martes, 8 de octubre de 2013

Derecho a decidir sí, pero ¿quién decide?

Desde un punto de vista estrictamente liberal nada hay que objetar al "derecho a decidir" tan mencionado últimamente. Cada cual puede decidir lo que quiera, mientras no dañe a los demás, individualmente o como grupo.

Ahora bien, cuando hablamos del "derecho a decidir de los catalanes" la cosa cambia, ¿Por qué? Porque podremos aceptar en buena ley que el resto de los españoles no puede imponer a los catalanes una pertenencia a España que dichos catalanes no desean. Pero entonces, por la misma lógica, el resto de los catalanes no pueden imponer a, por ejemplo, el Valle de Arán que se mantenga en una Cataluña independiente en vez de optar por permanecer en España o por formar a su vez otro país independiente.

Se podrá decir que hay que buscar un cuerpo territorial que tome la decision. Cierto. ¿Pero por qué ese cuerpo territorial tiene que ser la autonomía de Cataluña (que no se creó para esto)? ¿Por qué ese cuerpo territorial no puede ser la provincia? ¿O la comarca? ¿O el municipio?

Pues está claro. Porque los nacionalistas catalanes parten de la premisa que Cataluña es una nación, y como tal puede imponer sus decisiones colectivas a las provincias, comarcas y municipios disidentes. No lo dicen, pero es evidente que es como piensan. ¿Y entonces por qué la nación española no puede impone sus decisiones colectivas a las autonomías disidentes, como es el caso actúal de Cataluña?

Es evidente que los nacionalistas catalanes no quieren dar a los catalanes disidentes lo que ellos exigen a España para ellos mismos. Igual que es evidente claro que cada pueblo, comarca o provincia no puede elegir su propio camino, porque sería un caos. Pero por lo mismo tampoco cada autonomía puede elegir su propio camino o sería el mismo caos.

¿La solución? Pues me parece que habrá que llegar a un punto de acuerdo politico entre los dos grupos para evitar males mayores. Lo que mencionó el aranés en el artículo enlazado me parece muy sensato:

"Hay una realidad en la que creo, que es que Cataluña da más dinero al Estado del que recibe, pero de ahí a pedir la independencia hay un trecho."

Podrá gustar más o menos, pero puede ser un punto de encuentro, como escribí hace poco tiempo. Es posible que sea una mala solución, no digo que no. Pero también es posible que todas las demás soluciones sean peores. La verdad es que no lo sé. En este tema, como en tantos otros, lo cierto es que tengo muchas dudas.

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