martes, 9 de agosto de 2016

La estupidez de los líderes militares japoneses tras dos ataques atómicos

Hoy hace 71 años que Estados Unidos atacó con una bomba atómica la ciudad japonesa de Nagasaki. Me llama poderosamente la atención que "el nuevo ataque atómico mantuvo a las FFAA japonesas inamovibles en su postura de seguir la guerra". Tuvo que ser el emperador Hirohito el que pusiera un poco de cordura en el asunto y aceptara la rendición incondicional, ante el hecho incontestable de que ciudad a ciudad Japón iba a ser arrasado, cosa que no parecía importarles demasiado a los jefes militares. De haber sido por la opinión de esos jefes militares ahora estaríamos hablando de más bombas atómicas sobre Japón, la siguiente el 19 de agosto, posiblemente sobre Tokio. Desde luego que la estupidez humana no tiene límites. Dicho sea de paso, la bomba atómica sobre Nagasaki pudo perfectamente haberse evitado si los jefes militares japoneses y el emperador hubieran entendido el evidente mensaje tras el ataque a Hiroshima. Pero no, con una ciudad completamente arrasada decidieron continuar la guerra, con la consecuencia de otra ciudad arrasada. Repito, estupidez humana en grado sumo.

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