jueves, 9 de noviembre de 2017

La delirante estupidez del independentismo catalán

Los indepentistas catalanes lo tuvieron en la mano. Tan solo tenían que renunciar a la vía independentista y hacer llegar a Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno con el apoyo de Podemos para posteriormente negociar una casi independencia en la práctica. Algo a lo que con toda seguridad se hubiera sumado con entusiasmo el PNV. Era tan evidente la jugada que yo en este blog la di por segura más tarde o más temprano.

Pero no. Los independentistas catalanes decidieron seguir en su delirio de conseguir su independencia de forma unilateral. De esa forma han empujado a Pedro Sánchez a tener que apoyar a Mariano Rajoy en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, el cual ha dado una contundente victoria al Gobierno y una patética derrota al independentismo catalán.

Son las consecuencias de sobrevalorar estúpidamente la posición propia. Dar la victoria al contrincante y hacer el más espantoso de los ridículos.

2 comentarios:

  1. Olvida la siguiente perspectiva.

    Si hubieran obrado como usted ha descrito, el PP se hubiera posicionado en contra y siendo la fuerza mayoritaria entre las integradas en esta oligarquía de partidos, pudiera haber concitado un apoyo aún más mayoritario incitando la movilización ciudadanía de la mayor parte de España que se hubiera opuesto a semejante concesión a la plutocracia catalanista, que ampara a ese nacionalismo fraccionario, concedida por la pretendida izquierda de este régimen. Eso pudiera haber desestabilizado todo el sistema de poder dado que ese hipotético gobierno de Sánchez (cuya cuota de poder seguiría siendo inferior a la del PP) se hubiera encontrado con la oposición frontal de la principal fuerza política del propio régimen (casualmente, la heredera más directa del régimen anterior del que deriva el actual)

    En cambio, la pantomima que se está desarrollando puede igualmente posibilitar una solución óptima para la plutocracia catalana y al estar propuesta por un gobierno de la derecha del régimen, los muñidores del más que presunto pacto implícito a estos acontecimientos, se aseguran que ninguna fuerza política estatal intente movilizar a la sociedad civil en defensa de su patria.

    Con las elecciones tan precipitadas se pretende reconducir al renacido nacionalismo español para después someterlo a un nuevo consenso que mantenga el dominio sobre la Nación española de la oligarquía de partidos estatales que todavía gobierna.

    Siempre podría objetarse que otras fuerzas minoritarias podrían intentar movilizar y agitar a la ciudadanía ante un posible pacto (fiscal) que beneficiase a Cataluña en detrimento del resto de España (descontando Vascongadas y Navarra que ya están desconectadas en ese aspecto). No obstante, dudo mucho que una coalición como "We Can", que ha hecho de su discurso antiEspaña el eje vertebrador que mantiene unidas sus distintas facciones regionalistas, se exponga a la deserción de sus sucursales vasca, gallega, catalana, andaluza, etc. para pasar a defender "la unidad de España en pos de la igualdad de todos los españoles".

    Por otro lado, también es muy cuestionable que la fuerza oligárquica que ya se ve como la futura gobernante de la Generalidad, me refiero a Cs, se plantee poner en riesgo su futurible posición de poder aunque sea a costa de la estabilidad financiera del Reino de España.

    No abundaré en el PSOE, partido que fuera garante del régimen del 78, y cuya líder actual lo es gracias a haber reconquistado su posición gracias al apoyo de la militancia a sus planteamientos en detrimento de las posiciones igualmente corruptas pero más españolistas defendidas por la federación más corrupta del partido, la andaluza.

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  2. El curso de los hechos que están aconteciendo puede desembocar el 21D en una reproducción de la cuota de poder favorable a los sediciosos o incluso pueden llegar a mejorarla. En este supuesto, el felón Rajoy habría quedado en el peor de los ridículos y los sediciosos podrían sentirse legitimados para retomar su "república independiente" siendo muy improbable que los eurócratas y otros Estados europeos saliesen entonces en apoyo del gobierno de Rajoy.

    La opción que aventuran las encuestas pone la llave de la Generalidad en manos de "We Can", que siempre se ha mantenido maliciosamente equidistante entre los sediciosos y los llamados "constitucionalistas".

    Incluso si fueran estos últimos los que ganaran, todo parece indicar que la reforma constitucional que el gobierno ya reconoce abiertamente se llevará a cabo de todos modos.

    Dastis: «Nos planteamos enmendar la Constitución para adaptarla a las aspiraciones de algunos catalanes»
    http://www.abc.es/espana/abci-dastis-planteamos-enmendar-constitucion-para-adaptarla-aspiraciones-algunos-catalanes-201711081645_noticia.html

    Sinceramente, lo que yo creo es que el gobierno y las otras fuerzas integradas en este régimen no están tomando por estúpidos. Sólo el tiempo dirá si la ciudadanía se queda estúpidamente estupefacta tras una nueva farsa electoral y la consumación de los acuerdos ya explícitamente anunciados:

    https://www.libremercado.com/2017-09-29/guindos-abre-la-puerta-al-cupo-catalan-y-luego-desmiente-que-lo-haya-hecho-1276606695/

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