miércoles, 5 de enero de 2011

Hay que solucionar el asunto de los piratas somalíes: A tiros

Los datos son fríos y concluyentes:

Esta gentuza cada vez tiene más dinero, lo que implica más poder, que a su vez lo utiliza para aterrorizar más, consiguiendo de esta forma más dinero, y así sucesivamente.

Lo peor es que están fuera de control. En el artículo de referencia se nos dice que Somalia no tiene un gobierno real, sino que vive en permanente guerra civil, y el territorio se lo reparten milicias islámicas, señores de la guerra tribales y grupos de bandidos.

En esas condiciones la piratería campa por donde quiere. El último ejemplo que afecta a españoles es el del Vega 5, después del secuestro del Playa de Bakio (con un rescate de más de un millón de dólares) y el del Alakrana (con un rescate de unos cuatro millones de dólares).

Y es que los números actuales no dejan lugar a dudas: A día de hoy son ya 44 buques apresados y 771 tripulantes. Simple y llanamente no hay orden establecido que persiga a esta piratería, lo que produce nada más y nada menos que esto:

Los elevados rescates pagados para la liberación de los barcos, cientos de millones de dólares en los últimos cinco años según la ONU, hacen que los piratas somalíes cuenten con mejor armamento y equipos de navegación y comunicaciones cada vez más modernos para seguir sus actividades.

¿Y qué va a hacer la comunidad internacional? ¿Seguir pagando? La realidad, tozuda ella, demuestra que no se puede seguir así.

La única solución que veo es que la comunidad internacional acordara enviar fuerzas especiales a la zona, y tomara por asalto rápidamente cada barco que fuera secuestrado, sin el menor miramiento hacia los secuestradores. Sí, ya sé que eso en principio ocasionaría que los piratas asesinarían a rehenes. Pero cuando esos piratas se dieran cuenta de que no van a obtener nada de dinero por sus secuestros, sino únicamente la muerte en el asalto o pasar toda la vida en prisión si sobrevivían (deberían ser juzgados lo más rápidamente posible por un tribunal internacional que los condenara a cadena perpetua sin posibilidad de revisión), al final desistirían (y pasando poco tiempo).

Sé que la solución suena fuerte, pero creo que es la única. Nunca se ha conseguido nada cediendo al chantaje, y este es un claro ejemplo de ello. La única solución es enfrentar la fuerza de los injustos con más fuerza de los justos.

4 comentarios:

  1. Por ahorrar una vida se pueden perder cientos.

    ResponderEliminar
  2. Y que tal hacer como los rusos? Ya no secuestran sus barcos. Sera por que tiran a matar aunque se rindan?

    ResponderEliminar
  3. Sería más útil bombardear sus bases operativas en la costa. Desembarcar, y empezar a construir escuelas, sanatorios y proporcionar seguridad.

    Claro que sería algo muy a largo plazo y aparentemente costosísimo.

    ResponderEliminar