jueves, 10 de agosto de 2006

La libertad occidental y la persecución islámica

Es interesante ver un mapa confeccionado en función de la libertad y la opresión en materia religiosa respecto a los diferentes países del mundo. Podemos apreciar que los países libres son los occidentales más Israel, es decir, países donde, a excepción de Israel (cuya población es mayoritariamente judía) la mayoría de la gente se declara cristiana. Por contra los países que aparecen como países opresores en materia religiosa son los países donde la gente se declara mayoritariamente islámica.

Es más, si en algunos países musulmanes la práctica de otras religiones diferentes a la de Mahoma es tolerada (jamás en pie de igualdad con la de ellos), lo que bajo ningún concepto se acepta es la libertad para compartir esas creencias con los musulmanes, y menos aún que un musulmán deje de serlo; las penas para un musulmán por apostatar pueden llegar en muchos casos a la mismísima pena de muerte. Por contra, es inconcebible en un país mayoritariamente cristiano prohibir a los musulmanes que compartan sus creencias, o penalizar con cárcel (menos aún con su vida) a un cristiano que deje de serlo.

A partir de estos datos, fríos y objetivos, cada cual puede sacar las conclusiones que mejor le parezca. Mi conclusión es que mientras desde una visión cristiana se defiende la libertad individual, haciendo al individuo responsable ante Dios por sus decisiones, desde una visión islámica lo que se defiende es la imposición de las creencias del grupo (musulmán, por supuesto) sobre lo que la persona piensa, llegando esa imposición a llevarse a la práctica hasta condenando a muerte a quien deje de ser musulmán.

Lo anterior, con ser terrible, sobre todo para los no musulmanes viviendo en países de mayoría islámica y para los musulmanes que deciden abandonar dicha religión, no es lo único malo, sobre todo para nosotros que vivimos en países donde los musulmanes no son mayoría (al menos todavía). El planteamiento preocupante es que la población musulmana está creciendo en forma alarmante en los países occidental, particularmente en los que forman parte de la Unión Europea, en función de una mayor tasa de natalidad y, sobre todo, de la inmigración. Y lo que es más preocupante aún es que no se integran dentro de la cultura de libertad occidental, sino que siguen manteniendo sus actitudes opresoras.

La pregunta que me hago, por lo tanto, es la siguiente: ¿Qué pasará el día en que, aunque no sean mayoría, pasen a ser un grupo numéricamente influyente? Y otra peor: ¿Y si algún día llegan a ser mayoría? Creo que como respuesta musulmana está la declaración de cierto clérigo mahometano: "Gracias a vuestras leyes os invadiremos. Gracias a nuestras leyes os dominaremos".

Es evidente que la inmensa mayoría de los islámicos no quieren para los no musulmanes la libertad que demandan para sí en los países occidentales. Ello me lleva a concluir que si los gobiernos occidentales en general y europeos en particular no ponen freno a la invasión silenciosa por parte de los musulmanes, en no mucho tiempo tendremos que padecer las durísimas consecuencias de un fuerte enfrentamiento social entre la libertad occidental y la persecución islámica.

Artículo publicado originalmente en Spero Press

3 comentarios:

  1. Que de estupideces decis forro

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  2. ¡ORWELL VIVE!

    ¡VIVE!

    (Copiado de la revista colombiana equinoXio, http://equinoxio.org)

    La hora de los mameyes

    Por: Huésped

    10 de agosto de 2006

    Por Adriana Orejuela

    Que "no sigan durmiendo de ese lado" – ingenioso refrán cubano- quienes continúan a la espera de un levantamiento popular jubiloso a raíz de la enfermedad de Fidel Castro. Que "no sigan durmiendo de ese lado" quienes ante la evidencia incontrovertible de la calma que se vive en el país, acompañada de una atmósfera de preocupación legítima por la suerte del líder, argumentan la represión acumulada o el miedo. Que "no sigan durmiendo de ese lado" porque se van a caer, eso es seguro.


    Al "silencio triste" experimentado inmediatamente después de conocer el contenido de la proclama, siguió "la hora de los mameyes", la hora última, el momento de las grandes decisiones, el de tomar partido. ¿Con quién estás?, ¿Con los indios o con los cowboys? Suelen conminar los cubanos cuando se acerca "la hora de los mameyes". Puedo decir, sin temor a equivocarme, que la gente está del lado de los indios y si en algo existe consenso general es en el repudio total –visceral- a los cowboys.

    He escuchado adhesiones por parte de intelectuales que suelen ser críticos consuetudinarios, he escuchado adhesiones por parte de adictos a la televisión de Miami, he escuchado adhesiones por parte de gusanos epidérmicos, he escuchado adhesiones por parte de neutrales sin remedio. Se les ha visto asistir de forma espontánea y como nunca antes, a los actos de reafirmación revolucionaria. "Me sorprendí a mí mismo en el Parque Central vociferando a favor del socialismo", me dijo un intelectual conmovido. "El asunto es que yo no tengo nada que ver con el capitalismo", dijo otro. "Hay que asistir para que sepan que aquí no se pueden meter", le oí decir a un ama de casa, siempre esquiva cuando de marchas o actos se trata..

    Es mucho lo que está en juego y mucho lo que se puede perder. Así las cosas, "a la hora de los mameyes", sin duda alguna el pueblo de Cuba ha dejado en claro su posición. ¡Que sigan durmiendo de ese lado quienes piensan lo contrario!

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  3. Increible las estupides k puedes decir de verdad, pensaba k los judios tenian mas cultura. Pero tu eres el filosofo de la calle, y decir k israel es una nacion democratica. Estas flipado. Como lo ha dicho Mel Gibson, Israel es el pais responsable de las guerras en el mundo con los eeuu. Se nota k eres judio, k lastima k unas personas como tu pertenecen a civilizaciones tan grandes.

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