domingo, 19 de junio de 2005

"La UE no está en crisis, la UE está en crisis profunda", y Zapatero tiene parte de culpa

La frase entrecomillada es nada más y nada menos que de Jean Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo y presidente de turno de la Unión Europea. Grave, muy grave ha de ser la crisis de la UE cuando el máximo responsable de ella lo reconoce de esa manera en rueda de prensa.

Y es que ya dice el dicho que "al perro flaco todo se le vuelven pulgas". Empezó la cosa con el "no" de Francia a la Constitución Europea. Siguió con el mismo "no" de Holanda. Prosiguió con el aplazamiento de la ratificación de dicho documento por siete países (Portugal, República Checa, Gran Bretaña, Irlanda y Dinamarca cancelan sus referéndums, y Suecia y Finlandia aplazan su ratificación parlamentaria). Y tocó su punto álgido con el fracaso de la Cumbre para acordar los presupuestos de la Unión Europea para el periodo del 2007 al 2013.

Y es que la dura realidad, por encima de los idealismos de la ampliación y demás, es que los que entran son muchos más pobres que los que ya están, y los que ya están no quieren pagar más (Gran Bretaña), algunos quieren pagar menos (Holanda y Suecia), y los que reciben no quieren dejar de recibir (Francia y España). Y, claro, cuando hay más gastos y menos ingresos, las cuentas no cuadran.

Evidentemente Juncker tiene toda la razón, y la Unión Europea está en una profunda crisis. Crisis de la que no saldrá a menos que asuma la realidad, que los que más tienen no quieren dárselo a los que menos tienen. Y en esa lista hay que incluir, por imposible de creer que parezca, a la España gobernada por el "solidario" Zapatero. Porque la lista que nos ofrece la noticia de los que han dicho claramente "no" al presupuesto de la Unión Europea es ésta:

"Reino Unido, Holanda, Finlandia, España y Suecia rechazan la última propuesta sobre presupuestos".

Y respecto a la posición española nos dice lo siguiente:

"Zapatero desestima una oferta a la baja del Fondo de Cohesión".

Que, si lo traducimos a palabras simples y llanas quiere decir que España iba a pasar de recibir 48.000 millones de euros netos en el periodo 2000-2006, a recibir 4.730 millones de euros para el periodo 2007-2013. Y, claro, lo de la solidaridad está muy bien cuando la pagan otros, pero cuando Zapatero ha visto que le iban a reducir las ayudas en más de un 90%, se ha plantado y ha dicho "no".

Negativa de Zapatero en la que, dicho sea de paso, no ha contado con el apoyo de nadie, porque tanto los mandatarios de Alemania como de Francia, a los cuales Zapatero se entregó incondicionalmente poco después de asumido su cargo, han apoyado el presupuesto al que Zapatero se ha opuesto. Es decir, que a la hora de defender los intereses españoles Zapatero se ha encontrado completamente solo. Y es que si "Roma no paga a traidores", parece que ni París ni Berlín tampoco.

El argumento de Zapatero para que España haya estado en "la lista negra" de los países que han fraguado la mayor crisis de la Unión Europea se resume en una frase: "Mi tarea es proteger al país". Frase que la Vicepresidenta Fernández de la Vega ha dejado totalmente clara con estas palabras: "Siempre es mejor volver sin acuerdo que con un mal acuerdo que perjudique los intereses de España".

Pues por esas mismas cuestiones, o parecidas, se le acusó a José María Aznar de obstruccionista cuando estaba en contra de la actual Constitución Europea, ya que Aznar mantenía un veto en función de que no quería que España perdiera influencia en la Unión Europea con respecto al Tratado de Niza.

Con un agravante en contra de Zapatero y a favor de Aznar. Aznar defendía que España mantuviera el mismo peso político que en Niza, sin perjuicio de nadie, mientras que Zapatero defiende que España siga recibiendo ayudas económicas de la Unión Europea por encima de lo que le corresponde en función de su riqueza, en perjuicio de los habitantes de los países más pobres de la Unión Europea.

España ha recibido mucho dinero de la Unión Europa, y objetivamente es tiempo de que deje de recibirlo en favor de los países que lo necesitan más. Lo que está haciendo Zapatero es simplemente un ejercicio de antisolidaridad y de egoísmo de difícil justificación, por no decir imposible.

1 comentario:

  1. Visto lo que dices, lo mismo te gusta mi post de hoy: http://nochesconfusas.blogspot.com/2005/06/blair-y-el-gobernante.html

    ResponderEliminar