domingo, 28 de mayo de 2017

Un dedo, dos dedos, tres dedos

Hace algún tiempo, dando vueltas por ahí con un buscador, me encontré un artículo atrasado que a su vez contiene un párrafo que no tiene desperdicio:

«Ese» es un señor que se llama Manuel Núñez, diputado leonés, portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso y encargado de coordinar las votaciones. Esto tiene su ciencia: hay que levantar un dedo si el voto tiene que ser afirmativo; dos dedos, si se pide la abstención; y tres dedos, si de lo que se trata es de que el voto sea negativo. Después se levanta el brazo y -ahí me parece a mí que está el intríngulis- se gira la muñeca repetidas veces, con claridad, y con un poquito de salero, por Dios, de forma que todo el Grupo vea bien el movimiento de mano del coordinador de votaciones y vote al unísono lo que corresponda. Bueno pues, el jueves, a saber lo que ese señor Núñez haría con la mano que 81 diputados del PP votaron en contra del PP. Regio.

Si algo sobran en el Congreso y en el Senado españoles son los diputados y los senadores. Lo que importan son simplemente los dedos de los portavoces, a los que obedecen ciegamente (es decir, en numerosas ocasiones sin saber lo que votan) los parlamentarios. Estamos hablando no de una democracia, donde los representantes son responsables ante los ciudadanos, sino de una partidocracia, donde los que se sientan en el Congreso y en el Senado representan realmente a sus partidos, por lo que deben plegarse férreamente a una disciplina de partido, que es más bien una dictadura de partido, ya que el que no lo haga será simple y llanamente expulsado, primero del Parlamento y más a la larga del partido. Lo importante no son los ciudadanos, sino los partidos, y es lo vemos cada día.

¿A qué estamos jugando? ¿Es esto democracia? Por supuesto que no.

4 comentarios:

  1. Efectivamente. España no es una democracia. Y nunca lo ha sido. Es un Estado de partidos. Partidocracia si prefieren. Exactamente lo mismo que Alemania o Italia. Fue el modelo de gobierno que se impuso tras la 2ªGM en la Europa occidental ocupada militarmente los USA.

    Todo sistema electoral que se base un la ratificación de listas (abiertas o cerradas) y asignación de escaños conforme a un criterio proporcional no puede ser democrático. La "democracia" (democracia representativa tal como la definió A. Hamilton) precisa para ser calificada como tal de la representación del elector y ello sólo es posible si en circunscripciones, cuanto más reducidas mejor, los electores pueden designar a un único candidato que responda sólo ante ellos (sometido a mandato imperativo). Así, los USA, Francia y los parlamentarismos británico y de sus antiguos dominios sí se ajustan a este principio.

    No obstante, a ello debe sumarse la efectiva separación de poderes, ejecutivo y legislativo. Si a todo ello sumamos la necesaria tradición legal de respeto a la propiedad y que el sistema se funde como consecuencia de un proceso de libertad constituyente, concluimos que sólo la República Constitucional de los USA es la única "democracia" formalmente definida. Podría sumarse la excepcional Suiza que mantiene reminiscencias de la democracia directa ateniense en algunos cantones y sus cotidianos referenda la constituyen como un sistema plebiscitario plenamente consolidado.

    Se podrían analizar otros casos pero de lo que no cabe duda es que España NO ES UNA DEMOCRACIA. Ni tan siquiera cabría decir que es una forma degenerada. Es un sistema en el que la acción política se reserva sólo a los partidos, estructuras de poder y obediencia oligárquica que, para colmo, al ser estatales, sufragamos coactivamente a través de los impuestos.

    Para un análisis más detallado, recomiendo esta conferencia precedida de un apasionado discurso de D. Antonio García-Trevijano :https://www.ivoox.com/rlc-2017-01-22-descifrando-estado-partidos-audios-mp3_rf_16577946_1.html?var=web376&utm_expid=113438436-40.gUPDUg6WTJSAl0nGhGrIGA.1&utm_referrer=https%3A%2F%2Fwww.google.es%2F

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    1. El problema se agrava, y mucho, porque a la gente le importa un pimiento y sigue votando a los de siempre. Y porque, por ejemplo, el liberalismo sigue llorando y llorando sin ofrecer una alternativa.

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  2. No se agrava. Simplemente a la corrupción inherente al sistema se le añade el vasallaje debido a esa sublimación de partidocracias que es la UE, dirigida desde Berlín, las disfuncionalidades del eurosistema (con lo malo del patrón oro y pocas de sus ventajas) y el ímpetu renovado del proceso secesionista, bien visto "sotto voce" por los eurócratas

    Minorités et régionalismes dans l'Europe fédérale des Régions: Enquête sur le plan allemand qui va bouleverser l'Europe
    https://books.google.fr/books?id=D0PUDQAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

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  3. Y se lo he comentado otras veces, el liberalismo político realmente existente es el más furibundo defensor del proyecto federal de la UE. La alternativa sólo puede surgir en cada una de las naciones políticas (las realmente existentes) tras minar y destruir los Estados de Partidos, empezando por España cuyo estado está ya tan degenerado o más que Italia o Grecia.

    No cabe reformar instituciones tan aberrantes.

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