lunes, 21 de diciembre de 2009

Partidocracia en España (66): El 23-F

Como es de sobra conocido, los golpistas que intentaron colocar un gobierno militar el 23 de febrero de 1981 intentaron que el nuevo Presidente de Gobierno fuera un militar de su decisión, Alfonso Armada. Lo curioso es que ellos no querían disolver el Congreso, sino que deseaban que fuera ese mismo Congreso quien eligiera a Armada como Presidente de Gobierno, quien posteriormente formaría una especie de gobierno de concentración, compuesto por militares y civiles, siendo estos últimos previsiblemente líderes de los partidos políticos mayoritarios.

¿Una locura? No tanto. Veamos lo que dice el artículo 99 de la Constitución Española:


Artículo 99.

1. Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los Grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.

2. El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.

3. Si el Congreso de los Diputados, por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros, otorgare su confianza a dicho candidato, el Rey le nombrará Presidente. De no alcanzarse dicha mayoría, se someterá la misma propuesta a nueva votación cuarenta y ocho horas después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si obtuviese la mayoría simple.

4. Si efectuadas las citadas votaciones no se otorgase la confianza para la investidura, se tramitarán sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores.

5. Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso.



En ningún sitio se lee que el candidato a Presidente debe ser un diputado. Puede ser cualquiera que el rey considere que tiene posibilidades de ganar la votación de investidura. Por lo tanto, cuando votan, los ciudadanos españoles le dan autoridad a los partidos políticos para que decidan quien será el Presidente de Gobierno, que, dependiendo de los números, porcentajes y demás, puede ser cualquiera. En ese sentido hubiera sido perfectamente posible, con la Constitución en la mano, que Alfonso Armada hubiera llegado a ser Presidente de Gobierno. Hasta ahí llega la Constitución Española de 1978.

España, partidocracia (serie)

2 comentarios:

  1. Observar la página del partido higienedemocratica.es

    Está formado por ciudadanos sin vinculación política para acabar con los abusos que los políticos, y todos los sectores a su servicio -sindicatos, agencias públicas, Televisiones autonómicas, coches oficiales, etc...-, han generado en 30 años de democracia.


    Es muy interesante.

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  2. A mi me convence el nuevo partido de ciudadanos que solo busca una reforma del sistema político acatual.
    Su lema es : limitar, desde el poder de los ciudadanos, los abusos que los políticos han causado en 30 años de Democracia.

    Echarle un vistazo.

    www.higienedemocratica.es

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