viernes, 25 de abril de 2008

La enorme majadería de Rajoy

"Si alguien se quiere ir al partido liberal o al conservador, que se vaya".

La famosa frase de Rajoy es una enorme majadería en boca de alguien como él, que lidera (por ahora) el partido que es única alternativa al Gobierno.

Y digo que es una enorme majadería porque para darse cuenta de ello tan solo hay que analizar lo que pasaría si esas palabras se llevasen a la práctica. Supongamos que hay "alguien", por ejemplo Esperanza Aguirre, que se va del PP y funda el Partido Liberal... y con ella se van la mitad de los militantes de Madrid, y un grupo no pequeño del resto de España. Sigamos suponiendo que otro "alguien", por ejemplo Zaplana, también se va del PP y funda el Partido Conservador... y con él se van una cuarta parte de los militantes de Valencia y un pequeño grupo del resto de España.

¿Cuál sería el futuro de la política española en ese caso para las elecciones del 2012? En el supuesto de que las cosas llegaran hasta allá así, por lo pronto el PP perdería los gobiernos de las comunidades de Madrid y Valencia, lo que sería una gran herida para este partido. Pero en las elecciones generales las cosas se pondrían peor. El Partido Liberal de Esperanza Aguirre podría tener tal vez unos 10 ó 15 diputados, el Partido Conservador de Zaplana es posible que 1 ó 2, la UPyD de Rosa Díez tendría un aumento notable de parte de votantes anteriores del PP, y otros mucho votantes del PP se quedarían en casita, defraudados por la división interna. ¿Y el PP de Rajoy? Pues estaría en torno a los poco más de cien escaños de Manuel Fraga. ¿Y el PSOE de Zapatero? Pues estaría en una cómoda mayoría absoluta, tal vez cercana a los 200 diputados de Felipe González.

¿Y entonces? Entonces Rajoy presentaría su dimisión, llegaría otro líder que se encontraría la situación hecha unos zorros, y tendría que recomponer las cosas para integrar de nuevo a los escindidos, bien en forma de partido o de coalición... para, después de dedicar cuatro años a restañar heridas internas, en el 2016 conseguir mejores resultados, pero volver a perder por unos números semejantes a los de este año 2008; es decir, ocho años para volver al mismo lugar en donde está el PP ahora. Y luego toca esperar al 2020 para ver si, tal vez, se gana a Zapatero después de hacer algo medianamente responsable y de ¡20 años! de desgaste de Zapatero y el PSOE en el Gobierno.

¿A qué juega Rajoy? No entiendo como alguien en su puesto de única alternativa al Gobierno no piensa antes de hablar que el llevar unas palabras a la práctica implicarían ¡20 años sin tocar poder! Es muy fácil decir de forma prepotente "si alguien se quiere ir al partido liberal o al conservador, que se vaya", pero es bastante más complicado asumir los resultados de esas palabras si se llevasen a la práctica.

Indudablemente el centro del discurso pronunciado por Rajoy debió ser su afirmación de "aquí hay liberales, democristianos, incluso socialdemócratas; aquí caben todos". Independientemente de otras valoraciones, desde un punto de vista de ganar las elecciones, lo de abrir el partido al centro es entendible, sobre todo ante el giro a la izquierda del PSOE. Pero a la vez abrirles la puerta a liberales y conservadores es, además de una total contradicción con la idea anterior de sumar y no restar, lo que ya he afirmado de una enorme majadería.

He leído no sé donde que Rajoy ha dado marcha atrás hasta cierto punto. Me alegro por el PP. Pero mucho me temo que Rajoy está perdiendo los papeles al frente del PP. Ya no unifica, sino que divide. Es posible que hoy por hoy Rajoy no tenga alternativa dentro del PP, porque para llegar a esa alternativa, visto que no va a dimitir, habría que entrar en una guerra interna en el PP que nadie se va a atrever a forzar. Pero, con las cosas como están, el asunto se presenta muy complicado en un PP cuyo líder, sin ser un majadero, no mide sus palabras, y se atreve a decir solemnes majaderías de muy grueso calibre.

2 comentarios:

  1. Pero vayanse todos a cagar coño.

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  2. Que la frase la dijo Rajoy no caben dudas, pero el grado de repercusión se debe mucho a los medios pro-PSOE que ganan con la división y que no paran de amplificarla.

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