jueves, 29 de noviembre de 2007

Para algo sirvió la ONU hace 60 años

Hoy hace 60 años que la ONU votó a favor de la existencia de Israel como Estado. El relato de aquella histórica sesión es impresionante:


El viernes, 29 de noviembre de 1947, día de la votación, el mazo golpeó la mesa y se abrió la sesión en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El presidente de la Asamblea manifestó: "Las naciones representadas votarán nominalmente sobre la propuesta de partición de Palestina. Para que ésta prospere, se necesita una mayoría de dos tercios del total de votos. Los delegados contestarán de una de estas tres formas: a favor, en contra, o se abstiene".

Un solemne silencio descendió sobre la sala:

-Afganistán.

"Afganistán, vota en contra".

-Argentina.

"El gobierno de Argentina desea abstenerse".

-Australia.

"Australia vota en favor de la partición".

-Bélgica.

"Bélgica vota por la partición".

-Brasil.

"Brasil se pronuncia por la partición".

-Bielorrusia.

"La Rusia Blanca vota en favor de la partición".

Los judíos exhalaron un suspiro de alivio. El bloque eslavo seguiría en masa. La perspectiva era brillante.

-Canadá.

"Canadá vota en favor de la partición".

-Chile.

"Chile ha recibido orden de abstenerse".

-China.

"China se abstiene".

-Costa Rica.

"Costa Rica vota en favor de la partición".

-Cuba.

"Cuba vota contra la partición".

-Checoslovaquia.

"Checoslovaquia vota en favor de la partición".

"Dinamarca se pronuncia por la partición".

"La República Dominicana se pronuncia por la partición".

-Egipto.

"¡Egipto vota en contra y no se considerará obligado por este atropello!".

-Ecuador.

"Ecuador vota en favor".

"Etiopía... se abstiene".

¡Fue una bomba!. Las caras de todos los delegados árabes se volvieron para mirar al etíope con expresión de pasmo. El delegado sirio movió el puño con aire amenazador.

-Francia.

El primero de los cuatro grandes, la renuente Francia, había de pronunciarse. Una abstención podía resultar desastrosa para la Agencia Judía, viniendo de aquella parte.

"La República Francesa vota en favor de la partición".

Se levantó un murmullo expectante. ¡Era la primera señal de que la gente se había dado cuenta de que el milagro podía convertirse en una realidad!.

-Guatemala.

"A favor".

-Grecia.

"Grecia vota contra la partición".

-Haití.

"El gobierno de Haití acaba de enviar instrucciones para que esta delegación vote en favor de la partición".

-Honduras.

"Honduras desea abstenerse".

-Islandia.

"Islandia vota por la partición".

-India.

"La India vota contra la partición".

-Irán.

"Irán vota en contra".

-Irak.

"¡Irak vota en contra y jamás reconoceremos a los judíos!.. El día de hoy dará origen a nuevos derramamientos de sangre. ¡Votamos en contra!".

-Líbano.

"El Líbano vota contra la partición".

-Liberia.

"Liberia vota por la partición".

-Luxemburgo.

"Luxemburgo vota a favor de la partición".

-Méjico.

"Méjico se abstiene".

-Holanda.

"Holanda vota a favor".

-Nueva Zelanda.

"Nueva Zelanda vota a favor".

"Nicaragua... a favor".

"Noruega... a favor".

-Paraguay.

"Paraguay acaba de recibir instrucciones ordenando que no se abstenga..., sino que vote a favor de la partición".

-Perú.

"Perú se pronuncia por la partición".

-Filipinas.

"¡Filipinas vota por la partición!".

-Polonia.

"Polonia vota en favor de la partición".

-Arabia Saudí.

El árabe vestido de blanco que la representaba se puso a gritar contra la partición con una voz saturada de odio.

-Suecia.

"Suecia está por la partición".

"¡Siria, contra!".

"Turquía vota contra la partición".

Los judíos empezaban a ganar ventaja. A los árabes les quedaba todavía un aliento de vida. Ahora tenían doce votos y todavía podían dar otro como seguro, un simple cambio de última hora que se produjese, podía desbaratarlo todo.

-Ucrania.

"A favor".

-Unión Sudafricana.

"A favor".

-Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

"La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas vota a favor de la partición".

-Reino Unido de Gran Bretaña.

La sala quedó en silencio. El delegado británico se levantó y dirigió una mirada por toda la estancia. Estaba lívido. En aquel momento de prueba se encontraba sólo. Las naciones de la Commonwealth le habían abandonado.

"El gobierno de Su Majestad desea abstenerse".

-Estados Unidos de América.

"Los Estados Unidos de América votan por la partición".

El Yemen dio a los árabes su voto decimotercero. Yugoslavia se abstuvo en deferencia a su numerosa minoría musulmana. Los delegados de Uruguay y Venezuela, dieron los votos vigesimosegundo y vigesimotercero, respectivamente favorables al plan de partición.

Había terminado la consulta. Apenas depositado el último voto, los periodistas se lanzaron hacia los teléfonos para esparcir la noticia por todo el mundo.

En Tel-Aviv la algazara que se armó no tuvo límites.

En último análisis, los judíos habían conseguido una victoria aplastante. Los árabes habían obtenido trece votos, pero once de ellos pertenecían a naciones de su raza, o, al menos, de su religión. El decimotercero, Cuba, representaba la única nación de toda la faz de la Tierra a la que los árabes habían podido convencer por la sola fuerza de los argumentos.

El resultado final fue: 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones.



Pero nada se le regalaba ni se le regalaría a Israel. Israel tuvo que luchar en completa soledad para que esa votación en una sala de Nueva York se convirtiera en una realidad en las lejanas tierras israelíes. Gracias a Dios la batalla la ganó Israel, que hasta el día de hoy sigue siendo una impresionante realidad, como un pequeño país rodeado de enemigos por todas partes que con gusto le destruirían, pero que a pesar de ellos florece, prospera y brilla en el desierto, la pobreza y la oscuridad que era y sigue siendo el resto de Oriente Medio.

8 comentarios:

  1. Es curioso cómo los neonazis de hoy siguen viendo en los judíos el gran enemigo. Una nación que se levanta sobre sí misma, prospera y viven rodeados de potencias que desean su desaparición, y ni con ello agachan la cabeza

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  2. Siempre me ha gustado poner el ejemplo del voto cubano en esta ocasión como muestra de que Cuba no era ningún "satélite" o "títere" de los USA como muchos sostienen. Y además de como se cumple aquello que dijo Dios a Abraham: "Benditos los que te bendijeren y malditos los que te maldijeren". Cuba era en aquel entonces la tercera economía de América Latina y hoy....mejor ni decirlo.

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  3. ¿Por qué se abstuvo el Reino Unido?

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  4. Totalmente cierto lo que comentas, "fin de los tiempos". Un pequeñísimo país que se ha levantado contra la total oposición (repito, total) de todos sus vecinos (repito, todos). Admirable. Pero alguien dijo que toda obra admirable levanta odio en los envidiosos y mediocres.

    Lo que dices, Alejandro, se podría aplicar también a España, pero mucho antes, cuando expulsó y persiguió a los judíos en los 1.500. España era la primera potencia mundial, y hoy... somos lo que somos.

    coup_de_bâton, no estoy completamente seguró de la razón que llevó al Reino Unido a abstenerse, pero supongo que fue porque el territorio había estado bajo su jurisdicción, y no quería tomar parte. No dejó de ser una gran cobardía.

    Un cordial saludo a los tres.

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  5. El Reino Unido se abstuvo pq no quería la partición.

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  6. Realmente increíble cómo Israel se mantiene rodeado de países que le odian.

    PD:Campaña "El día de la Constitución, saca tu Bandera al balcón"

    http://asiestamurcia.blogspot.com/2007/11/campaa-el-da-de-la-constitucin-saca-tu.html

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  7. Pues que quereis que os diga, visto lo visto, ¿fué lo mejor?, ¡nunca lo sabremos!, yo hubiera apostado por un único Estado de composición plural. Un estado donde convivieran musulmanes, cristianos, judios, y ateos...
    creo que a la larga sería mas viable que el actual Israel, amenazado permanentemente, dependiendo de una ayuda permanente de las democracias occidentales y con dudas de si a largo plazo será viable cuando estalle la bomba demográfica de los palestinos que tiene Israel tanto en Cisjordania y Gaza como en su mismo territorio. ¡Ojalá me equivoque, pero no estoy seguro que el actual estado llege a celebrar su centenario.

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  8. Para algo sirvió, sí. Para crear un estado artificial fundamentado en una religión. Expulsando a los habitantes de esas tierras de sus casas para instalar a colonos venidos de europa y américa. Se pretendió compensar una injusticia (el holocausto) con otra (la creación del estado sionista). Todo financiado por los EEUU, por supuesto.

    Y lo increible es que no entendáis que la gente a la que se ha expulsado de su tierra y condenado a la miseria luche.

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