sábado, 21 de mayo de 2016

Un gobernante bueno y sabio

"Cuando hay revoluciones en el país, la nación tiene muchos gobernantes en poco tiempo. En cambio, un gobernante bueno y sabio gobernará por muchos años" (La Biblia, Proverbios 28:2, Versión PDT).

Vivimos tiempos de conocimiento. Nunca antes ha habido tanta información, tanta preparación académica y tanto desarrollo científico al alcance de los que quieran esforzase por procurarlos. Pero la realidad es que en España los gobernantes y los que aspiran a serlo (salvo algunas excepciones, que son tan pocas que las desconozco) siguen siendo malos (en algunos casos malvados) e ignorantes (muy estudiados, sí, pero sin ninguna noción de como aplicar esos estudios). Y lo anterior vale tanto para los políticos nacionales como para los autonómicos y locales.

Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, y aunque eso no es aplicable siempre, sin duda es particularmente cierto en democracia. No puedo entender una sociedad, la española, que no tiene la capacidad de elegir ese gobernante bueno y sabio que la gobierne en paz y prosperidad por un largo tiempo. No puedo entender votantes que eligen a amigos de asesinos, a hombres sin principios y a políticos impasibles ante los desmanes.

Y, sinceramente, después de lo acontecido en las elecciones generales del pasado diciembre, no me entra en la cabeza que los votantes españoles vayan a votar básicamente lo mismo... o incluso algo peor. Y es que la yo dice el dicho. Rectificar es de sabios, pero permancer en el error es de necios.

4 comentarios:

  1. Vamos, que no puedes entender que la gente vote distinto de ti. Pasa mucho últimamente.

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    1. Creo en la libertad de todos... y en poder expresarme con libertad yo también, con base, eso sí, en algo bastante básico, el sentido común.

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  2. Hay que darse cuenta que generalmente los que se presentan a candidatos son psicópatas. Gente que se cree capacitada para gobernar a los rebaños de obejas, robarles a través de impuestos y ordenar a la policía que encarcele a los que no obedezcan sus leyes arbitrarias.

    El que existan límites constitucionales y demás no es cierto, como demuestran la ley de violencia de Género, o las leyes independentistas que se aplican estrictamente a los contribuyentes, pero no a los políticos. Además, lo de hacienda somos todos es un eslogan publicitario, como confirma la fiscal.

    Y, si por lo que fuera, la población no estuviera de acuerdo con los designios de los que mandan, ya se monta un 11M, o se criminaliza vía medios de comunicación opciones discordantes de verdad, mientras se alientan las que interesan, tipo Podemos o Ciudadanos.

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    1. Comparto los dos primeros párrafos, pero no el tercero. Si los votantes fueran, además, ciudadanos buscarían una opción para salir de este desastre, que se basara en la palabra de siempre, libertad. Pero parece que no les interesa la libertad, sino que les vendan humo... y bien caro.

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