domingo, 20 de marzo de 2016

No fue en Gaza o el Libano, sino en Galdácano

Gracias al Liberal de Bilbao me entero de que un asesino etarra de un niño de dos o tres años fue recibido como un héroe cuando regresó a su pueblo tras ser puesto en libertad. Como mínimo debió estar en la cárcel hasta el último día de su vida, pero hoy se pasea libre por su pueblo, después de ser homenajeado por su barbaridad. Mientras tanto el padre del niño seguirá recordando con inenarrable dolor la escena cuando sostuvo entre sus brazos el cadaver destrozado de su hijo. Ahora si cabe con más dolor aún, sabiendo que el asesino de ese niño está completamente libre. Asco.

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