jueves, 9 de junio de 2011

Los "indignados" cada vez más fuera de control



Como se ve en el vídeo, parece que el movimiento de los "indignados" se le está yendo de las manos al que lo montó. Ayer decidieron ir a armarla ante el Congreso de los Diputados, aunque finalmente la cosa no pasó a mayores, porque acabaron retirándose. Sobre todo este asunto quiero hacer unos apuntes rápidos.

Primero, parece que los que armaron el jaleo eran mil, máximo mil quinientos. Independientemente de que no les gusten los partidos políticos mayoritarios (a mí tampoco, pero esa es otra historia), la realidad es que en las pasadas elecciones municipales (por utilizar el dato más reciente) entre PP y PSOE sumaron más de catorce millones y medio de votos, es decir, personas que libremente mostraron su apoyo a dichos partidos. Y ahora aparecen estos "indignados", unos pocos miles, y dicen que nada de eso sirve. Pues venga, que monten un partido político, que se presenten en toda España en las próximas elecciones generales y que propongan cambiar el sistema, y veremos los votos que consiguen. Claro, eso es mucho más complicado y menos llamativo que usar la violencia.

Y con eso llego al segundo punto, y es que ya están usando la violencia. La usaron en Murcia, cuando asaltaron la televisión autonómica, y la volvieron a usar también en Murcia al bloquear el acceso a las cajas en un supermercado. Ahora, en Madrid, han cortado el tráfico en la Carrera de San Jerónimo. Eso ya no se puede permitir. Que protesten pacíficamente, bien. Pero si ejercen la violencia, como está sucediendo, la policía debería intervenir para identificar, detener y poner a disposición judicial a los culpables. Sí, ya sé que no va a ocurrir. Pero sería lo correcto.

Tercero, en la manifestación ante el Congreso estaban hablando de entrar por la fuerza en dicho edificio para celebrar allí una asamblea. Eso son palabras mayores, por todo lo que implica. Porque ya se está empezando a cruzar la línea que hay entre dejar saber a los políticos y a la gente un descontento, por muy grande que este sea, para pasar a intentar derribar el presente sistema político por la fuerza. Eso solamente tiene dos nombres, o golpe de estado o revolución violenta. Y esa es una senda extremadamente peligrosa.

Y en cuarto lugar, que se vaya preparando el PP si es que gana las generales y llega a La Moncloa. Todo esto suena a un ensayo general de lo que puede ocurrir a la mínima cosa que un gobierno de derechas haga que a estos pocos miles no les guste. Y recordemos que Rajoy se va a ver obligado a tomar duras medidas. En ese caso no recuerdo donde leí que el Estado de Derecho puede dejar paso a una kale borroka en toda España. Y puede que quien lo dijo tenga razón.

Resumiendo para terminar, esto de los "indignados" ya está suponiendo empezar a jugar con fuego, y cada vez más. Y ya son sabidas las consecuencias de semejante juego. Lo malo es que los quemados no sean solamente ellos.

4 comentarios:

  1. Lo del movimiento del 15M, aunque algunos al principio no lo vieron así, siempre ha emitido un hedor a extrema izquierda disfrazada de buenismo que tiraba para atrás y claro cada vez se van quitando mas las caretas conforme va pasando el tiempo y cogiendo mas confianza porque no hay medidas represivas ante un movimiento que no hace mas que incumplir la ley.
    ¿Que pasaría si dichas concentraciones, manifestaciones o asaltos como la de ayer frente al Congreso de los Diputados hubiera sido perpretada por grupos provida? pues que los hubieran disuelto en menos que canta un gallo.
    Los autoproclamados "indignados" son los mamporreros de la izquierda y los están mimando desde el Gobierno del PSOE porque en un futuro a lo mejor no muy lejano los pueden utilizar, por ejemplo contra el PP cuando éste gobierne y tenga que hacer reformas duras para salir de esta situación crítica en la que están dejando los socialistas a España.

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  2. Buenas,

    ¿Alguien sigue pensando que el Ministro del Interior, quien "lo sabe todo de todos", no está detrás de esta opereta?

    Ja.

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  3. Que no, que no que no os enteráis. Esto es de hace una semana...

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  4. y cuando no es violencia, es intimidación, coacciones, y amedrentando a la sociedad, al más puro estilo sindicalista, como en los ejemplos que has puesto de Madrid y Murcia.

    Lo peor que usan del doble juego de no somos violentos porque cuando viene la policia a desalojarnos por estar ilegalmente acampados en un lugar de tránsito público, simplemente nos tiramos al suelo, nos agarramos y hacemos imposible el trabajo de la policia (como si debieramos darles gracias por no formar barricadas y ejercer de guerrilla urbana). Y después coaccionan a los medios de comunicacion no afines que van a cubrir la noticia, a los que se acercan a comprar a un supermercado, o a los locales comerciales de Sol, etc etc

    que sean violentos no sorprende a nadie, pero lo que es intolerable es la actitud de las autoridades de "no hacen daño a nadie" "tienen razón en todo, y yo estaría con ellos si tuviera su edad" Es un insulto al resto de la población española que opta por ejercer su libertad de expresión por vías legales y democráticas.

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