domingo, 15 de julio de 2018

Lo que me temo de Trump hacia Putin

Mañana se reunen el estadounidense y el ruso. Putin tiene bien cogido a Trump. Por donde queráis. Personal (el vídeo) y políticamente (la ayuda). La carrera política del Presidente de Estados Unidos depende del
Presidente de Rusia. Con
todo lo que ello implica.

¿El precio para que esa carrera política de Trump siga? Crimea y Ucrania son ya hechos consumados, así que no puede ser. Las tensiones (comerciales, militares, políticas) entre Estados Unidos y sus ¿socios? europeos evidentemente convienen al ruso, pero creo que es poco, muy poco, para lo que hay en juego. Si se limitan a eso serían pan para hoy y hambre para mañana, y Putin no es de los que se conforman con migajas.

¿Y entonces? La OTAN. Putin la tiene en su punto de mira. Quiere que desaparezca o, si ello no es posible, que quede muy debilitada.

¿Sería posible una salida de Estados Unidos de la Alianza Atlántica? Sí, lo sería. Es la línea que pienso que está siguiendo Trump con su escalada de tensión. Por ejemplo, pedir un gasto militar del 4% del PIB (que no lo hace ni Estados Unidos, cuyos últimos datos nos hablan del 3.29%), cuando el acuerdo en 2014 fue del 2% para 2024 es simplemente querer crear problemas. Lo mismo que, también por ejemplo, la insultante ingerencia de Trump en el abastecimiento energético de Alemania. Otro ejemplo, éste más claro aún, es la amenaza de "graves consecuencias" si sus exigencias no son atendidas. Todo ello en la misma línea, ir elevando poco a poco la temperatura hasta que llegue el momento de la explosión.

Pero que la salida de Estados Unidos de la OTAN sea posible no quiere decir que sea segura. Incluso contando con que ese sea el deseo y la estrategia de Trump. Si yo sospecho esto es evidente que en Washington DC lo saben desde hace mucho tiempo (desde que Trump ganó las elecciones, vamos). Y Estados Unidos es un país de contrapesos gubernamentales. A un lado está el Presidente, pero al otro lado de la balanza está el Congreso por partida doble (Casa de Representantes y Senado). Y claro, no van a permitir que Estados Unidos cambie su política de alianzas, que viene desde 1945, por una cuestión personal de Trump.

Lo anterior nos lleva a otro escenario. Trump podrá tensar la cuerda mucho entre él y la OTAN, pero si esa misma tensión se traslada a entre él y el Legislativo estadounidense (cosa posible), entonces la cosa cambia. Porque, mientras que si la cuerda entre él y la OTAN se rompe el beneficiado sería él (porque pagaría su deuda con Putin), en cambio si la cuerda entre él y el Congreso se rompe el perjudicado lo sería él (ya que podría costarle incluso la Presidencia).

A todo ello no hay que olvidar que Mueller sigue con su investigación, sin prisa pero sin pausa. Que no haya filtraciones no quiere decir que no haya investigación. Y cualquier día podríamos tener una gran sorpresa.

¿Cómo va a conseguir Trump manejar ese conglomerado de piezas? ¿Cuál va a ser la relación de Trump, de un carácter tan cambiante y en una posición de enorme debilidad, con Putin, con un carácter muy estable y en una posición de gran superioridad? No lo sé. Pero creo que no será nada bueno. Ni para Estados Unidos, ni para la OTAN, ni para la Unión Europea, ni para Occidente. Es lo que me temo.

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