miércoles, 30 de mayo de 2018

"Hice a niños cosas que si las contara os haría vomitar"

Lo oí en persona:

"Me violaron cuando era niño. Cuando eso sucedió un diablo de homosexualidad, violencia y venganza entró en mí que me hacía buscar hacer lo mismo con otros niños, pero cada vez peor; llegué a hacerles cosas a niños que si las contara aquí os haría vomitar. Un día, no sé como, fui a una campaña evangelística de Billy Graham en un estadio, junto a un grupo de amigos, estando yo bajo el efecto de las drogas, a las cuales era adicto. Mientras sonaba la música cristiana contemporánea ellos y yo bailabamos como si estuvieramos en una discoteca, sin el menor respeto. Cuando el evangelista (Billy Graham) subió y empezó a predicar, nos pusimos a charlar entre nosotros sin prestar la menor atención a sus palabras. Nada de lo que decía Billy Graham me interesaba. Hasta que se giró hacía la parte del estadio donde yo estaba y empezó a describir mi vida como si la hubiera estado viendo. El efecto de las drogas en mí desapareció milagrosamente de golpe y, sin poder evitarlo, yo, que jamás desde que tenía uso de razón había llorado, empecé a llorar descontrolodamente. Mis amigos me miraban como si estuviera loco. Pero no me importaba. Lloré, lloré y lloré. Y cuando Billy Graham hizo la invitación para que todos los que quisieran recibir a Jesús como su Salvador bajaran a la arena yo bajé. Después me incorporé a una iglesia cristiana, dejé mi pasado atrás (homosexualismo, violaciones, venganza, drogas, amistades), me integré por completo en la iglesia, más tarde ingresé en un instituto bíblico, me casé, tuvimos tres hijas y hoy pastoreo una iglesia en mi país."

Lo escuché personalmente en una iglesia en Miami a un predicador negro de Sudáfrica. Lo cuento hoy, aquí, por dos razones.

La primera para decir que, por muy bajo que haya caído una persona, una familia, una sociedad, hay solución cuando individualmente se vuelve uno a Jesús, en humildad, fe y obediencia.

La segunda para deciros que cuando estáis permitiendo entrar a España sin saber nada de su pasado a personas procedentes del Africa negra no sabéis lo que estáis haciendo. He estudiado las religiones autóctonas de esos países. Sus prácticas ponen los pelos de punta. Así como la cotidianidad de lo que sucede comúnmente todos los días en dichos países (valga la redundancia).

Lo repito para terminar. Hay solución para la sociedad española en Jesús, individualmente. Y no sabéis lo que estáis haciendo cuando dejáis entrar a España a personas que tienen un terrible pasado que vosotros desconocéis.

3 comentarios:

  1. Si no se verifican ni las enfermedades infecciosas, como para verificar el pasado de cada ilegal.

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  2. Como una cabra antes y como una cabra ahora.

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