sábado, 19 de abril de 2008

Tráfico de órganos, ¿leyenda urbana?

Cuando hace casi dos años escribí un texto titulado Secuestro y asesinato de niños para traficar con sus órganos algunos comentarios fueron en la línea de que eso es una "leyenda urbana".

Pues bien, el diario "El Mundo" trajo de nuevo el tema a colación en Marzo del año pasado (siento el enorme retraso en el comentario). Y me llaman mucho la atención bastantes cosas del texto, pero particularmente ésta:

Amenazada de muerte desde que su nombre saltó a la luz tras denunciar la desaparición de más de un centenar de niños para el tráfico de órganos, Sor Juliana –como la llaman todos- trabaja desde hace más de 30 años en el país africano recogiendo y atendiendo a los niños huérfanos de la región de Nampula, la tercera ciudad más importante de Mozambique.

Si todo no es más que una "leyenda urbana" ¿por qué la monja que habla del asunto está amenazada de muerte?

4 comentarios:

  1. Leyenda urbana. Esto se demostró como falso en el programa Los Cazadores de Mitos. MythBusters.

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  2. Hace ya un tiempo leí una novela muy buena acerca del tema, titulado "Donantes" de Tess Gerritsen.
    Luego de leerla me quedó la sensación de que el tráfico de órganos podría ser posible.
    Por supuesto, queda claro que es solo una obra literaria que se supone surgida de la imaginación.
    Así y todo, la recomiendo enfáticamente.
    Dany

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  3. Florecilla Silvestre19 de abril de 2008, 23:45

    Por lo que tengo entendido, la tecnología para hacer un implante de órganos no está al alcance de cualquiera. La histocompatibilidad donante/receptor obliga a mantener una gran base de datos con pruebas HLA de posibles receptores que se cruzan con el órgano nuevo. Si se trasplanta en unas horas, el receptor deberá tomar fármacos inmunosupresores de por vida. Si no, se almacenará junto a los restos de fetos abortados y otro material biológico de desecho. Para desesperación de algunos blogs transplantados en redliberal, dichos restos son eliminados por el método estándar que no consite en echárselos al gato pero tampoco en hacerles la extrema unción y enterrarlos en campo santo.

    Quizá el higado sea el órgano mas fácil para este presunto tráfico, puesto que sólo hace falta que donante y receptor compartan tipo sanguíneo. Como se regenera, no creo que su necesidad dé para mantener estas supuestas redes de ladrones de órganos.

    Y dicho sea de paso, lo necesario es raptar a un adulto sano y no a un niño huérfano de un país tercermundista posiblemente malnutrido y/o enfermo con unos órganos sin desarrollar. Aún a riesgo de ser tildado de racista por este comentario, quisiera señalar lo hirientemente obvio. Es mucho mas probable que esas vísceras extraídas acabasen en un puchero que en el cuerpo de algún canadiense acaudalado con problemas de salud.

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  4. En Bolivia existe el tráfico de ñorganos, sino porque aparecen en la prensa avisos de potenciales deonadores y receptores?

    Los que afirman lo contrario, me parece que más bien tienen algo que ver con el tráfico de órganos.

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