y su recomendación fue clara: "Hay que dar entrada inmediata en Palestina a 100.000 judíos". Pero el gobierno británico se negó. Fue entonces cuando comenzó la inmigración ilegal de judíos europeos a Palestina, apoyada por los judíos ya establecidos allí.

Finalmente Gran Bretaña perdió el control de la situación. En Febrero de 1947 Gran Bretaña tomó la decisión de someter la cuestión de Palestina a las Naciones Unidas, y que fuera esta organización quien tomara una decisión. En Junio de 1947 la Comisión Especial de las Naciones Unidas para Palestina llegó allí. Los judíos la acogieron, mientras que los árabes la rechazaron por completo. Después de estudiar la situación, la Comisión se retiró a Ginebra para deliberar. A finales de agosto de 1947, la Comisión anunció desde Ginebra su plan: Propugnaba la partición de Palestina en dos entidades separadas: una para los árabes y otra para los judíos; y Jerusalén quedaría convertida en un territorio internacional.

El plan de partición territorial dividía a Palestina en 6 zonas, 3 bajo control judío y 3 bajo control árabe. En las zonas judías, que eran el 55% del territorio, solo el 58% de la población era judía. En las zonas árabes, que eran el 45% del territorio, el 99% de la población de árabe. La inestabilidad en las zonas judías estaba asegurada. El plan no era ningún regalo para los judíos. Pero aún así, los judíos, cansados de un siglo de angustiosa lucha, y ansiando la paz, aceptaron el acuerdo. En cambio, los árabes se negaron a aceptar y el plan, y dijeron que de aprobarse significaría la guerra.

El plan fue votado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 29 de Noviembre de 1947. Para su aprobación era necesario el voto favorable de dos terceras partes de los votos emitidos como sí o no; es decir, por cada voto en contra del plan eran necesarios dos votos a favor del plan. El resultado final fue el siguiente: 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones.

Ahora bien, una cosa era la teoría y otra cosa muy diferente sería la práctica. Los árabes no estaban dispuestos a aceptar de buen grado la declaración de la ONU. Formaron cuadrillas armadas que penetraron en las poblaciones árabes de Palestina. Armas y municiones llegaron también en abundancia desde los países fronterizos.

¿Podrían los 500.000 (sí, solo medio millón) judíos permanece en Palestina contra 50.000.000 (sí, cincuenta millones) de árabes?

La cosa se ponía difícil para los judíos, que entre Noviembre de 1947 y Marzo de 1948 no pudieron hacer nada más que resistir las agresiones armadas árabes y organizar su propio ejército regular. En Marzo de 1948 los judíos decidieron tomar la iniciativa, y conquistaron militarmente determinadas ciudades árabes desde donde eran atacados continuamente. El 13 de Mayo de 1948 las fuerzas británicas abandonaron definitivamente Palestina.

El 14 de Mayo de 1948 Israel declaró su independencia como Estado.

Al cabo de pocas horas Estados Unidos fue el primer país del mundo en reconocer a Israel. Pero el otro lado de la moneda, terrible, es que desde el Norte, Este y Sur los ejércitos de Líbano, Siria, Iraq, Jordania y Egipto cruzaron las fronteras del recién Estado; a la vez Egipto iniciaba también ataques aéreos. Todo ello con una sola meta: destruir a Israel. Comenzaba la Guerra de la Independencia para Israel.

Aunque al principio los ejércitos árabes consiguieron progresos, finalmente Israel rechazó en toda regla la ofensiva, y conquistó mucho más terreno del que tenía en un principio. Esos logros territoriales quedaron sellados en los armisticios que Israel firmó entre Febrero y Julio de 1949 con Egipto, Líbano, Jordania y Siria (con Iraq no se firmo armisticio alguno). Israel había quedado establecido sólidamente en el mapa de Oriente Medio.

Desde Julio de 1949 hasta Junio de 1967 se respiró en la zona una tensa calma, solamente rota unos días en 1956 por un enfrentamiento armado entre Israel y Egipto, ganado por Israel, pero que posteriormente devolvió a Egipto todas las terrenos conquistados.

En lo social, Israel se abrió completamente a la inmigración de judíos de todo el mundo. Llegaron de todas partes y por todos los medios. Acudieron de 64 naciones diferentes. La mayoría llegaron extremadamente pobres, y los poblados que construyeron al llegar no tenían servicios de ningún tipo. Pero la libertad que respiraban y el esfuerzo que pusieron hicieron que el desarrollo apareciese por doquier. Carreteras, fábricas, bloques de viviendas, etc. Increíble, pero cierto.

En lo militar, Israel fue consciente todo el tiempo de que las naciones árabes esperaban el momento más propicio para atacar de nuevo a Israel para, ahora sí, destruirla completamente.

Fue eso lo que se intentó el 5 de Junio de 1967, cuando los israelíes vieron que aviones y unidades acorazadas de Egipto se dirigían hacía Israel. Pero los israelíes estaban preparados, ante la masiva presencia de ejércitos extranjeros en sus fronteras; Israel destruyó sin problemas las fuerzas egipcias. A pesar de las advertencias de Israel, Jordania entró en la guerra; el resultado fue terrible para Jordania, que perdió toda Cisjordania, incluida Jerusalén. Líbano y Siria entraron también en la guerra, y también fueron derrotadas. La guerra finalizó el 10 de Junio de 1967 y es conocida como "La Guerra de los Seis Días".

Desde 1967 hasta 1973 los países árabes vecinos de Israel, vencidos y humillados, no hicieron otra cosa que prepararse para un nuevo asalto contra Israel y, particularmente Egipto y Siria, abastecerse de armamento de la Unión Soviética.

El día 6 de Octubre de 1973, sábado, festividad judía del Yom Kippur, con todo el país relajado y festejando, estalló la Guerra del Yom Kippur. Siria por el Norte y Egipto por el Sur, en un ataque previamente decidido y perfectamente coordinado, atacaron por total sorpresa a Israel. En principio los avances de los árabes fueron notables, pero los mismos fueron repelidos por los judíos, quienes posteriormente tomaron la iniciativa y empezaron a avanzar victoriosamente. En ese momento (¡qué casualidad!) las potencias mundiales exigieron un alto el fuego. Pero la victoria de Israel (una más) era un hecho. Se terminó la guerra el 22 de Octubre, por una decisión política de la Primera Ministra Israelí, Golda Meier, en contra de los generales israelíes, que consideraban que tenían todo el derecho a avanzar casi sin resistencia cuando habían conseguido una victoria aplastante sobre un enemigo mayor que los había atacado por sorpresa y a traición en medio de una festividad religiosa.

Después de tres guerras formales (la Guerra de la Independencia, la Guerra de los Seis Días y la Guerra del Yom Kippur) entre Israel y sus vecinos, todas ellas perdidas por los árabes, a los países fronterizos con Israel no les quedaron ganas de volver a intentarlo otra vez.

Serían los árabes palestinos los que entrarían en acción, a través de la OLP, el FPLP, Al-Fatah y grupos semejantes, desde el Líbano, con incursiones guerrilleras esporádicas y ataques terroristas. Nada de eso resultó, sino al contrario, pues Israel finalmente tomó un franja de seguridad en el sur del Líbano como protección en 1978, la cual finalmente devolvería.

Durante la primera Guerra del Golfo (guerra en la que Israel nada tenía que ver), en 1991, entre Iraq y muchísimos otros países, algunos de ellos árabes, para liberar Kuwait (que había sido invadido por Iraq en 1990), Israel fue atacada por Iraq, ataques que no repelió (en contra de su costumbre), y finalmente Iraq perdió la guerra.

Después de dicha guerra, y desde 1991 hasta 1993, se desarrollaron esfuerzos de pacificación internacional, promovidos mayormente por Estados Unidos, para buscar una salida negociada entre Israel y los palestinos. Finalmente el 13 de septiembre de 1993 palestinos e israelíes firmaron un acuerdo en Washington, reconociéndose mutuamente, e iniciando un periodo de negociaciones bilaterales con el fin de llegar a un acuerdo absoluto. Tras difíciles y complicadas negociaciones, el 4 de Mayo de 1994, en El Cairo, Isaac Rabin (primer ministro de Israel), y Yasir Arafat (máximo dirigente de la O.L.P.), firmaron el "Acuerdo sobre la Autonomía Palestina para Gaza y Jericó".

El control político, civil y policial fue traspasado por Israel a la recién creada Autoridad Nacional Palestina. Pero las organizaciones extremistas palestinas no reconocieron el acuerdo. Hamas y la Yihad Islámica siguieron apelando a acciones terroristas contra Israel. Israel presionó a Arafat para que las controlase, pero éste solo aportó buenas palabras y ninguna acción real. La corrupción y el desgobierno se apoderaron de la ANP, donde lo único que hizo el Gobierno palestino fue fomentar el odio contra Israel, y ninguna medida que favoreciese a su propio pueblo. Esa es básicamente la situación que se ha vivido hasta el día de hoy.

Hasta aquí el resumen de la historia moderna de Israel.

Lo que aquí he escrito es muy diferente a las breves notas que leemos continuamente en los periódicos occidentales, donde siempre se ponen a los palestinos y a los árabes fronterizos con Israel como víctimas, y a Israel como agresor.

La realidad es bien distinta. Lo único que ha hecho y hace Israel, desde el principio hasta hoy, es defenderse de las continuas agresiones de los árabes. La historia moderna de Israel se puede resumir en una sola frase: Una lucha por su derecho a la existencia.

3 comentarios:

  1. El ser humano tiene un gran problema de reconocer el derecho de los demás por el egoísmo que lo inunda. Para hacer esto culpa a los otros y justifica lo suyo. El mundo está plagado de este tipo de actitud, desde los comunistas, musulmanes, cristianos, demócratas, budistas, etc, donde nadie escapa de este mal. El egoísmo va desde la defensa personal y ataque a los demás hasta la defensa de grupos étnicos, sociedades diversas, estados o bloques afines. En el mundo se va a vivir en verdadera paz cuando aceptemos y respetemos a los demás, sin mezquindades y egoísmos.
    Este gran problema que hunde a la humanidad mundial, Cristo lo dijo como se podría superar: "... hipócrita saca primero la viga de tu ojo para que veas la paja en el ojo ajeno". Mira primero tus errores o limitaciones para que puedas ver el de los demás, al hacer lo segundo se habrá aprendido a ser tolerante con los demás, en lugar de culpar a los demás, hipocritamente ocultando lo nuestro.

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  2. Todos los pueblos del mundo merecen el derecho a la existencia y a su autodefensa. Debemos apoyar una solución política a este interminable conflicto. Saludos desde México.

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  3. Me pregunto que pasaría si, por raíces históricas, los países latinoamericanos fueran en masa a España y de forma unilateral declaramos independencia.

    La ONU defiende el derecho a la legítima defensa de un pueblo y eso es lo que lo diferencia de grupos terroristas que son más bien paramilitares con agenda propia. Si los latinoamericanos hacen eso en España, a ese país se le daría el derecho a defenderse. ¿Por qué eso no existe para los árabes?

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