lunes, 19 de diciembre de 2016

Hasta el gorro de la imposición del vasco, el catalán, el gallego, el valenciano

La extraordinaria serie de El Liberal de Bilbao vuelve a poner el dedo en la llaga de un problema enorme al que se cierran los ojos, que se están violando sistemáticamente los derechos de una inmensidad de niños (y con ellos de sus familias) a recibir la educación en el idioma que elijan sus padres en comunidades autonómas bilingües en favor de lo que yo llamo una horrenda ingenieria social, que lo que pretende es nada más y nada menos que "la construcción social de la Nación Vasca" -está en los documentos vascos que nos muestra El Liberal de Bilbao en su cuarta entrega)- (y ahí se podría poner pefectamente "Nación Catalana", "Nación Gallega", "Nación Valenciana"), y todo lo demás (me atrevo a asegurar que absolutamente todo) está en función de ello y sujeto a esa meta.

En el primer capítulo de la serie un comentarista dijo "atacar el euskera que fácil" a lo que no pude evitar reponderle con algo que debería ser bastante obvio (pero que evidentemente, a la vista de los hechos, no lo es), que "los idiomas no tienen derechos, son las personas quienes los tienen."

Y vuelvo a repetir aquí lo que he dicho vez tras vez. Las élites políticas nacionalistas están sometiendo a los ciudadanos rasos a algo que ni de lejos hacen con sus hijos. Quieren que esos hijos del pueblo llano sepan correctamente un solo idioma, el de la comunidad en cuestión, a expensas de un pobre dominio del español. Pero sus hijos, que van a colegios privados carísimos, acacaban sus doce años de escolarización obligatoria con un perfecto dominio del idioma local, sí, pero también, como poco, con un perfecto dominio del español y con un perfecto dominio del inglés (la redundancia es adrede). Por supuesto que sus hijos no van a formar parte de ese experimento de ingenieria social, al cual quieren obligatoriamente someter a los demás, concretamente a los que menos recursos tienen y están obligados a recurrir a la enseñanza pública.

De verdad, estoy hasta el gorro de la imposición de un idioma que hablan unos cuantos (pocos, muy pocos) millones de personas en detrimento de otro que lo hablan más de cuatrocientos millones. Pero desde luego lo que no entiendo es como la gente de a pie sigue votando a unos politicuchos que juegan así con el futuro de sus hijos. Y es que cada pueblo tiene el gobierno que se merece (sobre todo en democracia). Pero lo sigo lamentando por las minorías que no votan a esos sinvergüenzas, que son verdaderamente las auténticas víctimas de todo ese despreciaba proceso de, repito, ingenieria social.

10 comentarios:

  1. A raíz de los últimos resultados PISA, en el País Vasco se ha montado mucho lío por el bajo nivel relativo al resto de España, sobre todo teniendo en cuenta el masivo gasto en educación.

    Parece evidente que ese gasto masivo no ha ido precisamente a matemáticas, sino a adoctrinamiento nacionalista e imposición del batua a una población inmensamente mayoritaria castellanoparlante.

    Por estas mismas cosas habría que establecer el cheque escolar con amplia libertad de CV, sin el comisario político supervisando tanto los contenidos como las metodologías de enseñanza.

    A tenor de esto, resulta curioso cómo estos mismos gobiernos y políticos que dirigen la enseñanza, establecen contenidos y metodologías, son los mismos que nos están diciendo que la robotización va a acabar con el empleo y que no podemos hacer nada.

    ¡Pues dejad que los colegios enseñen a los niños sobre lo que la nueva sociedad requiere!!!

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    1. Me quedo con una frase de tu texto:

      Por estas mismas cosas habría que establecer el cheque escolar con amplia libertad de CV.

      Esa sería efectivamente la solución a todos los males educativos, en el País Vasco y en el resto de España.

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    1. Lo malo es que no serán los políticos, sino una generación de estudiantes.

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  3. Hay una cuantas consideraciones en lo de la imposición de la lengua regional.

    -La primera y obvia es que es perjudicial para el niño.
    -La segunda es que los profesores y los que escriben manuales no serán los mejores posible sino los mejores entre los que hablan la lengua regional
    -La tercera es que gracias a ella muchos nacionalistas que, por no ser los mejores, deberían estar trabajando en McDonald están enseñando o escribiendo manuales.

    Por ultimo que estoy hasta la coronilla de todos los que dicen que hay que salvar tal o tal lengua porque si. Una lengua sirve para comunicar o para leer su literatura. Pues una lengua con la cual no comunicas y cuyo fondo literario es escaso o inexistente (la ONU ha tratado o esta tratando de sacarnos los cuartos para salvar una lengua que nunca fue hablada por mas de mil personas y que tiene cero literatura) pues que se muera. También murió el latín que era infinitamente mas útil y la Tierra ha seguido girando.

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    1. Efectivamente resumes en tres puntos lo que El Liberal de Bilbao nos trajo en la serie a la que hago referencia. Y sí, los idiomas son medios, no fines en sí mismos.

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  4. El euskera, una lengua difícil y prácticamente inútil ya que sólo sirve para comunicarte con un número pequeñísimo de personas (que por supuesto saben español y siempre te podrías comunicar con ellas en este idioma). Cuantísimo tiempo, dinero y recursos malgastados en una lengua que no sirve para nada.

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    1. A mi me parece perfecto que los que quieran comunicarse en vasco lo hagan... y los que no no... pero con total libertad. Porque, como he dicho, los idiomas carecen de derechos, siendo las personas quienes tienen esos derechos.

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    2. A mi me gusta el sistema alemán: en la casa con los amigos hablas en regional, y dicho sea de paso el frisón es para una bávaro mucho mas difícil que el catalán para un castellano y en la empresa o con desconocidos hablas HochDeutsch (el alemán oficial). Así un bávaro puede trabajar en Hamburgo, entiende la tele cuando va a Berlin y puede leer las etiquetas de productos made in Schleswig-Holstein

      Y por supuesto las matematiacs las enseña en Hoch-Deutsch.

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    3. Por eso Alemania está donde está y España está donde está.

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