Estoy hasta las narices de escuchar a la izquierda y, sobre todo, a la extrema izquierda españolas diciendo que no puede ser que personas se arrojen al mar para llegar en precarias embarcaciones a costas españolas. Siempre sale que solamente están buscando una vida mejor, a veces solamente una vida, algo que no podían encontrar en sus países.
Sus situaciones son sin duda lamentables. Y cuando entramos en historias personales todas ellas rompen en corazón. Pero hay que recordar que no solamente son éstos. En África viven más de mil trescientos millones de habitantes. Y me atrevería a decir que por lo menos la mitad en condiciones de vida infrahumanas. Porque si la vida en el norte africano es mala, muy mala, la vida en los países subsaharianos es simplemente espantosa, con historias de, literalmente, verdadero horror. ¿Va España a ayudar a todas estas personas o solamente a las que, por las razones que sean, llegan a sus fronteras?
Porque hay que ser realistas y dejar el idealismo de lado. ¿Está España dispuesta a abrir sus fronteras, para que pase todo el que quiera? Pregunto. Porque si la respuesta es sí, que se plantee y se haga. Y si la respuesta es no, entonces habrá que actuar en consecuencia; pero sin brindis al sol y sin golpes de pecho.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Después de siete días de la publicación de un artículo todos los comentarios necesitan aprobación.