lunes, 30 de mayo de 2005

Financiación religiosa en general y católica en particular

El titular de la noticia tiene que ver con la financiación de la Iglesia Católica, y dice lo siguiente:

El ministro de Justicia advierte de que el Estado no puede financiar a la Iglesia católica indefinidamente
Apuesta por negociar qué financiación y ayudas fiscales reciben los obispos - Explica que, como las aportaciones voluntarias de los ciudadanos sobre la liquidación del IRPF son insuficientes, el Estado otorga de manera adicional una aportación directa


Más adelante, en el desarrollo de la noticia, se puede leer que el Estado da a la Iglesia Católica una cantidad de dinero que proviene de las aportaciones voluntarias de los ciudadanos sobre la liquidación del IRPF, pero que como no es bastante, entonces el Estado otorga, de manera adicional, una aportación directa, actualizada anualmente con cargo al IPC, que en este ejercicio ha sido de 35 millones.

Vamos por partes. La financiación directa por parte del Estado de cualquier colectivo privado, ya sea religioso, deportivo, político, sindical, etc., me parece sencillamente una barbaridad. Los que quieran tener un organización a la que pertenecer, que se la paguen, y punto. Desde ese punto, por lo tanto, la financiación directa estatal a la Iglesia Católica me parece de todo punto rechazable.

Desde el punto de vista de la libertad, estoy igualmente en contra. Si los ciudadanos han decidido darle a la Iglesia Católica, como se dice en el artículo, 110 millones de euros, no entiendo por qué el Estado tiene de concederle graciosamente 35 millones de euros más.

Desde el punto de la igualdad, también lo rechazo. Las demás comunidades religiosas que tienen acuerdos con el Estado (protestantes, judíos y musulmanes) no reciben ninguna aportación adicional, por lo tanto se está privilegiando a una religión, la católica, sobre las demás.

Pero es que, además, estoy en contra de esas aportaciones voluntarias de los ciudadanos sobre la liquidación del IRPF, porque discriminan a confesiones minoritarias que no tienen acuerdos con el Estado, y que no reciben ni eso. Creo que lo justo, si es que se quiere premiar de alguna forma la religión en general, sería ir a un sistema de desgravación de todo o parte de las donaciones a las religiones legalmente establecidas, y que cada cual dé su dinero a la que quiera.

En cualquier caso, si este Gobierno consigue que la Iglesia Católica deje de percibir aportaciones adicionales a las decididas por los contribuyentes, bien. Y si, además, se suprimieran esas aportaciones para todas las religiones con acuerdos con el Estado, mejor.

3 comentarios:

  1. liberal en el pais de la subvención30 de mayo de 2005, 11:29

    Absolutamente de acuerdo,¿cuándo va a ceptar el liberalismo confesional que las creencias pertenecen al ámbito privado y privada debe ser su autofinanciación?iglesias,sindicatos,asociaciones que las financien sus miembros y dejemosnos de "funciones sociales" y demás terminología trasnochada para jusitificar el saqueo de las arcas públicas.

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  2. "Sin embargo, el responsable de Justicia ha desmentido "categóricamente" haber dicho que la financiación de la Iglesia "es insostenible" y que necesita ser revisada."
    Pues no ha tardado mucho en desmentir.
    Menudo miedo tiene el Psoe a la Iglesia Catolica.

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  3. Siento discrepar con todos ustedes, señores, y no precisamente por cuestiones formales, que son intachables a mi juicio, sino porque creo que el objeto de crítica, la Iglesia Católica, se quiera o no, no es una simple institución privada. LA Iglesia es la principal fuente de cobertura social del Estado y esto le da un poder que impide a los distintos gobiernos aflojarles el grifo, porque en el fondo la necesitan. Asimismo, señores, auqnue no nos guste, España se ha hecho desde el catolicismo... no es una cosa meramente privada, sino que se respira en cada pueblo y cada ciudad y cada día... ¿Me permiten una predicción? Llegará el momento en que los liberales y republicanos de pro nos sentiremos avergonzados cuando el furor católico de España despierte y arremeta contra los inmigrantes de hoy, pues no olvidemos que los progres y solidarios de hoy son la encarnación del católico de ayer, que a nada que se les presiones, estallan.
    Fdo. Bicho Pitoniso.
    Saludos

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