viernes, 26 de mayo de 2017

Las contradicciones de la izquierda española

Me llaman la atención las contradicciones de la izquierda española, que en muchos casos llegan a una auténtica esquizofrenia política.

En cuestión de democracia, la defienden, pero solamente de puertas adentro. De puertas afuera prefieren apoyar regímenes dictatoriales como Hamas en Gaza, criticando (cuando no condenando) a Israel, la única democracia en la zona.

Los derechos de la mujer son defendidos por completo en el país, pero son ignorados igualmente por completo en los países musulmanes.

Lo mismo cabe decir de los derechos de los homosexuales, con el agravante de que en esta caso se mira para otro lado ante las persecuciones, graves penas e incluso condenas a muerte.

En el más fundamental derecho de todo ser humano, el derecho a la vida, siempre me ha parecido curioso (es un decir) la defensa de la muerte del no nacido (inocente de toda culpa) y la acérrima lucha contra la pena de muerte (incluso de criminales que han cometido verdades barbaridades).

También es interesante (es otro decir) la desprotección de la integridad física y de la propiedad privada a través de ignorar a las víctimas, a la vez que se defienden y aplican condenas mínimas a los culpables. En este apartado tampoco comprendo su lucha contra la cadena perpetua.

Probablemente hay más cuestiones. Pero las anteriores sirven como ejemplos de asuntos es lo que se defiende una cosa y la contraria, dependiendo de la geografía o las circunstancias.

3 comentarios:

  1. En Israel no hay ni división de poderes ni representación del elector (su sistema electoral es proporcional de circunscripción única como el Holandés) por lo que es un Estado de Partidos más. Partitocracia si lo prefiere.

    En buena medida, es un sistema homologable al vigente en los estados europeos pero eso no convierte a Israel en "democracia", concepto que sí es útil a efectos propagandísticos como ya se viera en la 1ªGM cuando los ejércitos de USA vinieron a combatir creyendo que defendían la "democracia" en Europa, tan inexistente entonces como ahora en los términos formales antes descritos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hombre, pero en principio es "algo" mejor que los sistemas de sus vecinos musulmanes :)

      Eliminar
  2. Yo diría que está en otra categoría.

    Dejando a un lado los Estados fallidos tras verse sometidos mediante guerras y revueltas, instadas por potencias occidentales, para destruir sus regímenes nacionalistas/socialistas (Iraq, Siria, Yemen, Egipto); tenemos por un lado a las monarquías del Golfo Pérsico, sistemas premodernos en los que una familia detenta la posesión de un territorio y funcionan a base de exportar petróleo e importar mano de obra, a la que, salvando a los occidentales, mantienen en condiciones de cuasi esclavitud, amén de imponer una visión del islam, la wahabita, que ya cuando surgió (sXVIII) fue cataloga como secta retrógrada.

    Al otro lado del golfo, una teocracia que tiene secuestrada a la que antaño fue la región más occidentalizada de Oriente Medio.

    Sin entrar en ellos, tenemos también países países tolerables como Jordania, al borde del colapso económico por la avalancha de refugiados del conflicto sirio que, dicho sea de paso, ni las otras monarquías árabes ni Israel aceptan en su territorio; o el rompecabezas que es el Líbano, en el que el poder se reparte entre castas locales en virtud de su confesión religiosa siempre con el beneplácito de Francia, Irán, Israel y los Saud.

    Entre todos ellos tenemos a Israel, cuyo sistema político es homologable a la partitocracias occidentales. Cuya potencia militar no tiene parangón en la región, dotada además de la bomba atómica. Que a pesar de ser un país próspero, sigue recibiendo millonarias ayudas de los contribuyentes de los USA (http://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/pese-a-tensiones-ee-uu-da-ayuda-militar-record-de-usd-38-000-millones-a-israel-46457)
    Responsable de multitud de crímenes, algo inherente a su estado prácticamente permanente de guerra, motivada por el control de una extensión de tierra relativamente pequeña (la suma de Israel y los territorios palestinos es apenas mayor que la Comunidad Valenciana). Ello agravado por una de las legislaciones más socialistas sobre la propiedad de la tierra (https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_las_tierras_de_Israel) y a pesar de todo, es el único Estado de la zona en el que se consienten manifestaciones públicas abiertamente contrarias a la política del gobierno. (ejemplo: https://actualidad.rt.com/video/239640-israelies-manifestarse-ocupacion-palestina)

    Sólo ya por esto, merece un mínimo respeto.

    ResponderEliminar