miércoles, 28 de junio de 2006

Mi hijo lloró por España

Para mi hijo de ocho años éste es el primer mundial que sigue, y después de ver a España jugar y ganar tres veces seguidas, él pensaba que eso era lo que iba a pasar también ahora. ¡Maravillosa inocencia infantil!

Al final del partido, mientras que a mí se me quedaba esa cara que se le queda a uno cuando pierde (ya se sabe que lo peor de perder no es perder, sino la cara que se le queda a uno), mi hijo salió corriendo a llorar su impotencia contra la cama de su hermanita (lo cual no es un detalle menor, tomando en cuenta que mi hijo ha nacido y crecido en Estados Unidos, pero ese es otro tema).

No hay mal que por bien no venga, y tuve la oportunidad de explicarle que en el deporte para que uno gane el otro tiene que perder, y que en esta ocasión Francia ganó y por lo tanto a España le tocó perder.

Lo que no le dije es que, por desgracia, España siempre pierde en los partidos decisivos. Ya tendrá tiempo de aprenderlo más adelante. Aunque ojalá que la cosa cambie.

La verdad es que desde que nos tocó Francia no me gustó para nada ese equipo. Hubiera preferido con mucho a Suiza. Cuando lo comentaba nadie me dio la razón. Que si Francia no había demostrado nada, que si Suiza había demostrado ser un equipo muy peligroso. Bueno, al final Suiza no pudo con Ucrania (a la que España le metió cuatro a cero) y España cayó frente a Francia.

Sea como fuere, la historia se repite y España fracasa una vez más en un mundial. Debimos llegar a cuartos y no pasamos de octavos. No es un drama, pero sí es triste, muy triste.

En cualquier caso, el campeonato mundial de fútbol del 2006 ya es pasado para España. Ahora queda por delante clasificarse para la Eurocopa del 2008 en un grupo en el que España no lo va a tener nada fácil. Y más adelante llegará la fase de clasificación de un apasionante mundial en Sudáfrica dentro de cuatro años.

Espero que algún día mi hijo pueda ver como su equipo, España, levanta en alto una Eurocopa o una Copa del Mundo. Por desear que no quede.

4 comentarios:

  1. Crónica del España-Francia

    Teníamos una ilusión. Nos la han robado, tal y como nos roban todas las ilusiones que nos quedan. España era favorita para ganar el Mundial nos dijeron. Y nosotros lo creímos. Así que fuimos después del curro a Colón para animar a la selección. Allí estábamos todos con las banderas, las camisetas, cantando y gritando con el primer gol de la Selección , pero vino el empate de Francia y después un gol y otro… Perdimos, como siempre. Otro año más tragando mierda. Molido por las 8 horas de curro y molido por la derrota, ¡bien jodido!
    ¿Y ahora qué? Levantarse otra vez a las 7 de la mañana con cara de mala ostia, sin ganas de hablar con nadie, sin ilusiones, porque 11 tíos han perdido contra 11 tíos. Era lo único que nos quedaba, la esperanza de que España fuese ganando partido tras partido, y nosotros cogiéndonos cogorza tras cogorza, hasta llegar a la final. La ilusión de ganar el Mundial para olvidarnos un rato de nuestro curro de mierda, de nuestra vida de mierda, de la hipoteca, del no llegar a fin de mes, de todos los sinsabores de esta puta mierda de mundo. ¡Joder! Y van estos cabrones y pierden contra Francia. ¡Ni ilusiones podemos tener!
    ¿Y qué hago yo ahora con mi camiseta de la selección? ¿Me la como? Deberíamos presentarnos todos en el Corte Inglés y exigir que nos devolviesen el dinero o si no saquearlo y quemarlo para que estos hijos de puta no se hagan de oro jugando con las ilusiones de la gente. Deberíamos mandar a la mierda todo ya que ellos nos tratan como a mierda siempre y nos venden unas ilusiones falsas. Vamos a quemar la ciudad para que nunca más se les ocurra vendernos la moto de que vamos a ganar un puto mundial. ¡Que les jodan! Ya no aguantamos más, que nos bajen la hipoteca, que nos den un curro digno y un sueldo decente, que no nos jodan más con obras, impuestos, parquímetros y demás mierdas. Ya que no podemos tener la ilusión de ganar un Mundial, ¡que al menos no nos jodan más la vida! ¡Que se vayan a tomar por culo! ¡Yo ya no trago más mierda!



    Un hincha al que se le han hinchado los cojones

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  2. Lo que no me cabe en la cabeza es que la selección española de fútbol sala sea bicampeona del mundo (actualmente y de forma consecutiva) y tres veces campeona de Europa (cabe destacar que estos títulos han sido conseguidos en los últimos 10 años, más o menos; vamos, que no ha sido en los 60).

    ¿Por qué en fútbol sala toreamos a los brasileños y con 6 jugadores más nunca pasamo?

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  3. Me enseñaron que no hay que reirse de las desgracias ajenas, y ya sea por la edad o porque en el tema de la seleccion españolea siempre es lo mismo, esta vez ni me inmute cuando me entere del resultado, ya que ni me he molestado en ver ningun partido de la seleccion española.
    Aki no vale hecharles la culpa a los periodistas y a los medios de comunicacion por crear falsas esperanzas. Todo aficionado al futbol sabe que la seleccion española es mediocre, con algunos muy buenos jugadores, pero otros son un paquete, y no me molestare en dar nombres para no herir a nadie.
    Yo soy aficionado del athletic y se que este equipo no puede aspirar a ganar la liga, pero si a una competicion europea. Pues con españa pasa lo mismo, españa puede hacer un aceptable campeonato pero nada mas, al menos de momento.
    Lo malo de todo esto es que los españolitos de a pie se tragan todo lo que sale por la tv, que si la seleccion española, que si el terrorismo, que si la vivienda, etc etc, siempre os la meten doblada, no se pero me parece que ya va siendo hora de espabilar un pokito no?

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  4. ohhh, yo llevo llorando desde 1978. En 1982 no dió mucho de sí, pero sobre todo la pesadilla empezo bien en 1986 con la excepción de 1998: Belgica (1986), Yugoslavia (1990), Italia (1994), Korea del Sur (2002) y ahora Francia. Todos esos partidos los pudimos ganar y por una maldición o lo que sea los perdimos; por penaltis, por golpes francos, por arbitros negados y por la individualidad de la estrella rival y ahora por un día malo. Enseñele bien a pasar estos malos tragos, uno se acostumbra con los años. Este año he tenido una entereza que ni de lejos tenía en 1990. Esto se acostumbra pronto. Tranquilo

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