miércoles, 6 de junio de 2012

¿Defender la prohibición del Islam es liberal?

Hace poco, dando vueltas por internet, me topé con la siguiente cita, escrita en el blog Batiburrillo:

Es por ello, que mientras el Islam constituya, además de una religión, un orden jurídico político, gravemente enfrentado a nuestro orden público, su práctica pública y propagación deben perseguirse y prohibirse.

El escrito es de hace dos años y medio, pero no quita para que se mantenga su importancia.

Y es que me hago una pregunta evidente: ¿Es liberal defender la prohibición de practicar públicamente y propagar una religión? Creo que es más que evidente que el Islam no me hace la menor gracia, pero de ahí a prohibir dicha religión media un abismo, porque menos gracia aún me hace la falta de libertad.

En el caso de las ideas expresadas en el artículo mencionado claramente no estamos ante unas ideas liberales sino ante unas ideas de extrema derecha. Que pretendan hacerse pasar por liberales lo único que hace es ensuciar el liberalismo.

Y, por cierto, me llamó la atención que no puedan verse los comentarios a dicho escrito. En fin.

12 comentarios:

  1. Un tema espinoso, la verdad. Difícil de opinar sin que caiga el reproche de "facha" por parte de algún iluminado de la izquierda. Pero si se mantiene el temple, se razona y se elimina la paja inútil del debate serio, se verá que es mas sencillo de lo que parece.
    En primer lugar, la libertad de religión del musulman termina donde empieza mi propia libertad, por lo que no puede de ningún modo, imponerme sus creencias, sus ritos, su moral, y demás parafernalia que le acompaña.
    En segundo lugar, la religión islámica lleva consigo de manera intrínseca la obligación forzosa de pertenecer a la misma. Dicho de otra manera, una vez que entras, ya no puedes salir. Y esta permanencia se mantiene a base de penas de muerte. E incluso se da el caso de obligar a la persona a que acepte la religión islámica, también bajo amenaza de esta pena de muerte.
    Si alguien quiere abrazar el islam, porque quiere vivir esa fe, seguir a Mahoma, y adorar a Alá, como fruto de su propia búsqueda personal y espiritual, tiene toda mi bendición.
    Si esa misma persona pretende obligarme a que acepte su fe, trate de imponerme su moral, haga pende sobre mi cabeza la espada, tratando de buscar y forzar mi conversión, ... pues ¡Santiago y Cierra España!¡Santi Yagüe!

    ResponderEliminar
  2. En mi opinión no se puede permitir que se difundan disparates que atentan contra la democracia y contra las mujeres y los homosexuales como hace el Islam.

    No se pueden camuflar disparates bajo la etiqueta de una religión. Se deben respetar los derechos individuales de las personas pero no de las religiones o de las ideologías.

    Todas las ideologías o religiones que atentan contra los derechos individuales deben ser denunciadas y sus difusores penados.

    Si tú difundiera en el blog que las mujeres tienen la mitad de valor jurídico que los hombres y que los homosexuales deben ser ahorcados, te denunciarían y te cerrarían el blog. Si lo hicieras bajo la bandera del Islam ¿habría que respetarlo?.

    ResponderEliminar
  3. Florecilla Silvestre6 de junio de 2012, 11:44

    Es absolutamente normal que a un liberal los textos sagrados del Islam le pongan los pelos de punta. Como también debería ponérselos la idea de prohibir una religión o la lectura del blog de Batiburro o el de Elmentir. Ídem con el Antiguo Testamento. Con el Nuevo Testamento, puede tener objeciones menores pero creo yo que poca cosa. En todo caso, las religiones siempre presentan un cierto grado de flexibilidad debido a los errores de traducción, las contradicciones, la tradición ... y esto permite que la gente "haga trampas" y no siga las reglas a rajatabla. Los musulmanes recurren a esto para vivir en Occidente, como hacen los judíos que ya no apedrean a nadie hasta la muerte por una acusación de adulterio, de homosexualidad o de trabajar en Sábado. Prohibir el Islam implicaría prohibir el judaísmo y abriría la puerta a una censura ideológica atroz en que ambas religiones serían la primeras piezas de un largo y temible dominó.

    Para defenderse del totalitarismo no hay que usar mas totalitarismo sino libertad (y sentido común). Fuera subsidios. A trabajar y a escolarizar a la prole. A respetar la ley salvo pena de juicio y deportación si procediese. Verás lo rápido que se largan o se les quita el cuento.

    En cuanto a la imposibilidad de leer ningún comentario, lo mas probable es que alguien escribiese algo que no les gustó a los autores de la página y lo quitasen. No sería la primera vez ni será la última.

    ResponderEliminar
  4. A pesar de que el tema es complicadísimo, y de que la simple prohibición da repelús, tenemos que reconocer que no es liberalismos permitir que cada uno campe a sus anchas, que decidan por encima de la ley o de la constitución y después escudarse en la libertad religiosa.

    El ilam crea un problema importante a cualquier legislador liberal. Lo lógico sería regirse por una constitución liberal que propugnara la creación de una ley concreta de libertad religiosa.

    A partir de ahí se fijan las lineas rojas de las religiones y se deja en paz a todas las que esten dentro. El problema real: Es imposible, por muy amplio que sea el espacio creado por estas lineas rojas, que el islam entre dentro de cualquier concepto de respeto legal al liberalismo. Y además será la única gran religión que no lo consiga.

    El islma hace mucho se convirtió en un concepto contra el liberalismo, en una forma de opresión de pueblos enteros y afecta a todos los ordenes de la vida.

    Si no se reconvierte en el respeto a las libertades ajenas, lo lógico, en teoría, es que quedará excluido de las sociedades que se designen liberales, y gran parte de sus prácticas prohibidas.

    No caigamos en lugares comunes, no todas las culturas o religiones, son respetables.

    un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Desde el liberalismo existe una "línea roja" clarísima: La Libertad Individual de la Persona. Esto significa que a nadie puede ser obligada a pertenecer o practicar una religión. Y lamentablemente, desde el islam, y desde las comunidades islámicas en España, hemos visto actitudes y hechos contrarios a este principio,como obligar a niñas a casarse en marruecos, o a llevar el velo, aprovechando la presión familiar o social de las mismas comunidades.

    ResponderEliminar
  6. buenas e visto tu blog y me parece interesante, primero decir que la gente, las personas , en fin el mundo civilizado no se entera de nada ó no se quiere enterrar yo soy español europeo y vivio en africa desde hace bastantes años en concreto en una ciudad española ceuta, y aqui veo lo que le va a pasar a españa dentro de algunos años
    todos los derechos ganados los perderemos a causa de la islamizacion del pais como a pasado en mi ciuadad antes de mayoria cristiana y ahora de mayoria musulmanaellos quieren sus derechos que son muy diferentes a los que queremos nosotros , mujeres tapadas, prohivicion de la homosexsualidad y todos sus deribados por supuesto mezquitas en todos lados con su correrspondiente megafono a iros olvidando del cerdo que tambien nos lo prohibiran bueno espero no ver eso pero si no hacemos nada nuestros nietos o viznietos lo veran muy a mi pesar

    ResponderEliminar
  7. Tienden, como siempre, a mezclarse churras con merinas. Que el islam posea un cariz esencialmente político no es pretexto para impedir la práctica religiosa o pertenencia a esta religión a los individuos. Cuando los individuos coaccionen para impedir a otro que se cambie de religión, o dilapiden por ello, entonces que se les aplique la ley. Pero el Estado no se puede poner alegremente a interpretar que el islam de por sí, en abstracto, y todas sus corrientes doctrinales, su moral, su libro sagrado, sus ritos, todo, es contrario a la libertad, y hay que prohibirlo. ¿Cómo diablos se prohíbe una religión? ¿Nos metemos en la conciencia de los individuos a decirles lo que tienen que creer? ¿Nos metemos en sus casas a ver qué religión practican? ¿Clausuramos unililateralmente todos sus lugares de culto, sin excepción, sin distinguir entre yihadistas y simplones reaccionarios, a lo bruto, bajo el pretexto de que el mero hecho de ponerse de rodillas de cara a La Meca atenta contra la libertad? ¿Abrimos un proceso general del Estado español contra la religión islámica? ¿Qué pena impondríamos a quienes practican, o han practicado, el islam, conversión forzosa, expulsión, cárcel o ayudas a la comunidad? Tamaña idea, tan limitada como el cerebro de quien la ha lanzado al aire, es claro ejemplo de la alegría, la indefinición, la demagogia y la falta de seriedad con que se lanzan al aire las ideas estúpidas y perniciosas bajo la excusa de que es una "opinión".

    Cuestión diferente es que digamos que el islam es fuente de radicalismos, que es una religión con perfil público, en lo político y lo jurídico, muy marcado, y anclado en ideas medievales. Pero eso no es excusa para prohibir la práctica de una religión. Las creencias no son punibles; son erróneas o acertadas, y eso compete a los científicos, a los historiadores, a los filósofos.... Y a los blogueros serios. Los jueces aquí no pintan nada.

    ResponderEliminar
  8. Bla, bla, bla ... Cualquier día os despertaréis después de una ardúa discusión sobre si son galgos o podencos y el maldito islam os habrá prohibido a todos.

    ResponderEliminar
  9. Claro que hay que prohibir la religión organizada del Islam, al igual que se prohiben las bandas organizadas para delinquir.

    Si una banda mafiosa o terrorista, opina que hay que matar para hacer política, lo normal es que se la prohiba. El Islam, puede ser o no seguido o creido, pero en cuanto es practicado EN SU TOTALIDAD impulsa al delito. No hace falta la ideología liberal para juzgarlo. Es de sentido común.

    ResponderEliminar
  10. Prohibir el islam es como prohibir el socialismo o el nacionalismo. No es factible la prohibición de las ideas o creencias. Se debe prohibir la práctica específica de determinadas acciones que sí atentan contra derechos de otros. No es sólo una cuestión terminológica. Es que en cualquier ley, por cierto inconstitucional, en la que se prohibiese la práctica del islam, habría que especificar qué diablos es el islam y en qué consiste su práctica, por qué impulsa el delito y hasta donde alcanza la detención por razones pre-delictivas. Y en la práctica del islam, al menos en los aspectos más polémicos, no se ponen de acuerdo ni los propios musulmanes, pues cada secta le dirá que aplicar el islam en su totalidad es una cosa distinta, y probablemente hoy ni el propio Mahoma sabría lo que estaba diciendo, pues no estamos hablando siquiera de una persona muy equilibrada. Hablamos del islam además como si fuese una religión institucional como la Iglesia Católica, con una voz clara y definida, con una interpretación única y una autoridad visible. El Islam no es una banda ni un grupo terrorista; es un hecho sociológico. Prohibirlo es una estrategia de ingeniería social.

    Cuando hablan de prohibir el islam, lo hacen porque es fuente del yihadismo. Y probablemente el yihadismo y la sharia sea lo más cercano a la aplicación estricta del islam. Ni lo sé, ni me importa. Pero la realidad es que no todo musulmán, per se, es un terrorista en potencia. Y como eso es así, ningún estado democrático que se precie debe errar el diagnóstico y castigar a todos por igual. A menos, claro está, que queramos construir un enemigo interior fácilmente identificable por los catetos, cuestión que sólo puede interesar a mentalidades totalitarias. No vivimos en una guerra permanente contra las religiones, sean malas o buenas. Porque por mucho que se esfuercen, la barbarie no se va a erradicar por la vía rápida con prohibiciones. La realidad es la que es; el musulmán que reza cinco veces al día, practica el Ramadán, no come cerdo y va a la mezquita no atenta contra mis derechos. Ni siquiera atentaría contra mis derechos en un estado de guerra si se limitase a esas acciones. Es más, aunque tuviese ideas claramente contrarias al liberalismo, tampoco atenta contra mis derechos. Simplemente envenena el discurso, supone una fuerza social desestabilizadora. Pero nada contra lo que el Estado no pueda luchar.

    Si de lo que se trata es de defender a Occidente, háganse otras cosas en lugar de coaccionar las conciencias, que nunca funciona: contrólese la inmigración irregular, investíguense las mezquitas donde se fomenta el odio, deténgase a las células islamistas y defiéndanse los derechos individuales en el espacio público.

    Es triste ver a veces cómo algunos católicos sólo defienden la libertad religiosa y la libertad educativa cuando se trata de la suya. Y luego son los primeros que salen a defender la prohibición de la libertad de conciencia y el adoctrinamiento. En nombre de la alta política, claro. Y con un par. Si empezamos a contar, como hemos hecho con el islamismo, las maldades de otras religiones e ideologías políticas, señalando que son perniciosas desde su raíz y es justo que sean prohibidas por el bien general, al final resultará que lo único legal y obligatorio es el catolicismo.

    ResponderEliminar
  11. Creo que lo liberal es protegernos del Islam mientras podamos hacerlo. El cómo es la cuestión.

    ResponderEliminar
  12. EStoy de acuerdo con casi todos los comentaristas. Los que hacen discursos enormes para razonar que el islam tiene los mismos derechos que otras religiones, le diria: En primer lugar tal como se generaliza la palabra religión, en el caso mas universal, seriá la ligazon o la relacion que el ser humano tiene con Dios, (que es un ente divino y espiritual), en consecuencia la religion suele tratar de la parte espiritual. por lo que el islam no seria estrictamente una autentica religion si no una amalgama de cosas que alguien uso para hacerse con el poder absoluto poniendo a Dios por medio como amenaza poderosa implacable e invencible. Mientras que El profeta se pasaba las ordenes de Allah pro el forro de lo coj ya que mas de una vez dijo que tal o cual cosa no iba con él por que él era el profeta el enviado de Dios.
    En definitiva motivos hay para prohibir el islam pero se tiene miedo de esos locos que se creen que allah les ha mandado que maten en su nombre. (que disparate)
    Lo que si esta claro es que el coran y lo que predica el islam va en contra de las constuciones Europeas y en consecuencia de nuestro sistema de vida de nuestra libertad.
    El compañero de melilla lleva mucha razon. hay que acabar con este cancer que tiene el mundo, a ser posible sin dañar fisicamente a nadie.No dejemos entrar a mas, musulmanes, prohibamos el islam y encarcelemos a quien no acate nuestra consttución.

    ResponderEliminar