miércoles, 25 de febrero de 2009

Los nuevos señoritos

Aún recuerdo cuando gentes bastante mayores que yo me comentaban de los cotos de caza, refiriéndose a ellos como inmensas propiedades de señoritos ricos que las usaban para diversión, mientras la mayoría de los pobres del lugar se resignaban a padecer hambre y necesidad; y el que no se resignaba, y entraba a cazar furtivamente en la zona delimitada para dar de comer a su familia, más tarde o más temprano era descubierto por el guarda, que lo entregaba a su vez a la guardia civil, en cuyo cuartel le daban un buen escarmiento para que no volviera a cometer el atrevimiento.

Se supone que los señoritos eran de derechas, y los que tenían prohibido entrar en su zona de caza, tanto los que no violaban dicha prohibición como los que sí, eran de izquierdas. Y se supone también que si los representantes de los de abajo llegaban alguna vez al poder, aunque no se atrevieran a hacer expropiaciones a saco, al menos no participarían de algo bastante mal visto por las personas que les habían votado.

Pero no, con la cacería de Bermejo, Garzón y Cia. vemos que hay hoy en día en España una clase, la de los nuevos señoritos (que viene de lejos, de cuando los socialistas llegaron al poder de la mano de Felipe González), que son gentes que siendo de izquierdas quieren poder disfrutar de los placeres de los de derechas, placeres que no tienen los que les entregan el voto y a los que dicen defender.

Lo de la cacería es solamente un ejemplo, porque podríamos hablar de chalets de lujo, colegios privados, vacaciones exclusivas y un largo etcétera de disfrutes que marcan el estilo de vida de personas de distintos mundillos (político, judicial, artístico, etc.), que siguen diciéndose de izquierdas pero comportándose en sus vidas personales de forma completamente contraria a lo que dicen en público.

Son los nuevos señoritos, que lo que es hablar hablan mucho, pero cuando llegamos a los hechos, eso es harina de otro costal.

4 comentarios:

  1. En mi oficina, donde yo trabajo, está destinado un sindicalista de UGT (liberado, trabaja unas dos horas al mes), el cual llega todos los días en un Mercedes E-270 último modelo... para defender a los trabajadores...

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  2. Tienes toda la razón, manejan la hipocresía que da gusto, encima tienen la desfachatez de negarlo las veces que hagan falta

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  3. De todas formas la culpa la tienen quienes les votan. Una y otra vez.

    No sólo les consienten todo sino que, además, parece que les gusta.

    Que le pregunten a los moradores de las zonas con alta concentración de MDH (Muertos de hambre): Andalucía, Extremadura, cinturón rojo de Barcelona...

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  4. No tan nuevos, amigo. En los 80s, al poco de llegar al poder, ya iban de eso. De señoritos.

    Saludos!

    P.S.: Está quedando muy bien el blog.

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