viernes, 12 de octubre de 2018

Te dije que no me ibas a callar



Antes de irme a dormir un último click sobre el enlace directo a mi cuenta en Twitter, suponiendo que todo seguiría igual, con la desagradable pantalla que me decía que mi cuenta estaba suspendida y que si quería reactivarla lo único que tenía que hacer era borrar el tuit por el que me aplicaste la censura que tanto criticas, el que enlazaba a mi artículo Quién es Prieto Ramiro ("Elentir"), el colaborador de El Yunque que tiene su blog en Red Liberal (actualizado dos veces).

Pero no, ahora no sale esa pantalla. En su lugar sale otra muy diferente. La normal y agradable que me da acceso de nuevo a mi cuenta.

Una entrada muy rápida a mi email, donde me encuentro un mensaje de Twitter con el texto que se puede ver ahí arriba.

Te dije que no me ibas a callar. Te dije tambien que disfrutaras tu victoria, porque iba a ser momentánea, ya que yo iba a regresar en Twitter. Sinceramente, espero que hayas podido disfrutar estos dos días en que me conseguiste sacar de Twitter. Porque tu corta victoria de, repito, dos días, se acabó. Sigo en el blog y sigo en Facebook. Y he regresado a Twitter. Y por la puerta delantera, con un reconocimiento de Twitter de que la suspensión de mi cuenta fue un error. Y con el tuit que tanto te molesta en el mismo sitio que estaba.

Quiero aprovechar para darte las gracias. Gracias a tu uso de la censura (repito otra vez, por dos días) ahora me conoce mucha más gente y mucha más gente también sigue este blog. Sin tu ayuda no lo hubiera conseguido.

Bueno, por hoy dejo el blog y Twitter en piloto automático y me voy a la cama. Hoy ha sido un buen día. Espero poder estar de vuelta mañana.

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