jueves, 29 de junio de 2017

Cuando la izquierda (particularmente la extrema) abraza la mística y el esoterismo

Se supone que la izquierda debería ser la más ardiente defensora de la ciencia y de la razón. Pero, ay, parece que no es así. Para anda. Nos lo cuenta en una entrevista el escritor y periodista Mauricio-José Schwarz. Vale la pena leerla.

6 comentarios:

  1. Podríamos empezar criticando el carácter "izquierdista" de los autodenominados como tales. Si nos limitamos a la pretendida "izquierda" política española, su pretensión de servir de comparsa a la derecha extravagante (http://symploke.trujaman.org/index.php?title=Derecha_extravagante) encarnada por los movimientos sediciosos que amenazan con destruir el sujeto constituyente del Estado-Nación español, ya es suficiente como para negar que tengan el carácter racionalista universalista que define a la "izquierda" política (http://symploke.trujaman.org/Izquierda).

    Entrando en los ejemplos enunciados en la entrevista, sirven para demostrar el vacío ideológico de la "izquierda" actual, ya que desde el colapso del "socialismo real", pareciera que tienden a adoptar acríticamente cualquier postura que vaya contra los intereses de los grupos de poder que intuyen como dominantes.

    Ejemplo palmario lo encarnan la industria farmacéutica y, en reacción a su pretendido "dominio" pasan a defender terapias alternativas como la homeopatía, tradicionalmente usada por instituciones tan reaccionarias como la monarquía británica o figuras tan poco sospechosas de veleidades izquierdistas como Enrique de Diego (http://ramblalibre.com/2017/06/15/elogio-y-recomendacion-de-la-homeopatia/), quien por cierto ya venía denunciando los males de la "casta política" antes de que P.M. Iglesias popularizara el término.

    Potencialmente más grave, la campaña anti-vacunas tiene entre sus más fervientes propagandistas desde hace años a figuras de la "alt-right" como Alex Jones, (https://www.prisonplanet.com/?s=vaccination) que también es uno de los que más promocionan la teoría conspirativa sobre los "chemtrails"
    (https://www.infowars.com/search-page/?chemtrails) En un conservador americano como Jones, su actitud antielitista puede tomarse como una exacerbada desconfianza a todo programa gubernamental. En un izquierdista europeo, que ha nacido, crecido y espera morir en un Estado "social-democrático"; oponerse a un programa de salud pública tan básico supone contradecir su apoyo a un de los pilares del llamado "estado de bienestar".

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    1. Me quedo con un concepto, el "vacío deológico". Completamente de acuerdo. Aunque yo le añadiría también el vacío espiritual, y por eso buscan llenarlo con todas las tonterías esas.

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    2. Lo referente a lo "espiritual" sí que resulta verdaderamente místico y esotérico, no le parece?

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  2. En cuanto a otras posturas "esotéricas" mencionadas podrían achacarse al ecologismo dogmático. Al respecto del mismo, le recomiendo un artículo que contrapone éste frente al "ecologismo científico" (que viene a corresponderse con el neomalthusianismo):

    http://blogs.20minutos.es/ciencias-mixtas/2014/05/13/el-ecologismo-no-debe-caer-en-la-trampa-animalista/

    Con respecto al otro, que persigue como utopía el retorno al estado primigenio de la "Naturaleza", cabría remontar sus orígenes no a los sesenta sino a la Alemania de los años 30

    http://es.metapedia.org/wiki/Ecolog%C3%ADa_nacionalsocialista

    Destaco que la referencia plasmada en la wikipedia filonazi permite descartar que la atribución del carácter nazi al ecologismo tenga pretensiones denigratorias.

    Resumiendo, si la "izquierda" política realmente existente propusiera como programa de salud pública la sustitución de los eficaces planes de vacunación por remedios homeopáticos, todos nos escandalizaríamos. Afortunadamente, dichas posturas son marginales. Incluso cabría afirmar que existen más liberales que proponentes de este desatino.

    Sin embargo, la autodenominada "izquierda" ha asumido como cuerpo doctrinal propio el ecologismo que, ya sea desde la antihumana postura animalista o desde la igualmente antihumana concepción neomalthusiana, constituye un destilado ideológico que concentra lo más irracional del nazismo. Sin embargo, pocas ideas son tan "políticamente correctas" como los postulados ecologistas.

    Finalmente, se deduce de las palabras del entrevistado que es un "creyente" del cambio climático antropogénico apocalíptico. Tampoco digo que si alguien acepta una ideación delirante como esta última no pueda denunciar lo perniciosos de las anteriores pero nos lleva a pensar que siempre será preferible adoptar una crítica postura escéptica en lugar de una tolerante credulidad. Más si cabe en estos tiempos en los que los medios de comunicación de masas son capaces de mostrar como verosímiles teorías conspiratorias tan absurdas como la colusión entre Putin y Trump para que el primero influyera en las mentes de millones de americanos para que votaran al segundo.

    Desde luego, si algo puede ser calificado de científico, racional e incluso revolucionario es la búsqueda de la verdad. Creo que hace tiempo que los partidos políticos estatales abandonaron cualquier interés por otra cosa que no fuera el usufructo del poder.

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    1. "Creo que hace tiempo que los partidos políticos estatales abandonaron cualquier interés por otra cosa que no fuera el usufructo del poder."

      Ese es el problema. Además de que, en aras de una mal entendida democracia, aceptan cualqueir estupidez que sea medianamente popular.

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    2. Pero es a través de los medios de comunicación (realmente de propaganda) gracias a los cuales cualquier estupidez se vuelve verosímil e incluso popular. Y los medios (incluso los pretendidamente privados) están sometidos o aceptan órdenes políticas.

      Y le recuerdo que un Estado de partidos como el español (o el alemán o italiano) no tienen nada que ver con la "democracia". Sí el término es tan recurrente es por su buena aceptación propagandística.

      En España, los partidos políticos estatales y sus "presstitutes" son responsables a partes iguales de la lamentable situación actual, Qué se resume en una crisis primariamente moral y consecuentemente, económica.

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