miércoles, 11 de abril de 2007

La casa, el mercedes y el loro

Uno de los mejores chistes que he oído en toda mi vida, para tomar con un poco de humor la vuelta al trabajo (los que hayan podido vacacionar, que no es mi caso).


Tres hijos dejaron su hogar, se independizaron y prosperaron. Cuando se juntaron nuevamente, hablaron de los regalos que habían podido hacerle a su madre.

El primero dijo: "Yo construí una casa enorme para nuestra madre".

El segundo dijo: "Yo le mandé un Mercedes con un chofer".

El tercero dijo: "Yo les gané a los dos. Ustedes saben cuánto disfruta Mamá de leer la Biblia; y también saben que no puede ver muy bien. Así que le mandé un gran loro marrón que puede recitar la Biblia en su totalidad. Les llevó 20 años a 12 franciscanos enseñársela. Contribuí con $1.000.000 durante esos 20 años, pero valió la pena. Mamá sólo tiene que nombrar el capítulo de la Biblia y el loro lo recita".

Pronto, la Mamá envió sus cartas de agradecimiento.

Escribió a su primer hijo: "Isaac, la casa que construiste es demasiado grande. Yo vivo en un solo cuarto, pero ahora tengo que limpiar toda la casa".

Escribió a su segundo hijo: "Moisés, estoy demasiado vieja como para viajar. Me quedo en casa todo el tiempo, así es que nunca uso el Mercedes".

Escribió a su tercer hijo: "Mi queridísimo Abraham, fuiste el único hijo que tuvo el sentido común de saber lo que le gusta a tu madre. ¡El pollo estaba delicioso!

6 comentarios:

  1. Uy, el pollo dice, con lo que le cabrea ese bicho a los giliprogres xDDDDD

    ResponderEliminar
  2. Cerrajero: no eres más tonto porque no te entrenas.

    ResponderEliminar
  3. Uy, el pollo dice, con lo que le cabrea ese bicho a los giliprogres xDDDDD

    ResponderEliminar
  4. otro mas!!!!!
    !!!!!!!!!



    !

    ResponderEliminar