sábado, 24 de septiembre de 2005

Alucinantes Carmen Gallizo y José Antonio Alonso

Bueno, pues ya sabemos que es lo que hay que hacer con una parte de los delincuentes (que me temo bastante amplia). O por lo menos que es lo que no hay que hacer. No hay que ponerlos en la cárcel.

Y yo que, mira por donde, soy bastante chapado a la antigua en esto, y creo que hay que aplicar la máxima de el que la hace la paga. Pues va a ser que no. Es decir, el que la hace no la paga; o al menos no mucho que digamos.

Porque la idea subyacente en todo este tinglado es que el pobre delincuente no es el culpable de su delito, sino la terrible sociedad que no supo tratarle bien.

Sin negar que en determinados casos las circunstancias sociales de los delincuentes han influido para que lo sean, estoy completamente convencido de que finalmente la libertad del ser humano prima sobre los condicionantes, y el que sigue el camino del delito en un país desarrollado (es decir, donde tiene las necesidades básicas totalmente aseguradas) es simplemente porque en última instancia así lo ha decidido.

Que hay que potenciar un positivo ambiente de crianza dentro de la familia, por supuesto (aunque se está haciendo exactamente lo contrario, pero ese es otro tema). Pero que a la vez hay que establecer un sistema penal efectivo, que castigue duramente al culpable y disuada de seguir ese camino al que lo está pensando, es para mí totalmente claro.

Pero esta gente socialista que gobierna (es un decir) España tienen otra idea. Y el Ministro Alonso no se corta lo más mínimo para lanzar una amenaza a la sociedad que pone, al menos a mí, los pelos de punta:

Por su parte, el ministro de Interior, José Antonio Alonso, se refirió a la gestión de los gobiernos del Partido Popular y afirmó que con las iniciativas de Instituciones Penitenciarias se "recupera el impulso perdido en años anteriores" con el objeto de que las cárceles pasen de estar ocupadas en un 150 por cien, a simplemente, un 100 por cien.

O sea, que de los delincuentes encarcelados (hay muchos que no lo están) un tercio va a ir a la calle, directa o indirectamente. Vamos, que de cada tres presos uno para fuera. ¡Ahí es nada!

Luego vendrán las consecuencias, durísimas sin duda, en forma de un aumento muy grande en la inseguridad ciudadana y en la comisión de delitos.

¿Es que están locos Gallizo y Alonso (y por supuesto Zapatero)? ¿O la loca es la sociedad que consiente semejante desatino?

4 comentarios:

  1. O sea, que si las cárceles están saturadas, la solución pasa por poner en la calle el exceso de clientela. El siguiente paso, supongo, consistirá en ordenar a los jueces que, antes de enviar a nadie a la cárcel, se informen de si existen plazas libres; en caso contrario, en lugar de enviarlo al talego se le manda a casa.

    Ha nacido una nueva categoría de delincuente condenado: el excedente de cupo. Como sucedía en la "mili".

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  2. Para echarse a llorar. Quizás estos progres pretendan además que pidamos perdón a aquellos a quienes la sociedad ha maltratado y se visto abocados a delinquir. En realidad, la culpa debe ser de la víctima, como de costumbre.

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  3. De entrada, parte de esa tercera parte que saldrá ala calle, ¿ serán los etarras ?.

    Ante estas noticias, es que me quedo sin palabras. ¿ Como se puede ser tan inepto ?

    Como ya he comentado en algún sitio, creo que se están allanando el terreno para cuando dejen el gobierno. Así se asegurarán de no ir a la carel, por que estoy seguro que alguno que otro se lo merecerían.....

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  4. Asi, de paso, ponemos en la calle a Rafael Vera (y que deje de estar a media pension, como está ahora).

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