jueves, 22 de enero de 2009

Israel como refugio de los judíos

Sigo con el interesante debate sobre Israel con Kike, en esta ocasión respondiendo a su último texto sobre el asunto.

Si mal no entiendo, la idea central del escrito de Kike es la siguiente:

En las últimas semanas se está volviendo hablar de cual es la solución a este sangriento y duradero conflicto. En anteriores artículos tocaba el tema tan solo de pasada y mostraba mi pesimismo respecto a sus posibles resoluciones, ninguna de ellas factibles hoy por hoy. Pero hay una de ellas, la de crear un Estado judío-palestino, que no siempre fue una quimera, y que era en lo que muchos pensaban allá por los años 50, cuando todo ésto empezó.

O sea, que al parecer Kike defiende que en el territorio que hoy son Israel, Cisjordania y Gaza se cree un nuevo Estado unificado, de mayoría musulmana y minoría judía. No dudo de la buena intención de Kike, pero de lo que sí estoy seguro es que si esa descabellada idea se pudiera llevar a la práctica a lo que conduciría sin remedio es a la expulsión y el exterminio de los judíos allí.

¿Cree Kike que los palestinos iban a respetar los derechos de los judíos? ¿No le basta a Kike saber como los palestinos resuelven las diferencias entre ellos? ¿Cuál es el trato que los de Hamas les dan a los que colaboran con Israel? ¿Qué respeto a los derechos humanos hay en el interior de los territorios palestinos en general y en Gaza en particular? ¿Qué democracia hay en esos territorios?

Pero por si lo anterior no es suficiente, quiero hacer referencia a un mapa que hace tiempo mi compañero de blog Alejandro de Llano publicó por aquí:



Recomiendo que se pinche en el mapa, para verlo en grande, y se observe el mayor recuadro inferior. Son los números de los judíos que había en los países de mayoría musulmana en el año 1948 y los que había en el año 2000. ¿Alguien duda de lo que les esperaría a los judíos en un estado palestino de mayoría musulmana?

Mención aparte merece esta afirmación de Kike:

Había un territorio, Palestina, donde vivían musulmanes palestinos y también unos cuantos judíos. Parecía una solución razonable que ambos pueblos sin Estado (omitiré de momento valoraciones personales sobre la dudosa condición de "pueblo" en el caso de una confesión religiosa como la judía) pudieran disfrutar de un Estado en el que convivir sin problemas, igual que lo hacen distintas confesiones religiosas en muchos otros países.
Los palestinos no estaban en contra de ésto que se sepa. Por lo tanto, si finalmente este Estado no fructificó, podéis iros haciendo un idea de quién fue el responsable de ello. En efecto, los judíos. La razón es muy sencilla, aunque nada defendible. Mientras que los judíos tienen el poder y el dinero, los musulmanes tienen los hijos. Muchos hijos. Tantos que, como se vio en el reciente caso de Kosovo con los albanos, pueden producir cambios demográficos inmensos en una zona si se lo proponen (y sin proponérselo). De suceder algo así, los judíos serían en unas décadas una minoría dentro de un Estado mayoritariamente musulmán, por mucho dinero y poder que tengan. Esta situación no gustó en absoluto a los judíos, los cuales querían (y quieren) un Estado fuerte donde ellos sean la mayoría, ellos controlen el gobierno y, en definitiva, no estén a expensas de lo que unos cuantos palestinos decidan.


¡Qué malos los judíos y qué buenos los palestinos! ¿Verdad? Pido perdón por la ironía, pero no puedo evitarlo.

Pero vamos con los argumentos.

Para empezar decir que en 1945 estamos hablando de una situación en la que, por no tener un Estado-hogar en el que refugiarse, seis millones de judíos habían sido asesinados por el régimen nazi con la intención de exterminar a los judíos, mientras el mundo en general y los países europeos en particular hacían la vista gorda mirando para otro lado, ya que no intervinieron en la guerra hasta que sus propios intereses estaban amenazados. ¿Y en esa situación no tenían los judíos derecho a intentar crear un Estado en el que refugiarse?

Y en cuanto a la situación en la Palestina bajo Mandato Británico entre árabes y judíos, leamos algunos ejemplos:

Uno:
En el año 1929 llegaron los incidentes y matanzas. El pretexto para que se produjeran tales estallidos de violencia fue la situación del Muro de las Lamentaciones. Los árabes alegaron que el lugar sagrado donde durante siglos se reunieron los judíos para orar, era también un lugar sagrado para ellos; ya que desde allí había partido el caballo del profeta Mahoma, al cielo.

Dos:
En 1936: Como de costumbre, el mayor número de víctimas lo proporcionaron los judíos ortodoxos, ancianos e indefensos, de las ciudades santas.

Tres:
Hacia 1946 los británicos, quienes gobernaban Palestina, escribieron esto:
"La actitud de los árabes ha llegado a extremos injustificables. Se niegan a sentarse a la misma mesa que los judíos, a menos que se acepten de antemano las condiciones previas que quieren imponer."

Cuatro:
En el mismo informe anterior de los británicos:
"Resulta evidente que desde su exilio de El Cairo, el Mufti dirige el Alto Comité Árabe de Palestina."
¿Y quién era este personaje llamado "el Mufti" que dirigía desde el exilio a los árabes en Palestina?
Leamos:
- El “Nacional-socialismo” del Gran Mufti de Jerusalén
- La simpatía con la que las naciones árabes vieron a la Alemania nazi estuvo ciertamente basada en aspectos nacionales e intereses políticos, tales como resentimiento hacia Francia e Inglaterra así como oposición a la inmigración judía a Palestina. Después de todo, el exterminio colectivo de los judíos pondría término, radical y definitivamente, a las aspiraciones sionistas de crear un Hogar Nacional Judío en Palestina. Sin embargo, el fuerte nexo entre el nazismo y el mundo árabe trascendió los dictados de la realpolitik; basándose en valores y actitudes comunes hacia los judíos.
- En palabras de Haj Amín al-Husseini -por aquél entonces Gran Mufti de Jerusalém, Presidente del Consejo Supremo Musulmán, y Presidente del Alto Comité Arabe- en otras palabras, la más prominente figura religiosa y política de la época en el Medio Oriente: “Hay una similitud definitiva entre los principios del Islam y los principios del Nazismo”.
- Dicha “similitud” quedó claramente plasmada en la práctica. El Tercer Reich invirtió considerable capital en las actividades del mufti y otros dignatarios árabes pro-nazis. Una porción del presupuesto de la cancillería alemana y las SS de Himmler estaban asignadas a financiar actividades árabes pro-nazis, entre otras, las revueltas árabes que el mufti orquestó en 1936 en Palestina. En 1941, al-Husseini fue recibido en Roma y en Berlín, respectivamente por Mussolini y Hitler.
- En general mantuvo regulares contactos con los nazis en Alemania, los fascistas en Italia y los japoneses, convirtiéndose de facto en el 4to integrante del Eje. A principios de la década del 40 estableció una escuela para líderes religiosos musulmanes en Alemania, así como un “instituto para la investigación en torno a la cuestión judía en el mundo musulmán”, basado en un modelo alemán.
- En Berlín se albergó en una gran casa en la calle Klopstock, la que hasta 1939 había sido una escuela hebrea. Desde su base en Alemania, el mufti supervisó las políticas de propaganda, operaciones de espionaje, actos de sabotaje, y el reclutamiento de musulmanes a milicias pro-nazis en países ocupados por el Eje en el Norte de Africa y Rusia. Tenía a su disposición estaciones de radio en Berlín, Zeissen, Bari, Roma, Tokio y Atenas, desde las cuales conducía la propaganda pro-nazi hacia el Medio Oriente. El mufti regularmente difundía mensajes por radio “y sus emisiones estaban entre los pronunciamientos pro-Eje más violentos alguna vez generados”.
- Ya en 1939 era publicado en Berlín un periódico en lengua árabe, Barid al-Sharq, para ser distribuido en el Medio Oriente. Los cuarteles del mufti en Ginebra y Estambul le permitían propagar sus actividades de espionaje a lo largo de todo el Medio Oriente, dónde tenía agentes en Palestina, Siria e Irak además de mantener contactos con agentes de inteligencia alemanes en Turquía.
- En 1940 solicitó a Alemania que “resuelva la cuestión de elementos judíos en Palestina y otros países árabes en concordancia con los intereses nacionales y raciales de los árabes y en líneas similares a aquellas empleadas para resolver la cuestión judía en Alemania e Italia”(enfasis agregado). A un oficial nazi le dijo que los judíos debían irse de Palestina; “están libres de irse al infierno” acotó.
- En varias oportunidades al-Husseini instó al Tercer Reich que bombardee Tel-Aviv y Jerusalém en un “ataque [que] debe ser efectuado con una gran fuerza para que tenga un efecto duradero” tal como sostiene un reporte (por aquél entonces secreto) del Comando de la Fuerza Aérea Alemana del 29 de Octubre de 1943.
- Cuando las tropas de Rommel ingresaron a Nord Africa, amenzando el Medio Oriente, el mufti no ocultó su agrado. En una carta fechada 4 de Julio de 1942, al-Husseini escribió:
“Permítame, Fuhrer, expresarle la sincera alegría del pueblo árabe y mis mejores deseos en la ocasión de la victoria del Eje en Nord Africa...El pueblo árabe continuará luchando a su lado contra el enemigo común hasta la victoria final”.
- Alemania correspondió la cortesía del mufti. En una carta con fecha Noviembre 2 de 1943, Heinrich Himmler elogiaba la “alianza natural que existe entre el Nacional-Socialismo de la Gran Alemania y los musulmanes amantes de la libertad de todo el mundo”. Haj Amín al-Husseini no limitó su apoyo al Fuhrer a la esfera declarativa solamente. Unos pocos meses luego de su arribo a Berlín, el mufti comenzó a reclutar a estudiantes árabes en Alemania, prisioneros de guerra árabes e inmigrantes, a una Legión Árabe pro-nazi. Un destacamento germano-árabe ya había sido formado con voluntarios árabes en Alemania, los que vestían el uniforme alemán portando un emblema con la frase “Frei Arabien”.
- El mufti aspiraba a reclutar 500.000 soldados marroquíes, tunecinos y argelinos. No se limitó tampoco a árabes étnicos sino que apeló a los musulmanes, especialmente en Bosnia y la Unión Soviética; solamente en los Balcanes reclutó decenas de miles a la Wehrmacht. En momentos en que el único refugio posible de los judíos europeos era Palestina, el mufti no escatimó esfuerzos en bloquear este único escape posible.
- Desde Berlín, entre 1942 y 1944, al-Husseini trabajó sin cansancio para impedir el rescate de judíos de Hungría, Rumania, Bulgaria y Croacia. Wilhelm Melchers durante los Juicios de Nurenberg dijo que “El mufti era un enemigo fiero de los judíos y no ocultó [el hecho de que] le gustaría verlos a todos liquidados”. La comunidad judía mundial intentó (en vano) en 1947 someter al mufti ante el Tribunal de Nurenberg bajo cargos de criminal de guerra a partir de su involucramiento en los planes genocidas hitlerianos. Haj Amín al-Husseini murió como hombre libre, por muerte natural, en Beirut en el año 1974.


Cinco:
Cuando la ONU aprobó el Plan de Partición el 29 de noviembre de 1947, ¿cuál fue la reacción de los árabes del territorio? Esta:
"¡Muera Judea! ¡Muerte a los judíos!".

Matanzas de judíos por parte de los árabes, asesinatos de judíos ortodoxos a manos de los árabes, árabes que se niegan a negociar con los judíos, árabes liderados por un entusiasta colaborador de los nazis, árabes que gritan sus deseos de muerte a los judíos. ¿Cree Kike de verdad que con estos mimbres se podía crear un Estado de amplia mayoría árabe que respetara los derechos de la minoría judía? ¡Por favor!

Y termino respondiendo al último párrafo de Kike:

Por ello Israel, al que con tanto fervor defienden muchos liberales, debería estar a la altura de las expectativas y, cuanto menos, comportarse como un Estado defensor de los valores democráticos y que respeta los derechos humanos, en vez de ponerse a la altura de unos fanáticos islamistas.

Solamente dos preguntas por mi parte:
Primera: ¿Qué han hecho los palestinos con la democracia que les regalaron en la fundación de la ANP en las mejores condiciones posibles?
Segunda: ¿Qué han construido los israelíes desde su fundación de Israel en las peores condiciones posibles?
Pues eso.

De todos modos es de destacar un párrafo escrito por Kike:

Por ello, podemos pensar que, después de todo lo dicho, los terroristas de Hamas no tienen escrúpulo alguno y son claramente más despreciables que los judíos. En defensa de estos últimos he de decir que, si bien es cierto que últimamente no son precisamente muy cuidadosos que digamos (absolutamente nada cuidadosos que digamos), siempre han querido llegar a un acuerdo de paz (con sus condiciones, claro está; pero acuerdo de paz al fin y al cabo), mientras que Hamas, Hizbolah y demás terroristas islamistas (brazo en alto) pretenden la desaparición de los judíos sobre la faz de la tierra. Este objetivo, creo que objetivamente, es sensiblemente más cruel que el primero, pues no trae consigo la aniquilación de los palestinos.

Creo que esta frase de Kike lo resume todo:

Hamas, Hizbolah y demás terroristas islamistas (brazo en alto) pretenden la desaparición de los judíos sobre la faz de la tierra.

Y, añado yo, los judíos simplemente intentan que eso no suceda.

4 comentarios:

  1. Muy bueno Jose. He leído rápido y no se si por algún lado has dicho que el Mufti de Jerusalén (el aliado de Hitler), era tío de Yasser Arafat. Es un detalle que no se debe perder de vista.

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  2. Rincón de la Libertad:


    Hola, tiene un premio en mi blog.


    Katya

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  3. Buen artículo, como de costumbre. Ya lo responderé en cuanto saque algo de tiempo.

    Un comentario breve: espero equivocarme y que realmente en tu artículo no hayas hecho una peligrosa generalización, como si TODOS los musulmanes desearan el exterminio de los judíos desde hace décadas. Es a lo que ha sonado. Espero que no, te creo mucho más listo que eso.

    Saludos!

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  4. Miguel Angel López Alvarado9 de abril de 2009, 23:55

    Me has aclarado muchas cosas que para mi eran confusas y no podpia entender, Gracias y felicitaciones...

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