viernes, 10 de diciembre de 2010

Zapatero y Mohamed VI: Durmiendo con el enemigo

La relación de Zapatero con Marruecos ha sido muy peligrosa desde el momento en que decidió ir a dicho país en plena crisis por la toma ilegal de los marroquíes del Islote de Perejil. Aquello fue como poco un acto de traición. Pero el "gran hombre de la paz" creyó que fue una gran decisión de mediación... que no sirvió para nada, porque a los soldados marroquíes no los sacó de Perejil Zapatero por las buenas, sino Aznar por las malas.

Después, ya con Zapatero en el Gobierno, llegaría la legalización masiva de inmigrantes "sin papeles", de los que unos de los principales beneficiados fueron los marroquíes.

Y una actitud continua de apaciguamiento hacia el régimen marroquí, cuya final guinda (por el momento) ha sido el indigno giro de cabeza hacia el lado contrario de donde estaban ocurriendo las atrocidades de los marroquíes hacia los saharauis.

¿De qué ha servido ese apaciguamiento? Vistas las últimas amenazas del vecino del piso de abajo a nivel diplomático de ir a la ONU (que por mí puede hacerlo, no hay problema) con Ceuta y Melilla, así como el amago de intentar el agua a Ceuta (todo ello por una más que tibia condena del Congreso de las atrocidades contra los saharauis)... ese apaciguamiento ha servido de lo mismo que sirvieron los anteriores en la historia... de absolutamente nada.

Llegado a este punto me preocupa la enorme debilidad de Zapatero, acorralado por muchos frentes internos. Es una situación parecida en la que se encontraba el franquismo en noviembre de 1975... cuando Marruecos la aprovechó para hacer suyo de facto el Sahara Occidental a través de la Marcha Verde.

Si Marruecos tomara la decisión de mandar a civiles desarmados sobre Ceuta o Melilla, ¿qué haría Zapatero? Y si fueran militares marroquíes armados hasta los dientes, ¿qué haría entonces?

No tengo las respuestas. Sí sé que lo único que le afecta al régimen que gobierna Marruecos es una cosa: la fuerza. Aznar lo demostró cuando sacó a pasear la Armada por el Estrecho cuando lo de Perejil. Marruecos no pudo hacer nada más que protestar ante el desalojo armado de sus soldados del islote en cuestión por parte de los españoles.

Es lo que Marruecos entiende, repito, el lenguaje de la fuerza. Jamás entenderá el del diálogo, y menos aún el de la debilidad. Solamente los aprovechará para, con alevosía y nocturnidad, levantarse contra el compañero de cama y asestarle un golpe mortal.

2 comentarios:

  1. José, añade todo lo que los socialistas le deben al moro y comprenderás muchas cosas.

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  2. Lo que tendria que hacer marruecos es expulsar a todos los españoles y romper relaciones diplomaticas con España, que no le vendria mal, ya que España es lo peor de Europa.

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