viernes, 3 de marzo de 2006

La barbarie islamista contra la civilización occidental

El tema de este texto no es la "alianza de las civilizaciones" que un día se le ocurrió a Zapatero, pero la utilizaré a modo de introducción. Y es que dicha alianza no es que esté cada día más en entredicho, sino que se demuestra a pasos agigantados que simplemente es un total imposible. Lo que estamos viendo actualmente es exactamente lo contrario, es decir algo bastante más parecido al denominado choque de civilizaciones.

Por supuesto, estoy hablando del choque de la barbarie islamista contra la civilización occidental. Y no es precisamente de ahora, aunque en el presente sea cuando la cosa es más evidente, porque el asunto viene de lejos. Y a continuación pasaré a exponer algunos puntos en los que claramente ellos chocan contra nosotros.

La libertad es uno de los pilares sobre el que Occidente se asienta; pero esa libertad en los países musulmanes o está seriamente recortada o simplemente no existe. Podemos mencionar, solo como ejemplo, la libertad religiosa, que en los países occidentales es algo que ya ni se cuestiona, mientras que en el mahometanismo es algo de lo que ni tan siquiera se habla. ¿Es comparable la libertad de la gozan los musulmanes en los países de mayoría cristiana con las persecuciones que sufren los cristianos en los países que honran a Mahoma? La respuesta sobra.

La democracia es algo fundamental en los países occidentales. Mientras tanto, en los escasos países musulmanes donde pudiera existir, está mermada grandemente; a ello cabe añadir que en la mayoría de ellos lo que hay son lisa y llanamente dictaduras.

Por otra parte, el respeto a los derechos humanos es algo que ha pasado a ser parte del fundamento occidental. Dichos derechos son ignorados sistemáticamente allá. Solo mencionar que en la civilización occidental el recurso a la tortura es mínimo y siempre perseguido judicialmente, mientras que en la barbarie islamista, las torturas policiales son cosa común e impune.

La posición de la mujer es algo sumamente importante de dejarse claro. Mientras que en Occidente está completamente equiparada al hombre en derechos y libertades, en sus países la mujer no es más que algo para uso y disfrute del hombre, y sus deseos están supeditados a los caprichos del padre mientras está soltera y del marido cuando se casa.

Otra cosa de sobra conocida, pero poco mencionada, son los castigos corporales. En Occidente han desaparecido por completo, mientras que en sus países los latigazos y amputaciones de extremidades son cosa común.

La pena de muerte es digna de mencionarse. El único país que la mantiene dentro de los países civilizados es Estados Unidos, y lo hace en base a un esquema judicial lleno de garantías y recursos para los condenados a tal pena; en los países musulmanes la pena de muerte es común, así como la falta de garantías para los ejecutados. Además, la forma de la pena de muerte es algo que hay que anotar, porque mientras en Estados Unidos se ha optado por la indolora inyección letal, en los países mahometanos se siguen practicando sistema salvajes, tales como el apedreamiento o el ahorcamiento.

En los últimos tiempos hemos visto varios exponentes más de este choque, directos ya. Por un lado, tenemos los ya famosos atentados terroristas. Decir que la pobreza es la causa de dichos atentados me ha parecido más que una excusa, una burla. La raíz de ese terrorismo es lisa y llanamente el ataque a un esquema de valores como el ya resumido, infinitamente superior al de ellos. Y de ese ataque el primer país en ser víctima, importante es decirlo, fue Israel, que ha venido sufriendo desde su mismo inicio el terrorismo islamista. En épocas recientes, todos los sabemos, llegarían esos ataques a Estados Unidos, España y Gran Bretaña.

Cabe recordar también en un pasado cercano las revueltas de los jóvenes musulmanes en Francia, que pusieron a gran parte del país en un estado de casi anarquía, y que tenían como base un desprecio de la ley y el orden franceses en función de su propia identidad religiosa.

Quiero hacer mención también a algo que sucedió en el pasado, concretamente en los años 1990 y 1991, cuando en Argelia un partido político de corte religioso fanático y antioccidental, el Frente Islámico de Salvación, ganó las elecciones mayoritariamente (primero las municipales y luego las generales). La cosa fue tan seria que el ejercitó tomó el poder e ilegalizó a dicho partido.

Ese choque de la barbarie islamista contra la civilización occidental ha tenido un ejemplo reciente más, con la elección de los palestinos en elecciones libres de un grupo, Hamas, que práctica el terrorismo contra Israel y tiene como deseo futuro el genocidio del pueblo judío. ¿Acaso no es una barbarie elegir un grupo terrorista y genocida para gobernar?

Pero como colofón de ese choque tenemos las últimas bárbaras manifestaciones de odio en países musulmanes contra los países occidentales, tomando como excusa las ya famosas caricaturas sobre su líder religioso, Mahoma; de todos son conocidas las manifestaciones públicas multitudinarias (exigiendo incluso que los autores de los dibujos sean asesinados y pidiendo más atentados terroristas en Europa y Estados Unidos), las destrucciones de las legaciones diplomáticas y las quemas de enseñas nacionales. Tales caricaturas pudieran ser una falta de respeto, pero por supuesto están totalmente amparadas por la libertad de expresión. A mí y a muchos creo que nos han ofendido determinadas mofas del cristianismo desde distintos sectores. Pero no se nos ha ocurrido montar jaleos callejeros, quemar banderas, asaltas sedes diplomáticas, y exigir a voz en cuello el asesinato de sus autores y que se combatan los escritos con terrorismo.

Hasta aquí algunos ejemplos de como la barbarie musulmana choca contra la civilización occidental. Falta de libertad, carencia de democracia, violación de los derechos humanos, relegación total de la mujer, castigos corporales, pena de muerte salvaje, terrorismo religioso, revueltas religiosas, elección de gobiernos fanáticos religiosos, elección de gobiernos terroristas, ataque generalizado a Occidente por motivos religiosos.

Son solamente ejemplos de lo bárbaros e incivilizados que son. Bien es cierto que dentro del mundo musulmán se pueden encontrar personas que defienden la libertad y la democracia. Pero es de notar que son una extrema minoría dentro del conjunto; y, lo que es peor, que esa defensa de la libertad y de la democracia les acarrea la brutal persecución de sus correligionarios.

Pero con ser ello malo, lo peor está entre nosotros. Tenemos en Occidente (más en Europa que en Estados Unidos, eso sí) una serie de teóricos intelectuales, todos ellos de izquierdas, que defienden a los mahometanos y sus barbaridades, como si algo comprensible hubiera en todo ello; y que hacen causa común con el mahometanismo en el ataque a muchos de los valores occidentales. No entienden que si los musulmanes llegaran en Europa a ser una mayoría esos mismos actuales defensores de izquierda serían los primeros en ser asesinados por los seguidores de Mahoma, a causa de su indiferencia religiosa y sus relajadas costumbres.

Cabe recordar lo que dijo cierto clérigo mahometano: "Gracias a vuestras leyes os invadiremos. Gracias a nuestras leyes os dominaremos". Esa es su meta, dominarnos. Ni más, ni menos. Y en base a todo lo anterior (y mucho más) quiero decir que mucho me temo que, si Occidente en general y Europa en particular no pone los medios necesarios, lo peor está por venir.

Porque lo que estamos viviendo en Europa es lo que algunos acertadamente han llamado una invasión silenciosa. Los mahometanos están invadiendo Europa, en función de estúpidas leyes que se lo permiten sin ponerles casi ninguna cortapisa. Y la gran mayoría de ellos están entre los europeos la menor intención de adaptarse a los fundamentos de nuestra civilización, sino con toda la decisión de luchar contra los valores europeos desde su salvaje modo de entender la vida. Es decir, que el siguiente paso, más tarde o más temprano, será el intento de dominación. ¿O no es acaso un primer paso de prueba lo que vimos en Francia, o lo que estamos viendo ahora en muchas partes de Europa?

Por lo tanto, con la barbarie islamista no se puede negociar desde la civilización occidental. Simplemente es hora de reconocer que ese islamismo está chocando frontalmente contra nuestra civilización. Y que lo más probable es que ese choque aumente dramáticamente en el futuro. Por lo tanto, lo que cabe hacer es actuar en consecuencia y resistir con todas nuestras fuerzas ese choque. De lo contrario, la civilización occidental desaparecerá despedazada por la barbarie islamista. O nosotros o ellos. O la civilización occidental o la barbarie musulmana. Duro, pero real.

Publicado originalmente el 15/2/2006 en la sección Desde América en el Club Lorem Ipsum.

6 comentarios:

  1. El problema es como concilias la coherencia con nuestras ideas con la "represión" de la expansión más que del islamismo, del fundamentalismo islámico. A saber:

    - somos demócratas, pero si gana el FIS aceptamos un golpe de Estado. Of course, es el viejo problema de que Hitler ganó las elecciones.

    - por extensión, Hamás acaba de hacer lo mismo.

    - si proclamamos la libertad de circulación de personas pero restringimos el acceso a musulmanes o súbditos de países musulmanes incurrimos en una nueva contradicción entre "el sueño occidental" y lo que le damos al musulmán.

    - no se puede decir plenamente que no haya libertad religiosa en países musulmanes: en Egipto o en Siria las iglesias cristianas y los cristianos conviven con escasos problemas que yo conozca. Las mujeres cristianas egipcias van con el pelo suelto sin que nadie espere que se lo tapen. Perviven en judíos en Damasco y el parlamento iraní tiene prevista una cuota de armenios y judíos. Lo de los judíos de Irán es divertido: deben quedar como siete. Yo he visitado la que debe ser única Sinagoga en activo. Sorprendentemente, también está tolerado el culto a Zoroastro. Esto no quita para que judíos, armenios y seguidores de Zoroastro estén hasta las narices.

    En fin, digo todo esto no porque no comparta el fondo de tu artículo (la amenaza del fundamentalismo islámico como un nuevo fascismo) sino porque nos enfrentamos a un fenómeno que va a crear serias contradicciones ideológicas en Europa: lo de las caricaturas ha sido un ejemplo. Al mundo cristiano y a determinados espacios católicos les va a costar que apliquemos la misma defensa de la publicación y potencial infamia de las viñetas al catolicismo: no es toda la sociedad, es cierto, pero nos pone a prueba.

    Muy interesante el manifiesto publicado por los señores de Charlie Hebdo, los que `publicaron la portada clamando porque no se podía criticar a dios. Lo recoge Arcadi Espada:
    http://www.arcadi.espasa.com/archivo/mundo.jpg
    (hay que bajar hasta el final de la página porque no lo parece).

    Fue apasionante el artículo de Ayaan Hirsi Ali en El País, que te recomiendo como base doctrinal (Soy una disidente del islam):

    http://www.elpais.es/articuloCompleto/elpepiint/20060218elpepiint_11/Tes/internacional/Soy/disidente/islam

    Es de pago, así que si no puedes verlo, te paso un resumen que hice en mi página:

    http://nochesconfusas.blogspot.com/2006/02/que-no-salga-de-nosotros.html

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  2. Realmente es difícil lo que se nos viene encima. Antes, el enemigo, sea comunismo o fascismo estaba muy lejos. Detrás del muro de Berlín o en Moscú. Ahora el nuevo totalitarismo está dentro de nuestras fronteras. Tienen miles de células durmientes entre nosotros. Es la llamada invasión silenciosa. Nos conquistan haciendose ciudadanos europeos, ocupando las instituciones democráticas, reventándonos demográficamente.
    Esta nueva forma de guerra requerirá una nueva forma de defender nuestras fronteras.
    Pero lo primero es que nuestros políticos reconozcan que hay guerra. Nuestra sociedad está anestesiada y sumida en un cautiverio intelectual que la ciega ante la evidencia.
    Producto de mitos como el de Al- Andalus y de la dictadura de lo politically correct, nos estamos dejando meter el pie, y una vez que el pie está dentro, es sumamante complicado impedir la entrada.

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  3. Si en Marruecos o Argelia las principales y vetadas fuerzas políticas son islamistas y si nos traemos unos millones de marroquíes y argelinos a rellenar nuestro socavón demográfico, entonces parece razonable esperar que acabemos en un estado de excepción soterrado, igual que Marruecos o Argelia.

    La democracia se defiende desde sus principios y valores fundamentales, por eso dicen que es más importante ser liberal que demócrata. No deseo una dictadura islámica de la mayoría.

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  4. Yo salí huyendo de una dictadura comunista. Tuve que reiniciar mi vida y espero no me vuelva a suceder. Sería
    "jodidito", la verdad. ¿A donde se podría ir en ese caso? Uffffffff, que agobio...
    Siempre pienso en los chinos que emigraron a Cuba huyendo del comunismo y...vaya fatalidad!! Los pilló allí otra vez!!

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  5. Habría que pensar también que los que emigran de Marruecos y Argelia pasen de las formas de su país. Sobre todo sus hijos. En Francia, a pesar del ruido yo he visto mucho esto.

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  6. Si, en Francia se puede ver franceses pertenecientes a alguna étnia magrebí atizándose cervecitas en las terrazas, o bailando piercing al aire en las discotecas o doctorándose en farmacología. Pero están también los guetos, la coacción, y la islamización de la escuela, de regiones enteras.

    De todas formas lo que se ve por Graná es un Marruecos norte, no un euroislam, lo siento.

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