martes, 23 de julio de 2019

Porque sí

Adelanto que ni vi ni pretendo ver el debate de investidura de ayer. Me gusta el teatro, y por eso siempre me han intereado los debates parlamentarios en general y los de investidura en particular, porque solían ser funciones teatrales de cierta calidad. Hasta que han llegado a la política española esta nueva generación de políticos, que en realidad no son más que unos politicuchos de medio pelo.

Politicuchos de medio pelo encabezados por Pedro Sánchez. Lo de ayer fue un espectáculo que me cuesta calificar. Un candidato que llega a la tribuna del Congreso tres meses después de las elecciones sin un programa serio, diciendo que tienen que votarle como presidente porque sí, exigiendo que le apoye el centro y la derecha mientras negocia con la extrema izquierda. Lo dicho, incalificable. Da la impresión que se está burlando no ya de los diputados (que también), sino de los votantes, de todos.

Con estos mimbres poco se puede esperar. Lo único deseable serían unas nuevas elecciones en noviembre, para ver si existe la posibilidad de que PP+Cs+Vox sumen y puedan echar a este sujeto de La Moncloa. Pero mucho me temo que no caerá esa breva.

Y no caerá porque creo que todo esto no es más que un teatro de feria de pueblo, llevado a la práctica por actores completamente mediocres. Pero al final supongo (aunque no estoy seguro) que PSOE y Podemos se pondrán de acuerdo y habrá gobierno socialista-comunista. Ojalá me equivoque.

4 comentarios:

  1. Al igual que usted no sigo el debate y me he limitado a leer los resúmenes de algunos medios. Totalmente de acuerdo con el nivel de nuestros políticos. Sin embargo, me preocupan más algunas noticias, soslayadas por la mayoría de los medios y que confirman el acoso y derribo del régimen. Y un futuro aún más complicado para el ejercicio de la libertad. Le traslado a usted, con su capacidad de análisis y perspectiva, la pregunta que he dejado en ERD. Por qué ningún grupo ha insistido en el tema de la tesis fraude? Gracias. Un cordial saludo.

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    1. Bueno, y no solamente eso, sino que el gabinete ministerial tuvo (y tiene) seis miembros (incluido el presidente) 'pringaos' en cuestiones por las que deberían haber dimitido (Sánchez, Delgado, Duque, Celaá, Borrell y Calviño).

      Cs sacó lo de la tesis en campaña. Pero supongo que tanto lo de la tesis como los otros oscuros movimientos de los ministros se dan por juzgados por los electores tras las elecciones.

      De todos modos es que, con las, repito, oscuras prácticas que se gastan los políticos españoles, de los cinco más votados (Sánchez, Casado, Rivera, Iglesias y Abascal) solamente se salvaría Rivera. Los otros cuatro deberían estar, por unos u otros motivos, fuera de la política vía dimisión. Y así sería en un país civilizado democráticamente.

      Sobre que vienen malos tiempos para la libertad en España, completamente de acuerdo. Pero es que el problema es que el español medio no cree en la libertad. Ni tan siquiera los que se denominan liberales, pero no están haciendo nada para defender esa libertad (bueno, sí, llorar cada vez que hay elecciones por los resultados).

      Si lo tiene a bien, échele un vistazo a esto. ¿Cómo la gente puede seguir votando a un sujeto así? No lo entiendo, de verdad.

      Sobre el suicidio del liberalismo español, he escrito bastante (están todos en la sección del liberalismo), pero le anoto uno como resumen.

      Con un pueblo que cree poco o nada en la libertad, que cree que democracia es votar cuando se lo piden y con los liberales enfrascados en luchas de salón intestinas en vez de en dar la batalla política real, la verdad es que el panorama político español se me antoja negro. Y no solamente el político, sino, lo que es peor, tambiém el social.

      Un cordial saludo y gracias por visitarme en este pequeño rincón.

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