miércoles, 7 de enero de 2009

¿Quién tiene la culpa de los civiles palestinos muertos?

La noticia es brutal:

Al menos 43 muertos tras dos ataques de Israel a sendas escuelas de la ONU

Terrible, espantoso. Pero, ¿es la culpa de Israel? Resulta que la moneda tiene otra cara. Lean:

El mundo está que trina
... y con razón. Al menos 30 civiles palestinos mueren en un ataque del ejército israelí a una escuela de la ONU. Como ya he dicho en reiteradas oportunidades, lamento profundamente la muerte de civiles, tanto palestinos como israelíes, así como la de soldados del ejército de Israel.
Según fuentes militares israelíes, desde la escuela se lanzaron varios proyectiles de mortero y misiles Grad hacia Israel. Uno de esos misiles hirió a un bebé de tan sólo 3 meses en la ciudad de Guedera. Es importante aclarar que Jamás es el único responsable de esta terrible tragedia. Jamás se oculta entre civiles para efectuar sus ataques, utiliza a su población como escudos humanos. ¿Qué se puede esperar de un grupo terrorista cuya especialidad son los atentados suicidas? Si la vida para ellos no vale nada, menos vale la de los demás. El comentario de RTB612, autor del blog Pensando Israel, resulta muy esclarecedor:
"Lo que Hamás hace es un suicidio colectivo, no se puede atacar y acatar y atacar a un país con un ejército tan poderoso sin esperar que en algún momento se llegue a un resultado como éste. En los noventa su especialidad eran los atentados suicidas, ahora han ido mucho más lejos en su locura suicida y se han llevado consigo a su población como rehenes."


Decir en descarga de "El Mundo" que al menos dijeron esto:

El ejército israelí ha indicado que sus fuerzas dispararon en defensa propia tras ser atacados por morteros de los alrededores de la escuela. Cuando se inicio el asedio a la Franja advirtieron que los milicianos de Hamas utilizaban escuelas, mezquitas y zonas residenciales para esconderse.

Pero hay una visión periodística que da la noticia de otra forma:

Unos cuarenta muertos en una escuela que Hamas usaba para lanzar misiles

Y el desarrollo de la noticia aporta datos como éste:

La escuela era utilizada por los terroristas de Hamas para lanzar cohetes y bombas de mortero, parapetados detrás de civiles y niños que utilizan como escudos humanos y como estrategia para, con la colaboración de casi todos los medios occidentales, manipular a la opinión pública internacional en contra de Israel. En este caso los terroristas llenaron la escuela de palestinos desplazados de un campo de refugiados próximo para después provocar el ataque israelí con el lanzamiento de misiles y morteros. ... Según los propios testigos palestinos citados por las agencia EFE, el ataque se produjo poco después de que terroristas palestinos disparasen desde la misma escuela con sus morteros contra las fuerzas israelíes.

En fin, que mayoritariamente la prensa no trata de informar, sino de cargar todas las culpas contra Israel, aunque hay alguna honrosa excepción, como es Libertad Digital.

La durísima realidad es que estos seres incalificables de Hamas están haciendo todo lo posible para que Israel mate a la mayor cantidad posible de civiles palestinos, incluyendo niños, para utilizarlos políticamente en beneficio propio, llegando al extremo de atacar a los israelíes desde las mismas escuelas. Así son.

martes, 6 de enero de 2009

Oro, Incienso y Mirra....o Cohetes Kassam???

Este "Rey Mago" es un poco  curioso. Menos mal que hace 2000 años no venía entre los sabios del oriente que adoraron a Jesús (judío de la tribu de Judá); sino la historia habría sido muy diferente. Es vomitiva la imagen os lo advierto.....

Discurso de Obama en Berlín el 24 de julio del 2008

La verdad sea dicha es que no presté la menor atención al discurso que Barack Obama pronunció en Berlín el 24 de julio del pasado año, cuando estaba en plena campaña por la Presidencia de Estados. En aquel momento era el senador Barack Obama. Pero hoy sus palabras cobran una especial trascendencia, porque bien podrían ser las líneas maestras de la política exterior de Estados Unidos, ya que ahora estamos hablando no del senador Barack Obama, sino de un discurso sobre política internacional pronunciado por quien ya está a pocos días de convertirse en Presidente de Estados Unidos.

Por ello dejo por aquí el discurso íntegro pronunciado aquel 24 de julio de 2008 en Berlín por el entonces senador Barack Obama, hoy Presidente electo de Estados Unidos.


"Gracias a ustedes, los ciudadanos de Berlín, y al pueblo de Alemania.

Permítanme dar las gracias a la canciller Merkel y al ministro Steinmeier de Asuntos Exteriores por el recibimiento que me han dado hoy, gracias a usted, alcalde Wowereit, al Senado de Berlín, a la policía y, por encima de todo, gracias a ustedes por este recibimiento.

Vengo a Berlín como tantos otros compatriotas míos han venido aquí antes de mí. Esta noche voy a hablarles no como candidato a presidente [de los Estados Unidos] sino como ciudadano, un ciudadano lleno de orgullo de los Estados Unidos y un ciudadano más del mundo.

Soy consciente de que no tengo el mismo aspecto que los norteamericanos que han hablado antes que yo en esta gran ciudad. El viaje que me ha traído hasta aquí es inverosímil. Mi madre nació en el corazón de los Estados Unidos, pero mi padre creció cuidando cabras en Kenya. Su padre, mi abuelo, era cocinero, un criado doméstico al servicio de los británicos.

En el momento álgido de la ‘Guerra Fría', mi padre llegó a la conclusión, como tantos otros de tantos rincones olvidados del mundo, de que sus anhelos (sus sueños) exigían la libertad y las oportunidades prometidas por occidente. Así pues, escribió una carta a universidades de un extremo al otro de los Estados Unidos hasta que alguien en algún lugar respondió a su plegaria por una vida mejor.

Ésa es la razón por la que estoy aquí. Vosotros estáis aquí porque también vosotros conocéis ese anhelo. Esta ciudad, todas las ciudades conocen el sueño de la libertad. Vosotros sabéis que la única razón por la que estamos aquí esta noche es porque hombres y mujeres de nuestras dos naciones se unieron para trabajar, para luchar, para sacrificarse por una vida mejor.

La nuestra es una relación de cuyo comienzo se cumplen en realidad sesenta años este verano, el día en que el primer avión norteamericano aterrizó en Templehof.

En aquel día, buen parte de este continente se encontraba todavía en ruinas.

Los escombros de esta ciudad todavía tenían que convertirse en un muro. La sombra de los soviéticos se había extendido por toda la Europa oriental mientras que, en la parte occidental, los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia hacían inventario de sus pérdidas y reflexionaban cómo se iba a poder rehacer el mundo.

Aquí fue donde chocaron los dos lados y el 24 de junio de 1948 los comunistas optaron por aislar la parte occidental de la ciudad. Dejaron sin comida y sin suministros a más de dos millones de alemanes en un intento de que en Berlín se extinguiera la llama de la libertad.

Las dimensiones de nuestras fuerzas no iban a poder igualar el ejército soviético, mucho más grande. Sin embargo, la retirada habría abierto la puerta a los comunistas para que marcharan por toda Europa. Donde había terminado la última guerra, podría haber empezado otra guerra mundial con suma facilidad. Todo lo que se interponía en ese camino era Berlín.

Entonces fue cuando se puso en marcha el puente aéreo, cuando la operación de socorro más ambiciosa y más improbable de la historia trajo alimentos y esperanzas a la población de esta ciudad.

Todas las posibilidades estaban en contra de que se alcanzara el éxito. En pleno invierno, una niebla densa cegaba el cielo en lo alto y muchos aviones se vieron obligados a regresar sin soltar su carga de imprescindibles suministros. Las calles en las que nos encontramos estaban a rebosar de familias hambrientas que no podían defenderse del frío

Sin embargo, en los momentos más aciagos el pueblo de Berlín no permitió que se apagara la llama de la esperanza. El pueblo de Berlín se negó a rendirse, y en un día de otoño centenares de miles de berlineses se congregaron aquí, en el Tiergarten, y oyeron al alcalde de la ciudad suplicar al mundo que no renunciara a la libertad. “Sólo existe una posibilidad, dijo, que nos mantengamos juntos y en unión hasta que se haya ganado esta batalla. El pueblo de Berlín ha hablado. Nosotros hemos cumplido con nuestro deber y seguiremos cumpliendo con nuestro deber. Pueblos del mundo: cumplid ahora con el vuestro. ¡Pueblos del mundo! ¡Fijaos en Berlín!”.
¡Pueblos del mundo! ¡Fijaos en Berlín!

Fijaos en Berlín, donde alemanes y norteamericanos aprendieron a trabajar juntos y a confiar los unos en los otros cuando no hacía ni tres años que se habían enfrentado los unos a los otros en el campo de batalla.

Fijaos en Berlín, donde la determinación de un pueblo se encontró con la generosidad del Plan Marshall y creó el milagro alemán, donde una victoria sobre la tiranía dio origen a la OTAN, la más importante alianza jamás creada para defender nuestra seguridad común.

Fijaos en Berlín, donde los agujeros de las balas en los edificios y las sombrías piedras y columnas junto a la Puerta de Brandenburgo insisten en que no olvidemos nunca nuestra pertenencia a una misma humanidad.

Pueblos del mundo, fijaos en Berlín, donde se derribó un muro donde se reunió todo un continente, donde la historia ha demostrado que no hay dificultad demasiado grande para un mundo que se levanta al unísono Sesenta años después del puente aéreo, nos están convocando otra vez. La historia nos ha conducido a una nueva encrucijada, con nuevas promesas y nuevos peligros. Cuando vosotros, el pueblo alemán, tirasteis abajo el muro, un muro que dividía el este y el oeste, la libertad y la tiranía, el miedo y la esperanza, se vinieron abajo muchos otros muros en todos los rincones del planeta. Desde Kiev a Ciudad del Cabo, se cerraron campos de prisioneros y se abrieron las puertas de la democracia.

También se abrieron los mercados y la propagación de la información y las tecnologías eliminó barreras a las oportunidades y la prosperidad. Mientras que el siglo XX nos enseñó que compartimos un mismo destino, el XXI nos ha revelado un mundo más interrelacionado que en cualquier otro momento de la historia.

La caída del Muro de Berlín nos trajo nuevas esperanzas. Sin embargo, esa misma proximidad ha dado origen a nuevos peligros, peligros que no pueden contenerse dentro de las fronteras de un país o por la distancia de un océano.

Los terroristas del 11 de septiembre [del 2001] conspiraron en Hamburgo y se entrenaron en Kandahar y en Karachi antes de matar en territorio norteamericano a miles de personas procedentes de todos los rincones del globo.

Mientras hablamos, hay coches en Boston y fábricas en Pekín que están fundiendo el casquete glaciar del Ártico, haciendo retroceder el litoral en el Atlántico y castigando con la sequía explotaciones agrícolas desde Kansas hasta Kenya.

Material nuclear de la antigua Unión Soviética, custodiado de forma deficiente, o secretos de un científico de Pakistán podrían contribuir a que estalle una bomba en París. Las amapolas de Afganistán se convierten en la heroína de Berlín. La pobreza y la violencia de Somalia alimentan el terrorismo de mañana. El genocidio de Darfur nos avergüenza las conciencias de todos nosotros.

En este mundo nuevo, estas corrientes peligrosas han barrido con todo con mucha mayor rapidez que nuestros esfuerzos por contenerlas. Ésta es la razón por la que no podemos permitirnos estar divididos. No hay una sola nación, por grande o poderosa que sea, capaz de acabar por sí sola con semejantes problemas. Ninguno de nosotros puede negar la existencia de esas amenazas ni escapar a la responsabilidad de afrontarlas. Sin embargo, ante la ausencia de los tanques soviéticos y del terrible muro [de Berlín], se ha hecho fácil olvidarse de esta verdad. Si somos sinceros los unos con los otros, todos sabemos que a veces, a ambos lados del Atlántico, nos hemos desentendido de los otros y hemos olvidado nuestro destino compartido.

En Europa, ha llegado a convertirse en un tópico la opinión de que los Estados Unidos son parte de lo que funciona mal en nuestro mundo y no una fuerza que contribuye a que ese mundo marche bien. En los Estados Unidos, hay voces que ridiculizan y hacen de menos el papel de Europa en nuestra seguridad y en nuestro futuro. Ambos puntos de vista faltan a la verdad, que es que los europeos están hoy llevando a cuestas nuevas cargas y asumiendo más responsabilidad en lugares críticos del mundo y que, de la misma manera que las bases norteamericanas construidas en el siglo pasado todavía contribuyen a defender la seguridad de este continente, nuestro país sigue haciendo todavía grandes sacrificios por la libertad en todo el planeta.

Efectivamente, ha habido diferencias entre los Estados Unidos y Europa. No cabe duda de que seguirá habiendo diferencias en el futuro. Ahora bien, el peso de la ciudadanía global sigue atándonos a todos nosotros. Un cambio de dirección en Washington no va a aminorar este peso. En este nuevo siglo, tanto a los norteamericanos como a los europeos se nos va a exigir que hagamos más, no menos.

La asociación y la cooperación entre las naciones no es una alternativa; es la única forma, la única forma, de proteger nuestra seguridad común y de avanzar en nuestra humanidad común.

Ésta es la razón por la que el mayor peligro es dejar que unos nuevos muros nos separen entre nosotros.

No pueden seguir en pie los muros entre los tradicionales aliados de ambos lados del Atlántico. No pueden seguir en pie los muros entre los países que lo tienen todo y los que no tienen nada, los muros entre razas y tribus, entre naturales e inmigrantes, entre cristianos, musulmanes y judíos. Éstos son ahora los muros que debemos echar abajo.

Sabemos que ya antes han caído. Tras siglos y siglos de conflictos, los pueblos de Europa han formado una unión de compromiso y prosperidad. Aquí, en la base de una columna erigida para conmemorar la victoria en la guerra, nos reunimos en el centro de Europa en paz. No sólo han caído muros en Berlín; han caído en Belfast, donde protestantes y católicos han encontrado la forma de vivir juntos; en los Balcanes, donde nuestra alianza atlántica ha puesto final a los enfrentamientos bélicos y ha llevado ante la justicia a salvajes criminales de guerra, y en Sudáfrica, donde la lucha de un pueblo valeroso ha derrotado el ‘apartheid'.

Así pues, la historia nos recuerda que se pueden echar abajo los muros. Sin embargo, esta tarea no siempre es sencilla. Una asociación auténtica y un progreso auténtico exigen un trabajo constante y un sacrificio sostenido. Exigen compartir las cargas del desarrollo y de la diplomacia, del progreso y de la paz. Exigen que los aliados se presten atención entre sí, que aprendan los unos de los otros y, por encima de todo, que confíen los unos en los otros.

Ésta es la razón por la que los Estados Unidos no pueden encerrarse en sí mismos. Ésta es la razón por la que Europa no puede encerrarse en sí misma. Los Estados Unidos no tienen mejor asociado que Europa. Ha llegado ya el momento de construir nuevos puentes de una punta del globo a la otra, tan resistente como el que nos une por encima del Atlántico. Ha llegado ya el momento de que vayamos de la mano, mediante una cooperación constante, instituciones fuertes, sacrificios compartidos y un compromiso global con el progreso, para afrontar los problemas del siglo XXI. Fue este espíritu el que hizo que aparecieran en el cielo, sobre nuestras cabezas, los aviones del puente aéreo y que tanta gente se congregara en este mismo lugar en el que nos encontramos hoy. Éste es el momento en el que nuestras naciones, y todas las naciones sin excepción, debemos recuperar de nuevo este espíritu.

Éste es el momento en el que debemos derrotar al terrorismo y desecar el pozo del extremismo que lo apoya. Esta amenaza es real y no podemos rehusar nuestra responsabilidad de combatirlo. Si fuimos capaces de crear la OTAN para mantener a raya a la Unión Soviética, seremos capaces de unirnos en una nueva alianza global para desmantelar las redes que atentaron en Madrid y en Amman, en Londres y en Bali, en Washington y en Nueva York. Si hemos sido capaces de ganar la batalla ideológica a los comunistas, bien podemos alinearnos con la inmensa mayoría de los musulmanes que rechazan el extremismo que lleva al odio y no a la esperanza.

Éste es el momento en que debemos renovar nuestra determinación de derrotar de manera aplastante a los terroristas que amenazan nuestra seguridad en Afganistán y a los traficantes que venden droga en nuestras calles. Nadie se alegra de la guerra.

Reconozco las dificultades enormes en Afganistán. Ahora bien, mi país y el vuestro tienen puestas sus expectativas en comprobar que la primera misión de la OTAN más allá de las fronteras de Europa culmina con éxito. Tenemos que cumplir con esa misión, por la población de Afganistán y por la seguridad que compartimos. El pueblo afgano necesita a nuestros soldados y a vuestros soldados, nuestro apoyo y vuestro apoyo para derrotar a los ‘taliban' y a al Qaida, para desarrollar su economía y para contribuir a la reconstrucción de su nación. Hemos puesto demasiado en juego como para echarnos atrás ahora.

Éste es el momento en que debemos renovar el objetivo de un mundo sin armas nucleares. Las dos superpotencias que se enfrentaron la una a la otra sobre el muro de esta ciudad estuvieron en demasiadas ocasiones demasiado cerca de destruir todo lo que habíamos erigido y todo lo que amamos. Ahora que ese muro ya no existe, es necesario que no nos quedemos de brazos cruzados mientras contemplamos la proliferación del átomo mortal. Ha llegado la hora de tener controlados todos los materiales nucleares que andan por ahí, de poner coto a la proliferación de armas nucleares y de reducir los arsenales de otras épocas. Éste es el momento de empezar a trabajar en la búsqueda de la paz de un mundo sin armas nucleares.

Éste es el momento en que todas las naciones de Europa deben tener la oportunidad de elegir su propio mañana libre de las sombras del ayer. En este siglo necesitamos una Unión Europea fuerte que profundice en la seguridad y en la prosperidad de este continente mientras tiende una mano más allá de sus fronteras. En este siglo, en esta ciudad que es todas las ciudades, debemos rechazar la mentalidad de ‘Guerra Fría' del pasado y decidirnos a cooperar con Rusia cuando podamos, a alzarnos en defensa de nuestros valores cuando debamos y a tratar de conseguir una alianza que se extienda de un extremo a otro de todo este continente.

Éste es el momento en que debemos consolidar la riqueza que la apertura de los mercados ha generado y compartir sus beneficios de una manera más equitativa. Los intercambios comerciales han sido la piedra angular de nuestro crecimiento y del desarrollo global. Sin embargo, no seremos capaces de mantener este crecimiento si favorece sólo a unos pocos y no a la inmensa mayoría. Entre todos debemos forjar unos intercambios comerciales que recompensen de verdad el trabajo que crea riqueza dentro de una protección seria de nuestros pueblos y nuestro planeta. Éste es el momento de que los intercambios comerciales sean libres y justos para todos.

Éste es el momento en que debemos contribuir a dar una respuesta al llamamiento en favor de un nuevo amanecer en Oriente Próximo. Mi país debe alinearse con el vuestro y con Europa para enviar un mensaje directo a Irán de que debe abandonar sus ambiciones nucleares. Debemos apoyar a los libaneses que se han manifestado en favor de la democracia y han derramado sangre por ella y a los israelíes y a los palestinos que se esfuerzan por conseguir una paz segura y duradera. A pesar de las discrepancias del pasado, éste es el momento en el que el mundo debería apoyar a los millones de iraquíes que tratan de reconstruir su vida, más aún cuando transfiramos la responsabilidad al gobierno iraquí y echemos por fin el cierre a esta guerra.

Éste es el momento en que debemos unirnos para salvar el planeta. Decidamos de una vez que no vamos a dejar a nuestros hijos un mundo en el que sube el nivel de los océanos y el hambre se extiende y terribles tormentas asolan nuestras tierras.

Decidamos de una vez que todas las naciones, la mía incluida, actúen con la misma seriedad en la determinación de reducir el carbono que enviamos a la atmósfera, como ya ha hecho vuestra nación. Éste es el momento de devolver el futuro a nuestros hijos.

Éste es el momento de levantarnos al unísono.

En fin, éste es el momento en que debemos dar esperanzas a todos los que se han quedado atrás en un mundo globalizado. Debemos recordar que la ‘Guerra Fría' que nació en esta ciudad no fue una batalla por territorios o por un botín. Hace sesenta años, los aviones que volaban sobre Berlín no lanzaban bombas; en su lugar traían alimentos, carbón y golosinas a unos niños agradecidos. En aquella demostración de solidaridad, aquellos pilotos obtuvieron mucho más que una victoria militar. Ganaron la batalla ideológica y la batalla sentimental, amor, lealtad y confianza, no sólo de la población de esta ciudad sino de todos los que conocieron la historia de lo que ellos hicieron aquí.

Ahora el mundo va a observar y va a recordar lo que hagamos nosotros aquí, lo que hagamos en este momento. ¿Tenderemos nuestra mano a esas personas de los rincones olvidados de este mundo que anhelan unas vidas presididas por la dignidad y las oportunidades, por la seguridad y la justicia? ¿Sacaremos de la pobreza a los niños de Bangladesh, protegeremos a los refugiados del Chad y acabaremos con el azote del SIDA en nuestro tiempo?

¿Defenderemos los derechos humanos de los disidentes de Birmania, a los autores de ‘blogs' en Irán o a los electores de Zimbabue? ¿Daremos un significado a las palabras “nunca jamás” en Darfur?

¿Nos daremos cuenta de que no hay ejemplo más poderoso que el que cada una de nuestras naciones proyecta en el mundo? ¿Rechazaremos la tortura y defenderemos la supremacía de la ley? ¿Acogeremos a los inmigrantes, vengan de donde vengan, rechazaremos las discriminaciones contra aquellos que no son físicamente como nosotros, o tienen unas creencias religiosas que no son como las nuestras y mantendremos nuestro compromiso de igualdad y de oportunidades para todos los de nuestro pueblo?

¡Pueblo de Berlín, pueblos del mundo! ¡Éste es nuestro momento! Ha llegado nuestra hora.

Soy consciente de que mi país no ha sido un ejemplo de perfección. Ha habido ocasiones en las que hemos tenido problemas para mantener nuestro compromiso de libertad e igualdad para todos los de nuestro pueblo. Hemos cometido nuestra parte correspondiente de errores y ha habido veces en que lo que hemos hecho en diversas partes del mundo no ha estado a la altura de nuestras mejores intenciones.

Pero también sé lo mucho que amo a los Estados Unidos. Sé que durante más de dos siglos nos hemos esforzado, con sin grandes costes y grandes sacrificios, en lograr una unión más perfecta, en tratar de conseguir, junto con otras naciones, un mundo más lleno de esperanza. Nuestra lealtad no se ha limitado nunca a una tribu o un reino en particular; de hecho, en nuestro país se hablan todos los idiomas, todas las culturas han dejado su huella en la nuestra y en nuestras plazas se expresan todos los puntos de vista. Lo que siempre nos ha mantenido unidos, lo que siempre ha motivado a nuestro pueblo, lo que atrajo a mi padre a las tierras de los Estados Unidos es un conjunto de ideales que hablan de aspiraciones compartidas por todos, como que podemos vivir libres de miedos y de penurias, que podemos exponer nuestras ideas públicamente y que podemos reunirnos con quien queramos y practicar el culto que más nos plazca.

Éstas son las aspiraciones que unieron los destinos de todas las naciones en esta ciudad. Estas aspiraciones son más grandes que cualquier otra cosa que nos separe. Fue por estas aspiraciones por las que se puso en marcha el puente aéreo. Fue por estas aspiraciones por las que todos los hombres libres, de cualquier lugar del mundo, se hicieron ciudadanos de Berlín. Es en la persecución de estas aspiraciones en la que una nueva generación, nuestra generación, debe dejar nuestra impronta en el mundo.

¡Pueblo de Berlín, y pueblos del mundo! La magnitud de nuestro desafío es enorme. El camino que tenemos por delante va a ser largo. Ahora bien, me presento ante vosotros para deciros que somos los herederos de la lucha por la libertad. Somos personas con una esperanza a prueba de lo que sea. Con la mirada puesta en el futuro, con determinación en nuestros corazones, vamos a recordar esta historia, a dar una respuesta a nuestro destino, a reconstruir el mundo una vez más."

3 gracias más

Hace unos días les di las gracias a los lectores de este blog, por sus más de 200.000 visitas. Hoy quiero agradecer a quienes han escrito aquí a lo largo del año pasado. Gracias a VivaBush por el texto que escribió. Gracias a Orlando Suárez por haber escrito igualmente un texto. Y muchas gracias de forma muy especial a Alejandro De Llano por sus 65 textos escritos, así como por haberme ayudado en las labores de administración del blog.

lunes, 5 de enero de 2009

Derechos pasados y presentes de Israel

Un blogger desconocido hasta ahora por mí, Kike, aparece por este blog y deja dos interesantes comentarios (uno y dos) en este blog. Quiero darles respuesta desde un texto como tal y no un comentario, porque creo que la materia vale la pena.

Los argumentos de Kike, según lo entiendo, se resumen en dos. El primero, sus dudas respecto al derecho de Israel a nacer como Estado. El segundo, que piensa que Israel se está defendiendo de Hamas de forma desproporcionada.

Sobre el nacimiento mismo de Israel, dejando a un lado argumentos religiosos, sobre los cuales cada cual es muy libre de creer lo que le venga en gana, opinaré solamente sobre los hechos como tales.

Esos hechos son que, por comenzar en un punto creo que asumido por todos, en el año 1945, en el que terminó la Segunda Guerra Mundial, en ese momento el área geográfica estaba bajo el Mandato Británico, por lo que no había ningún gobierno legitimo integrado por personas de allí. Y se estima que entonces había en Israel algo más de 600.000 judíos, de los cuales más de 200.000 habían llegado en fechas posteriores a 1937, en gran medida huyendo del exterminio al que estaban siendo sometidos por la Alemania nazi. ¿Qué hacer con esa gran cantidad de personas? La ONU decidió esto el 29 de Noviembre de 1947:



Ni los árabes de la zona ni los vecinos lo aceptaron, y en sucesivas guerras intentaron expulsar y matar a los judíos de dicha área. Hoy el mapa de Israel es el que es, por culpa de los árabes que no aceptaron lo que está ahí. ¿Hicieron bien los árabes en rechazar el Plan de Partición? No sé lo que opinará Kike, pero yo creo que no, que se equivocaron completamente. Ahora bien, si tal vez Kike opina que la ONU se equivocó al aprobar tal plan, mi pregunta es la siguiente: ¿Cuál sería la alternativa?

En cuanto a la desproporción de la defensa de Israel, empezar por decir que creo que está de más escribir sobre los continuos ataques de Hamas a la población civil de Israel con misiles Kasam. ¿Qué debe hacer Israel? ¿Nada? ¿Algo? ¿Cómo? Porque hay que recordar que Hamas controla completamente Gaza, por lo que o los israelíes entran ahí militarmente o no entran, ya que con órdenes judiciales llevadas por policías no creo que puedan hacerlo.

Sí, sé que han muerto muchos palestinos, y de ellos bastantes civiles (creo que he leído en algún sitio que alrededor del 25%). Ello es terrible, y cualquier persona con sentimientos lo lamenta. ¿Pero quién tiene la culpa? ¿Israel por defenderse? ¿O Hamas por atacar? Y hay que recordar, como escribía ayer, que estos miserables de Hamas se escudan en sus propios ciudadanos para atacar a Israel, para que cuando Israel haga su contraataque defensivo ocasione el mayor numero de víctimas civiles, para así poderlas utilizar en los medios de comunicación contra Israel.

En cualquier caso, reitero la misma pregunta: Vistos los continuos ataques de Hamas contra Israel con misiles Kasam, y ya que se acusa a Israel de una respuesta desproporcionada, ¿qué es lo que deberían hacer los israelíes? Porque, sinceramente, me gustaría conocer la alternativa.

Y mientras tanto, y hasta que alguien no me demuestre lo contrario, sigo pensando que Israel tenía derecho a nacer como Estado y tiene el derecho a defenderse de los ataques de sus enemigos con todo los medios a su alcance. Vamos, como cualquier otro Estado del planeta; ni más, ni menos.

Buen análisis de "El Mundo" sobre la ofensiva militar israelí

"El Mundo" parece que está acertando en algunas de sus consideraciones sobre la ofensiva militar de Israel contra Hamas en Gaza. En esta ocasión es con un texto titulado Israel busca una tregua sin Hamas, que creo bastante acertado y objetivo. Nuevamente podemos ver que el objetivo de Israel es acabar con la infraestructura terrorista de Hamas. Por cierto, si la intención de los israelíes era darle a Hamas una lección, a todas luces parece que lo están consiguiendo; veremos si el grupo terrorista la aprende.

"Hamas necesita aprender una lección"

Las palabras de Simon Peres no pueden ser más certeras:

"No vamos a aceptar la idea de que Hamas siga disparando ni declararemos un cese de las hostilidades. No tiene sentido".

Ciertamente no tiene ningún sentido haber montado la operación militar que los israelíes han puesto en marcha para ahora dar marcha atrás, y que Hamas siga lanzando sus misiles Kasam contra la población civil israelí. Si no fuera por lo serio del tema, la propuesta causaría risa.

Y sigue:

"Les dimos muchas oportunidades".

Y tantas. Vale decir que la guerra terminará el día en que la gentuza de Hamas dejen de serlo para reconocer el Estado de Israel y sus fronteras. Tan solo eso.

Para seguir:

"No pretendemos ocupar Gaza ni aplastar a Hamas, sino eliminar el terrorismo".

No sé donde he leído que la intervención de Israel en Gaza es como si el Gobierno Español mandara el ejército contra las poblaciones gobernadas por Batasuna. Bueno, con la diferencia de que Israel no tiene jurisdicción ni civil ni militar sobre Gaza, que es gobernada por Hamas en absolutamente todos los sentidos (civil y militar). Y que aprovecha ese gobierno para ejercer el terrorismo contra Israel desde Gaza. Pues eso, hay que acabar con ese terrorismo. Punto.

Y finaliza:

"Y Hamas necesita aprender una lección real y seria. No lo están entendiendo".

Se podrá decir más alto, pero no más claro. Hamas necesita aprender una lección, e Israel se la está dando. ¿Cómo? En un instante de lucidez en medio de su antiisraelismo, "El Mundo" escribe esto:

Desde el 3 de enero, tropas israelíes avanzan en la Franja de Gaza para tomar la zonas desde las que los islamistas lanzan cohetes y destruir sus infraestructuras.

Esa es la lección que merece Hamas y que Israel les esta dando. Localizar y destruir completamente cualquier infraestructura relacionada con los ataques terroristas que ellos llevan a cabo contra la población israelí desde posiciones de Gaza. Y los israelíes no deben detenerse en su ofensiva militar hasta haberlo conseguido completamente.

domingo, 4 de enero de 2009

Lo Desproporcionado de la Lucha en el Medio Oriente

"En la geopolítica las desproporciones son impactantes. El mundo musulmán gobierna mas de sesenta países, sus extensiones son mas de mil veces mayores que la superficie del estado sionista. La población israelí apenas sobrepasa los 7.000.000,lo que representa menos de la milésima parte de la población mundial musulmana. El estado hebreo tiene quince veces menos población y cincuenta y cinco veces menos territorio que sus cuatro vecinos,Jordania, Egipto, Siria y Líbano,otrora protagonistas de los conflictos bélicos relatados".


Además de lo dicho por Piczenik hay que señalar la desproporción en  los objetivos de ambos bandos. Por una parte Israel sólo intenta defender sus fronteras, su población y su integridad; mientras que el objetivo de los árabes es echar a los judíos al mar, y borrarlos del mapa y de la historia. Creo que es bastante desproporcionado. 

Escudos humanos

Israel lo ha dejado completamente claro:

Por su parte el Ejército israelí hizo público un comunicado que asevera que "los residentes en Gaza no son el objetivo de la operación". Sin embargo, el mismo texto advierte que "aquellos que usen a civiles, ancianos, mujeres y niños como 'escudos humanos' son responsables de todo daño a la población civil. Cualquiera que esconda a un terrorista o armas en su casa es considerado un terrorista". El comunicado asegura que la invasión en Gaza se prolongará "varios días".

Y es que la organización terrorista Hamas tiene la espantosa costumbre de lanzar sus ataques contra Israel desde zonas densamente pobladas por civiles, para que cuando Israel lance su contraataque contra dichos puntos, las víctimas sean cuantiosas, y así poderlas utilizar políticamente contra Israel. Es el valor que Hamas les da a la vida de su gente, que son utilizados siempre como escudos humanos y meros instrumentos en su propaganda contra Israel.

Exactamente lo mismo que hacen con los lugares religiosos musulmanes, que son utilizados también por Hamas en su propio provecho contra Israel, para almacenar y lanzar misiles Kasam, por lo que los israelíes se ven obligados a atacarlos.

Por desgracia eso es lo que hay, unos miserables terroristas que usan a su propia gente y sus propios centros religiosos en su guerra contra Israel.

Gracias, muchas gracias, más de 200.000 gracias

Quiero dar gracias a los lectores de "El rincón de la libertad". Pasó el año 2008 y no cumplí ni de lejos mi intento de alejarme un poco del blog. Y es que la cosa estuvo realmente movida y al final se notó en los 427 textos escritos en este blog.

Y en las visitas. 206.122 en el año fueron una gran sorpresa para mí, tomando en cuenta que en el año 2007 las visitas fueron 147.370, lo que supone un nuevo récord anual. El mes con más visitas fue Marzo, con 20.506; la semana la del 19 al 25 de Mayo, con 5.301; y el día, el 20 de Abril, con 1.070.

Como siempre digo, en comparación con otros blogs los números no son gran cosa, pero sí lo son para mí respecto a éste, que solamente fue un experimento en su comienzo. Y en fin, que lo dicho, gracias a los lectores por su seguimiento.

La operación terrestre sobre Gaza ya ha comenzado (en español)

Tropas militares ingresan en la Franja de Gaza.


sábado, 3 de enero de 2009

No estamos ante una guerra de civilizaciones

El profesor  de derecho internacional  de la Universidad de Tel Aviv, Natan Lerner, plantea que lo que se vive en estos momentos en la frontera entre la franja de Gaza e Israel, es un conflicto político; y nada tiene que ver con el "choque de civilizaciones" de Samuel Huntington.

Se hace estas preguntas: "¿Quién representa al Islam, o a la civilización musulmana? ¿Hamás y sus aliados, encabezados por Irán y su vocero Hasan Nasrala, o Egipto, Jordania, los países del Golfo y Arabia Saudita, que claramente responsabilizan a Hamás por lo que ocurre, en términos muy categóricos?" 

También plantea que, "Hay una civilización musulmana y hay una civilización judía, y entre ellas como tales no hay guerra. Sí hay una guerra entre Israel y Hamás. Cuanto antes pierda Hamás su control de la Franja de Gaza y su influencia sobre muchos palestinos, tanto más fácil será encontrar una solución del conflicto. No se entrevé hoy otra solución que la basada en dos Estados independientes, pacíficos, miembros de la sociedad internacional, libres de fanatismos y extremismos. "

¿Y de esto también tiene la culpa Israel?

JERUSALÉN.- Un cohete Qassam lanzado por las milicias palestinas contra Israel ha caído "por error" en el norte de Gaza, en lugar de en territorio israelí, provocando la muerte de dos niñas palestinas, de 5 y 13 años.

Las dos hermanas murieron cuando el cohete cayó sobre su casa en la localidad de Beit Lahia. Su padre y una tercera hermana también resultaron heridos en el ataque.


Creo que fue Golda Meier la que dijo:

Cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que odian a los nuestros, la guerra terminará.

Qué razón tenía.

viernes, 2 de enero de 2009

Israel tiene derecho a defenderse

De todos es conocida la intervención militar desatada hace unos días por Israel contra las posiciones de Hamas, el grupo terrorista que gobierna en Gaza y que no cesa de hostigar a Israel atacando a la población civil israelí (repito, población civil) con cohetes Kasam.

El mismo día en que se inició la ofensiva hice un comentario en el blog de José Cohen en los siguientes términos:

El problema es que cuando Hamas ataca la prensa internacional en general y española en particular hace la vista gorda, minimizando el asunto o simplemente ignorándolo; mientras tanto, cuando Israel se defiende los titulares son a cuatro columnas y magnificando todo.

Yo pregunto a toda esa gente que ahora condena a más no poder: ¿Qué debería hacer España si, por ejemplo, desde Portugal se le atacara un día sí y otro también con cohetes lanzados contra la población civil? Pues eso.


Me reafirmo en lo dicho. Y si como ejemplo vale un botón, aquí está:

Un islamista palestino murió en Gaza en un ataque aéreo israelí contra lanzaderas de cohetes y morteros, después de que un centenar de estos proyectiles fueran disparados en las últimas 24 [supongo que horas] desde la franja a Israel.

100 cohetes lanzados contra la población civil israelí, que no provocaron muertos porque la infraestructura israelí de refugios. ¿Y qué debería hacer Israel? ¿Evacuar las ciudades fronterizas, como leí en un comentario al texto ya mencionado de José Cohen? ¿Buscar ayuda en fuerzas internacionales (como también escribía el mismo comentarista), que al fin y a la postre siempre se ponen del lado de los enemigos de Israel? ¡Por favor!

También señalar que el artículo de "El Mundo" no puede ser mas sesgado, comenzando el artículo con la referencia a la muerte de "un islamista palestino" (que en realidad era un terrorista), y cargando el titular contra Israel con la frase "Israel ha cerrado la frontera con Gaza y la ayuda humanitaria no puede entrar". Ni que decir tiene que en cuanto a la operación militar defensiva israelí, tanto "El Mundo" como "El País" han cargado las tintas a más no poder contra Israel.

En conclusión, los israelíes a la hora de la verdad siempre han estado solos, con la única excepción de la ayuda material y diplomática de Estados Unidos. Y si no lean:

La Casa Blanca le pidió a Israel que evite las pérdidas civiles en sus ataques. Pero cargó la principal responsabilidad en Hamas, la facción palestina que controla la Franja de Gaza, a la que demandó que cese el lanzamiento de misiles y las "actividades terroristas". Tanto Rusia como Francia y la Unión Europea, en cambio, coincidieron en exhortar a ambas partes por igual a que cesen las hostilidades.

Israel tiene todo el derecho del mundo a defenderse, y o lo lleva a la práctica, como lo ha hecho desde su fundación como Estado hasta el presente, o de lo contrario sería borrado del mapa por los centenares de millones de árabes que lo rodean.

jueves, 1 de enero de 2009

De vuelta

Lo dije y aquí estoy, de vuelta con el nuevo año. Muchos son los asuntos para comentar, y nada buenos por cierto. No parece que las cosas vayan a ir demasiado bien para este loco mundo en el que vivimos en el año que recién comienza. En cualquier caso quiero desear a todos los que leen este blog un muy feliz y próspero año 2009, para ellos y sus familias. Mañana empezaré a escribir sobre temas y más temas.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Israel: Realidades contra los Mitos

La desinformación es un enemigo peligroso. Con respecto a Israel mucha gente sincera tiene problemas para formarse una opinión clara, pues  a esta desinformación se suma la propaganda mediática pagada con petrodólares y producto del miedo a los árabes de nuestros políticos y periodistas.

A veces leemos publicaciones o comentarios en blogs que a primera vista parecen quitar la razón a Israel. Pero para todos esos argumentos fabricados a base de mentiras y falsificaciones,  medias verdades y retórica barata, existen respuestas bien fundamentadas que aniquilan de inmediato las megafalacias antiisraelíes.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Hamas necesita más y más muertos...

Saben que les es imposible ganar militarmente a Israel. Incluso Mahmud Abás ha culpado a los terroristas de Hamas de los ataques de Israel sobre Gaza. Ahora lo único que les queda es que el número de muertos sea el mayor posible para poder enfrentarse a Israel como sólo saben hacer: mediante la presión internacional; que será mayor a medida que aumente el número de víctimas que anuncien a través de los medios de información. Es  por eso que como afirma Ahmed Abul Gheit, ministro egipcio de exteriores, los dirigentes de Hamas no están permitiendo la salida de heridos de la franja de Gaza hacia los hospitales egipcios, que están listos para acogerles desde que comenzó el ataque. 

Los cristianos de Gaza: Perseguidos y Olvidados

Mucha tinta se gasta hablando del conflicto entre israelíes y árabes en el Medio Oriente, sobre todo si es para culpar a Israel de todo lo que ocurre en esa zona. Pero nadie habla de los cristianos que viven en la franja de Gaza bajo el dominio de los terroristas de Hamás.

Rubén Kaplan denuncia el sistemático hostigamiento que sufren los árabes cristianos de Gaza por parte de los musulmanes, señalando que los medios occidentales no reflejan jamás estos hechos.