jueves, 19 de noviembre de 2015

Contra las descargas eléctricas a los malos

Leo en Vigilia pretium libertatis:

De los malos sólo me interesa saber dónde se reúnen, con quién, dónde tienen las armas, cómo las obtienen, cómo se financian, cuáles son sus objetivos y qué partes de sus cuerpos son más sensibles ante las descargas eléctricas.

Y, a pesar de que es un blog que leo con mucho agrado y con el casi siempre estoy de acuerdo, en esta ocasión no puedo estás más en desacuerdo.

Desde mi ideario liberal creo que es una barbaridad defender la tortura para extraer información. Siempre he defendido y defenderé el estado de derecho, incluso contra los terroristas. Si el presente estado de derecho no es suficiente, y hade falta endurecerlo, que se haga, pero la nueva lucha se deberá hacer desde el nuevo estado de derecho.

Me repugna la idea de unos sujetos, a sueldo del estado, torturando a una persona para extraer información. Y también me repugna la idea de a donde nos puede llevar eso. Aún suponiendo que esa persona sea culpable de terrorismo y tenga información valiosa sobre el tema, ¿quién decide eso y sobre qué bases? ¿Qué control tienen esos torturadores? ¿Por qué van a torturar solamente a ese terrorista y no a otros? ¿Por qué no hacerlo con aquellos nombres que él revele? ¿Por qué no con sus parientes y amigos? ¿Por qué no con los parientes y amigos de los nombres revelados? ¿Por qué no con cualquier sospechoso? Y todo ello, por supuesto, sin el más mínimo control, y en manos de elementos con escasos principios, si es que tienen alguno. Porque, claro, es de Perogrullo que la tortura no va a estar sujeta a control judicial. Podría seguir, pero creo que no vale la pena. La cosa está clara.

No, no a la tortura bajo cualquier circunstancia. Creo que es completamente injustificable. Siempre.

2 comentarios:

  1. Mira. Cuando tenia unos seis meses dispararon al vehículo de mis padres. Conmigo dentro. También habia bombas en los cafés. Y pueblos enteros masacrados de la forma mas sádica y atroz. Y también hubo intentos de lanzar granadas a tio-vivos o de poner bombas en autobuses escolares. El primero fracasó porque los militares habían logrado colocar los terroristas un lote de granadas que les estallaban en las manos. El segundo porque alguien habló a tiempo. Habló porque se le hizo hablar. Y los terroristas perdieron la batalla: ya no hubo bombas en los cafés, ya no hubo pueblos masacrados, ya no hubo tio-vivos ametrallados. No solamente pero en gran parte porque se hizo hablar a los terroristas.


    Y ahora piensa en esto. Has perdido a uno de tus hijos en un atentado. Y viene un policia y te dice: Podiamos haber evitado el atentado pero no quisimos hacer hablar al terrorista que teníamos entre las manos. Que respondes?

    Y ahora piensa en esto. Eres policia. Tienes a un terrorista en las manos. Sabes que lo es tienes diez mil pruebas de ello, o sea que no estas utilizando la tortura como medio de investigación. Sabes que hay una bomba,en algún sitio. No en un sitio cualquiera sino en una escuela, en una guardería, en una maternidad perno sabes donde.. Un atentado pero no como los de ETA que aparte del Hipercor y del de la Casas Cuartel siempre fue contra "enemigos" sino de los de tipo islámico, indiscriminado, de esos en los el que no solo ataca civiles deliberadamente sino a niños y maternidades. Y tienes cinco horas para hacerle hablar. Si lo torturas pierdes tu humanidad, si no lo torturas tendrás que decirle a los niños mutilados, a los padres de los asesinados que les has sacrificado y has sacrificado a sus hijos para preservar tu preciosa humanidad. Terrible dilema verdad?

    La Bestia debe morir pero para que muera la Bestia el hombre también tiene que morir.

    Pero el responsable es el terrorista. Es él quien decidió dejar de ser Hombre y convertirse en Bestia. Es él quien pone al que le combate en ese dilema dejar que la Bestia gane gane y multiplique los crímenes o dejar morir la humanidad que lleva el que la combate.

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    1. Evidentemente se pueden poner casos particulares terribles. Pero si en función de esos casos terribles particulares terribles abrimos la puerta a la tortura, al final se utilizará para todo lo que quieran los torturadores, que siempre (repito, siempre) están sin ningún control. Un saludo.

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