sábado, 2 de agosto de 2008

Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo, Felipe González: Culpables

Ignacio de Juana Chaos, un sanguinario asesino sin arrepentimiento, culpable de la muerte de 25 inocentes, está en la calle después de haber pasado en prisión únicamente 21 años de los más de 3.000 a los que fue condenado (concretamente 3.129). Es probablemente el más dramático ejemplo de que en España, como me han dicho en los comentarios en este blog, una cosa es la Justicia y otra la ley, muy lejana de la primera.

Pero, por más desgracia aún, no es el único ejemplo de las terribles injusticias de la ley española. Hace casi 3 años me hice eco de la puesta en libertad de otra canalla de parecidas características, Mercedes Galdós Arzuaga, que asesinó a 17 inocentes, fue condenada a 829 años de prisión, y finalmente estuvo en la cárcel tan solo 19 años.

De Juana fue capturado en 1987 y Galdós en 1986.

¿Quiénes son los culpables de tan bárbaras aberraciones en lo que se refiere a la Justicia? Hay tres directos responsables: Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo y Felipe González, Presidentes de Gobierno mientras estos (y otros) asesinos cometían sus asesinatos. No hicieron absolutamente nada para cambiar una ley que permitía a los terroristas acumular redenciones en prisión partiendo de la cantidad máxima que años que podrían estar en la cárcel, es decir, 30. De esos 30, casi mecánicamente, se redimía una tercera parte, por lo que tenemos la auténtica barbaridad de que, hubieran hecho lo que hubieran hecho, independientemente de la cantidad de asesinatos a mansalva que hubieran perpetrado, estarían en prisión (como se está demostrando) alrededor de unos 20 años. Ni los Presidentes mencionados, ni sus Ministros de inJusticia, ni sus consejeros, ni nadie relacionado hizo nada para cambiar semejante desatino.

Tuvo que ser José-María Aznar, allá por el año 2003, quien reformó la ley para acercarla un poco a la Justicia, y hacer que estos asesinos se pasen en la cárcel 40 años. Verdad es que Aznar tuvo que tomar esa decisión mucho antes, en el año 1996, pero al menos la tomó, aunque tarde. Pero mucho me temo que esa reforma jamás se hubiera producido de haber seguido Felipe González en el poder, o de haber pasado la Presidencia de éste a Zapatero sin mediar el mandato de Aznar.

Una reforma que debió producirse como muy tarde en el año 1979, a renglón seguido de la aprobación de la Constitución Española. Es decir, que estamos hablando nada más y nada menos de unos 24 años de retraso, en los cuales los asesinatos terroristas, por mucho que se aplique la ley, quedarán sin verdadera Justicia.

Así estamos. ¿Y el pueblo español durante esos 24 años? Bien, gracias; o sea, durmiendo plácidamente. Vamos, como ahora.

8 comentarios:

  1. Paradójicamente, una parte del sector mediático que con razón se lleva las manos a la cabeza ante la salida en libertad de este supervillano, habría jaleado y celebrado la puesta en libertad del conjunto de terroristas del 11-M.

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  2. Falsa analogia. Los "terroristas" del 11M fueron hallados inocentes.

    Por cierto poqrue tanta prisa por parte del estado en expulsar auno de ellos hacia Siria? El cual por cierto fué arrestado apenas llegar y el cual por cierto tenia sus papeles en regla cuando fué arrestado en Espańa.

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  3. Hay más de una decena de terroristas, para ti terroristas con comillas, condenados y en la cárcel por su participación en el 11-M. Vergüenza te tenía que dar.

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  4. Con la boca hueca, por el asco. Ya sé que la cara no siempre es el espejo del alma (ahí está la Madre Teresa, que sin ser bella por fuera lo era por dentro), pero en este caso, la insania mental es incontenible, y se le refleja hasta en la sonrisa, el gesto más humano, más social, más cercano... en su cara resulta agresiva, insultante, provocadora, sucia... enferma.

    Yo cada vez me lo cuestiono más. En una sociedad en la que se admite el aborto por grave peligro de la vida de la embarazada, por presunción de graves taras físicas o psíquicas del feto, por violación... Sí, si no me queda más remedio que convivir con esa ley, ahora estoy a favor de la ampliación de la ley del aborto. Pero para casos como éste. En el que no hay presunción, hay constatación de que el elemento tiene graves taras psíquicas, es un grave peligro para la vida, no sólo de la embarazada, sino de todos los que piensan distinto, y es producto de una violación, de una violación constante de los derechos del hombre, de los otros hombres... ¿no hay aborto para De Juana?

    Que se amplíe la ley. Que no sean necesarios los plazos. Que se pueda abortar aunque la criatura ya lleve cuarenta años corriendo por el mundo... total, tiene menos derechos morales adquiridos que un feto de 22 semanas (si los adquirió naciendo, viviendo demostró no ser merecedor de ninguno)...

    Ya sé que hay que modelar y moderar los pensamientos, pero hoy por hoy, son esos los sentimientos que me asaltan.

    Un hombre que ha demostrado veinticinco veces (no una, ni dos, ni siete... ¡VEINTICINCO, que ya es redundancia, vidas acabadas por su mano! -y porque la medicina funciona, si no, con el atentado de la plaza República Dominicana, podrían contarse muchas más, no olvidemos a los heridos-) que tiene la capacidad de vivir, integrado en un núcleo social, con sus igualdades y sus diferencias, la misma capacidad de convivir que una llama de soplete sobre la pólvora...

    Sólo me cabe el consuelo de pensar que es una prueba a superar que quien sea nos pone en el camino. Una prueba de templanza. Ese consuelo aún me cabe. Pero también la esperanza, por vergonzante que parezca, de que haya quien no la supere, y no soporte ver su sonrisa macabra, ni perdone, ni acate la ley, y se deje llevar por sus instintos. En justa reciprocidad.

    Es repugnante, no, lo siguiente...

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  5. La impunidad es una tendencia en todo Occidente. Y no solo en cuestiones de terrorismo sino también en las de delincuencia común. El tsunami garantista parece ganar fuerza con cada metro que avanza.
    ¡Viva la Libertad! Pero no hay verdadera libertad sin justicia. A la libertad hay que merecerla.
    Y quien la afrenta comentiendo actos viles contra sus congéneres, debería asumir las consecuencias y pagar por ellas.
    Daniel (Buenos Aires)

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  6. > No hicieron absolutamente nada para cambiar una ley que permitía a los terroristas acumular redenciones en prisión partiendo de la cantidad máxima que años que podrían estar en la cárcel, es decir, 30.

    Hombre, si no hicieron nada por cambiarla es que la ley se aprobó antes, en el tardofranquismo. De Juana está aprovechándose de una ley franquista.

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  7. La cuestión principal es que no es posible la reinserción de un asesino en serie: está demostrado por la propia experiencia y por informes de los mejores psiquiatras expertos en la materia. Partiendo de esta base, considero imprescindible que exista la posibilidad de la cadena perpetua para estos casos extremos.

    Si no estoy mal informado, PSOE y PP la rechazan totalmente (cosa que no entiendo). Mientras los señores políticos rechacen esta medida por miedo a perder votos, el caso De Juana podrá repetirse una y otra y otra y otra vez.

    Saludos compañeros/as

    PD: Muy chulo el blog; no he dudado en colocarlo como enlace en el mío :)

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  8. La ley de 1973 (finales del periodo franquista) tuvo un objetivo, ante la presión internacional sacar de la cárcel a presos políticos, sin aceptar que eran presos políticos, redimiendo penas en lugar de de dando indultos o amnistias.

    Durante el franquismo, esta ley no se aplicaba a quellos que tenían delitos de sangre.

    fue durante los primeros gobiernos de la democracia que esta ley se generalizó, aplicandose a todos los reos. Me imagino que con el objetivo de la "Reconciliación Nacional".

    Y tienes razón, esa ley tenía que haber sido abolida con la aprobación de la Constitución y haber sido substituida por una actualizada a la realidad española de la época.

    fantástico Post, te felicito

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