martes, 5 de septiembre de 2017

El suicidio social catalán, más claro que nunca

"Lo que ellos no saben es que cuando nos dejen votar todos votaremos a los partidos islámicos... esto nos hará ganar alcaldías y a partir de ahí empezaremos a hacer que el islam sea respetado".

Palabras de Abdelwahab Houzi cuando era imán de la mezquita de Lérida sobre, también en sus propias palabras, "la conveniencia de aprovecharse de los independentistas pues ellos se apoyan en nosotros para conseguir votos".

Por cierto, hay que ver lo que este señor tiene en mente cuando dice "a partir de ahí empezaremos a hacer que el islam sea respetado" y la relación de esa frase con el respeto (o no) a las libertades individuales (libertad de vestir como se quiera, libertad de la mujer de hacer lo que quiera sin permiso de un hombre, libertad de abandonar la religión musulmana, libertad de tener relaciones sexuales antes del matrimonio, libertad de tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, libertad de tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo, libertad de ir a cualquier lugar de diversión, libertad de hacer humor sobre los símbolos religiosos musulmanes, y un larguísimo etcétera).

Un par de apuntes más, copiados del artículo:

Uno. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han constatado que la inmigración de origen musulmán se ha disparado en una década desde los 30.000 ciudadanos al medio millón, lo que supone un 6,4% de la población total. Se da la circunstancia de que en determinadas poblaciones la proporción de musulmanes supera el 20%. El citado incremento, ha recalcado la Policía, supera la media nacional. En términos absolutos, las cifras catalanas se encuentran por encima de las de Madrid y Andalucía.

Dos. Según las cifras que maneja la Policía, de las más de 1.200 mezquitas que hay en toda España casi un centenar forman parte de la línea más radical del islam, la vinculada al salafismo. De ellas, la mitad están en Cataluña.

¿Y creen que eso no va a tener consecuencias? Pues no, no las va a tener... para la clase política independentista que es quien está promoviendo esa auténtica barbaridad, ya que ellos pueden aislarse del problema viviendo donde les dé la real gana. Pero para los estúpidos ¿ciudadanos? que les votan las consecuencias van a ser dramáticas, puede que incluso trágicas. La verdad es que por ellos no lo lamento nada, porque los datos están a la vista, para el que los quiera ver. Pero sí lo lamento para los ciudadanos (sin signos de interrogación) no nacionalistas que no les votan, y que igualmente van a pagar las consecuencias. Y lo malo es que esa situación se me antoja irreversible. Porque pasar de 30.000 a medio millón en una década nos da un claro indicio de lo que puede suceder en otros díez años más. Lo único que puedo decir, egoístamente, es que me alegro (mucho, muchísimo) de no vivir allí.

6 comentarios:

  1. Je, a mi no me sorprenderia que en Cataluña los Mossos pasaran a llamarse Mukhabarat.
    Un saludo

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  2. Como usted dice, el problema fundamental (el que da fundamento u origen) es que todavía quedan millones de personas que votan a este régimen y a sus delegaciones regionales. Con su voto legitiman su corrupción y a la política que emana de ella. Ayudar al sultán de Marruecos a liberarse de los islamistas que le incomodan en su territorio es una de esas corruptelas.

    Ya he comentado lo que debiera hacerse (lo que se tenía que haber hecho y lo que tendrá que hacerse). Aplicar el código penal. Si se considera punible que los políticos usen fondos públicos para su lucro personal, más punible es que hicieran uso de las instituciones para subvertir el orden legal establecido, violentando su obligación de hacer cumplir la ley, con el objetivo de mantener su posición de privilegio y expandir sus poderes (y el acceso a fondos públicos).

    Con respecto a la población musulmana, yo prefiero quedarme con la frase que da comienzo a la noticia:

    "La Comisión Islámica española ha ordenado abortar cualquier acto independentista organizado en las mezquitas catalanas".

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    1. Aplicar el código penal se da por descontado. Pero el radicalismo musulmán seguirá creciendo. Vamos a ver en qué queda eso cuando sea una mayoría o una minoría muy significativa, como dijo Abdelwahab Houzi.

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    2. Eso no deja de ser un hipotético futurible. Si nos ponemos a pronosticar, podríamos aventurar que en una Cataluña independiente, con el descalabro económico que eso supondría, los musulmanes dejarían de emigrar a ese territorio por lo que nunca llegarían a ser mayoría (a menos que huyeran de allí los propios catalanes).

      De la misma manera, vista la nefasta gestión de la partidocracia española, no es descartable una bancarrota del Reino de España. No me cabe duda de que una España en quiebra será un destino muchísimo menos atractivo para los emigrantes musulmanes (y no sólo musulmanes).

      Lógicamente, sería estúpido empobrecerse para dejar de ser foco de atracción migratoria pero con la clase política que sufre España no se puede descartar ninguna barbaridad, por absurda que nos parezca.

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    3. Es un futurible, sí. Pero ustedes, o sus hijos, o sus nietos, lo verán.

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