martes, 18 de octubre de 2016

Trump K.O.

La campaña de Donald Trump está ya por el sotano. Lo último son las conversaciones obscenas, incluyendo sobre su propia hija, que el susodicho mantuvo en sus participaciones en "The Howard Stern Show", un show radial al que era frecuentemente invitado hace años, y que la CNN se está encargando de publicar (ver ejemplos aquí y aquí, audios incluidos). En dichas entrevistas radiales se le pueden escuchar a Trump auténticas barbaridades, todas ellas en la explícita línea de considerar a la mujer como un mero objeto sexual. El asunto es tan dañino para él que cuando la CNN ha llamado a la campaña de Trump para solicitar su opinión sobre el tema, han despachado a la cadena con un "no comment".

A ello hay que sumar, por supuesto, sus gravísimas palabras sobre las mujeres hechas públicas hace un par de semanas, y que le obligaron a pedir disculpas por primera vez en toda su campaña (tal vez por primera vez en su vida).

Y sin olvidar las acusaciones de tocamientos no deseados a mujeres que están apareciendo, y que ya van por ocho.

¿Y cómo responde Trump a todo eso? Pues de dos formas. La primera, insinuando que Hillary Clinton había tomado algún tipo de estimulantes antes del segundo debate y retándola a hacerse un test de drogas antes del que se ha de llevar a cabo mañana; una nueva "trumpada" que, por supuesto, no le va a ayudar a ganar votos, sino todo lo contrario. Y la segunda, diciendo que los demócratras le están montando un gran fraude electoral; la afirmación sería gravísima... a menos que la haga Donald Trump, a quien a estas alturas ya nadie con algo de sentido común le toma en serio (a lo que hay que añadir que los demócratas no necesitan el fraude para nada, pues las encuestas apuntan a que van a ganar la elección por unos números realmente insultantes); hasta su acompañante como candidato a Vicepresidente, Mike Pence, un político serio, ha disentido de estas palabras; o sea, más apoyo en el ala más fanática (que ya la tiene) y menos posibilidades de conseguirlo entre los que decidirán la elección, los independientes.

Lo dicho, su campaña en el subsuelo. Lo que mantiene viva la atención es que Donald Trump no se va a rendir sin intentar algo. Y ese "algo" puede ser cualquier cosa, por disparatada que parezca. Veremos cual es el conejo que se intenta sacar de la chistera en las últimas tres semanas para tratar de reflotar una campaña que parece completamente hundida sin remedio.

8 comentarios:

  1. Pues creo que va a ganar o, sino, la diferencia será mínima.

    Pero bueno, es algo que veremos en 3 semanas..

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    1. Como será la cosa que los demócratas están preocupados... porque se desmovilice su gente.

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  2. una cosa queda clara, todas las convesaciones de los que en alguna ocasion pueden ser politicos queda grabada, ¿seran solo las de los politicos? ¿seran las de los empresarios? ¿seran todas las conversaciones de los estadounidenses, o sera todas las comversaciones de todo el mundo? yo ya pienso que es esto ultimo

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    1. En la película Red de mentiras, Body of Lies, ya salía lo que había que hacer para que no te pillaran, nada de teléfonos, nada de email, sólo mensajes manuscritos mano en mano..

      Todo lo demás, para la NSA, Echelon, SITEL en España, etc..

      ¡Si hasta al ministro de Interior español le sacan conversaciones de su despacho!!! :D

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    2. ayamon, yo estoy seguro de que toda conversación que se mentenga con un micrófono o cualquier aparato (teléfono, ordenador, etc.) queda grabada.

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    3. Asertus, completamente de acuerdo. Si no queremos que nos graben, hay que hacer lo que antiguamente, caminar un poquito para ir a hablar en persona :)

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  3. Esta visto que hacer comentarios machistas con un grupo de amigotes es un pecado mucho más imperdonable que hacer que una becaria te practique una felación en el Despacho Oval o tener tres demandas por violación como el esposo de la candidata Clinton, que cuando defendía a su marido Presidente no era tan feminista.

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