martes, 17 de enero de 2006

Zapatero debería aprender de Lagos

No es que yo sea un admirador de Lagos, Presidente de Chile. Pero creo que, a pesar de ser socialista, es uno de esos dirigentes de izquierda que, al igual que Blair en Gran Bretaña, de los que uno puede discrepar sin avergonzarse de él. No es el caso del Presidente de Gobierno de España, del cual uno siente vergüenza ajena una vez sí y otra también.

Por ejemplo, Lagos ha sabido, a nivel de política exterior, mantener a Chile como un aliado fiel de Estados Unidos; hasta donde yo sé, después de Colombia, Chile es el siguiente aliado más privilegiado en América del Sur. Sobre Zapatero, huelga decir que ha hecho y hace todo lo posible para entorpecer las relaciones entre España y Estados Unidos.

Por otra parte, a nivel de dignidad, pienso que Lagos ha sabido mantener la dignidad en las relaciones entre su país y Estados Unidos. La indignidad que preside las relaciones entre los americanos y España es evidente (humillación tras humillación).

Lagos ha sabido también, aún siendo socialista, mantenerse al margen de regímenes extremistas (por ejemplo, Cuba y Venezuela); países en los cuales, sin contrapartidas de ningún tipo, Zapatero se ha lanzado en sus brazos.

En cuanto a las relaciones con los países limítrofes, Lagos ha sabido poner en su sitio a los dirigentes de Perú y Bolivia (con los que Chile mantiene determinadas diferencias sobre cuestiones fronterizas) cuando ha sido necesario. En cambio, Zapatero ha agachado la cabeza en todas las ocasiones en que han salido los temas en los que España mantiene divergencias con Marruecos.

Lagos ha tenido la habilidad para no ideologizar la política interna de su país, en el sentido de dividir Chile en dos (los favorables a Pinochet y los contrarios); y hay que añadir que se encontró un país con esa división. Zapatero, que se encontró un país unido en ese sentido, está dividiendo el país con su resurrección de fantasmas pasados del franquismo, guerra civil, etc.

Posiblemente se podrían mencionar más diferencias. Pero basten las enunciadas para concluir que sí, ya me gustaría a mí que Zapatero fuera como Lagos. Pero bueno, ciertamente no se le pueden pedir peras al olmo. Lagos parece que ha puesto Chile por delante de su ideología; Zapatero ha hecho prevalecer su ideología por encima de España. Los resultados en Chile son los que son, y España tiene las consecuencias que tiene. Y es que sí, en muchos casos cada país tiene el Gobierno que se merece. Así es con el Chile de Lagos y la España de Zapatero.

1 comentario:

  1. Nuestras diferencias fronterizas están más cerca que la de Marruecos. Carod e Ibarretxe se reúnen y dicen que son dos naciones. He supuesto que ellos dos solos se bastan para ser naciones. A esa foto le faltaba don José Luis. Entonces el titular hubiese sido: Somos dos naciones y un talante.

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