martes, 6 de diciembre de 2016

Las ruedas de molino de la Constitución de 1978

Siempre que llega este día me viene a la mente un texto que escribí hace algunos años y que luego eliminé sin publicar titulado "Reniego de la Constitución". Y es que por los tiempos del referéndum de la Constitución fui un ferviente defensor de la misma (a mis cortos 15 años), defensa que mantuve por muchísimos años, pero que poco a poco ha ido decayendo, sobre todo desde que decidí abrazar la idea política del liberalismo.

Pero tampoco creo que sea la cosa para tanto como renegar de la Constitución. Al fin y al cabo gracias a ella España ya ha superado los famosos y engañosos "40 años de paz" franquista, los cuales no fueron tales, sino 36 años y 8 meses, o sea, desde el final de la Guerra Civil hasta la muerte del dictador. Hoy, sin ir más lejos, la Constitución cumple 38 años, rebasando claramente a la dictadura de Franco. Pero es que el reloj de la democracia se podría poner a andar perfectamente el 15 de diciembre de 1976, fecha del referéndum sobre el Proyecto de Ley para la Reforma Política, con lo que estaríamos hablando de 40 años exactos de democracia, éstos sí sin trampas.

Pero lo anterior no me impide ver que en la Constitución Española de 1978 se les obligó a los españoles a comulgar con unas ruedas de molino que a la larga están lastrando gravemente el sistema democrático, haciéndolo a veces casi irreconocible. He tratado todos los puntos en este blog, por lo que tan solo los enumaré brevemente.

La división de poderes es algo inexistente en la Constitución, siendo el Ejecutivo y el Judicial elegidos por el Legislativo. Ya sabemos al desastre que ha llevado ello.

La monarquía franquista se refrendó en la Constitución sí o sí. No hubo opción a una república presidencialista.

El Estado de las Autonomías se ha revelado como algo desastroso y divisivo, imposible de sostener económicamente y con unas consecuencias que pueden acabar fracturando España.

La preeminencia de la Iglesia Católica sobre las demás religiones nunca debió darse.

Son solamente cuatro ejemplos de antidemocracia en la Constitución Española, no menores desde luego. Una Constitución que, a pesar de los pesares, fue probablemente la menos mala de todas las posibilidades en aquel momento, con una extrema derecha y una extrema izquierda crecidas y un ejército procedente de la Guerra Civil al que no le hubiera importando mucho un golpe de estado o incluso otra guerra civil.

En esas circunstancias que los votantes españoles aceptaran esa democracia otorgada, con las mencionadas ruedas de molino (y otras), no es de extrañar. Pero es que ahí sigue estando la democracia otorgada y las ruedas de molino, 36 años después. Esos y otros errores sería necesario corregirlos a través de una reforma constitucional, previamente a la cual se deberían haber sometido éstas y otras cuestiones a la decisión de los ciudadanos (lo cual se puede hacer perfectamente, ya que existe la modalidad del "referéndum consultivo"), en preguntas separadas, para ser incluidos los resultados en la citada reforma.

Pero nada de ello se hará. La democracia española fue, como he dicho, una democracia otorgada. Y así lo seguirá siendo. Los españoles son más subditos que libres, más votantes que ciudadanos. La prueba son los partidos a los que votan, que básicamente se pueden dividir en dos bloques, los que defienden que algo debe cambiar para que todo siga igual y los que defienden que hay de romper con todo para que sean otros los que hagan del desastre acual otro mucho peor. O, dicho de otro modo, los que creen que mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer y los que piensan que mejor lo mucho peor por conocer que lo malo conocido. Y así va la cosa. Y así seguirá yendo.

5 comentarios:

  1. El "estado de las autonomías" no es derivado directamente de la constitución, sino una de las múltiples posibilidades que esta permite.
    y su posterior desarrollo.

    La "preeminencia de la Iglesia Católica" es algo perfectamente democrático del que existen similitudes en otros países europeos no católicos, principalmente y a los que nadie tacha de "antidemocráticos"

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    1. Ciertamente la división de todo el estado en autonomías no es una obligatoriedad constitucional, pero era una posibilidad abierta, y es lo que ha pasado, sobre la base de la Constitución. Y es evidentemente un gran error.

      La preeminencia de la Iglesia Católica es una auténtica barbaridad, porque viola el principio de igualdad de las religiones, dando ventaja a ella sobre las demás, así como el principio de neutralidad del Estado, que toma parte por la misma.

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  2. http://etrusk.blogspot.com.es/2014/12/espana-y-el-federalismo.html
    http://etrusk.blogspot.com.es/2013/08/la-constitucion-radical-del-siglo-xxi.html

    Como nos enseñaba Maquiavelo el Estado un unico principe es mas dificil de conquistar pero mas facil de dominar despues que el estado con muchos principes. En el Reino de España tenemos un conquistador interno (Unidos Porreros) asi que tener mucho cuidado con lo que deseais.

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    1. La Constitución es completamente mejorable desde el punto de vista liberal, que es algo completamente diferente (y opuesto) a lo que desean los extremistas totalitarios.

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  3. http://etrusk.blogspot.com.es/2008/07/citas-de-la-constitucion-espaola.html

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