miércoles, 15 de junio de 2005

Separación real entre la religión y el Estado

Hace relativamente poco tiempo traté el tema de la financiación religiosa en España. Hoy, a riesgo de repetirme en algunas cuestiones, quiero escribir algo, de forma general, sobre lo que sería para mí la verdadera separación entre la religión y el Estado en España.

Pienso que el Estado no tiene por qué castigar o privilegiar (directa o indirectamente) ninguna religión en particular, ya que las creencias religiosas forman parte de la libertad personal del individuo, llevadas a cabo normalmente de forma colectiva, en función de la libertad personal para asociarse.

En ese sentido creo que en España deberían anularse todos los acuerdos que el Estado tiene con las diferentes religiones, que actualmente creo que son cuatro (católicos, protestantes, judíos y musulmanes). En lugar de ello, si se quiere ayudar a las religiones a nivel fiscal, se debería hacer una ley que diera las mismas ventajas a todas las religiones, iglesias, comunidades religiosas o como quieran llamarse a sí mismas, que estén inscritas en el registro de entidades religiosas existente en el Ministerio de Justicia.

También me gustaría que desapareciera la financiación de las comunidades religiosas por o a través del Estado. Nuevamente, si se quiere ayudar en ese sentido a las religiones, que se considere desgravable todo o parte de las donaciones dadas a las iglesias formalmente establecidas, y punto.

La separación debería llevarse de forma efectiva también en las Fuerzas Armadas. Igualmente a nivel educativo, sacando de las escuelas cualquier clase específica de religión, limitándose a dar principios generales de las religiones mayoritarias a nivel mundial y nacional en las clases de Historia, Humanidades o similares.

En suma, diferenciar claramente lo más posible los asuntos religiosos y los públicos, haciendo, como titulé, una separación real entre la religión y el Estado.

3 comentarios:

  1. Y retirando las cruces de las juras de ministros, a la guardia civil de las procesiones, ¿las fiestas religiosas como laborables?... Yo estoy de acuerdo contigo, pero también me pregunto hasta qué punto la coexistencia con una tradición que a veces anula completamente el sentido religioso de lo que menciono y mencionas (por ejemplo, vacaciones de semana santa, donde la pasión brilla bastante por su ausencia)no es también algo democrático al no desear la mayoría de la población que desaparezca. Sí hay un límite: la reciente sentencia - he perdido donde - que da la razón a un miembro de la ¿Guardia Civil? ¿la Policía Nacional? en su postura de no poder ser obligado a participar en un servicio religioso aunque fuera esta presencia un servicio prestado por el cuerpo con carácter oficial.

    ResponderEliminar
  2. Insisto: creo que en las posturas liberales que defiendes hay un deseo legítimo (que apoyo) que, en el fondo, no entra en una cuestión clave y espinosa: la Iglesia católica es una tradición que ha preñado la historia de España hasta hoy, y me atrevo a decir que hasta mañana. Racionalmente no es más o no debería ser mas que una asociación de tipo religioso privada... pero amigo, no es tan sencillo: la Iglesia ha conformado yconforma nuestro carácter, tiene un patrimonio cultural que el Estado debe garantizar por su mantenimiento... etc, además, España no es un estado laico, sino aconfesional. Yo creo que debiera revisarse el Concordato y erradicar de la Constitución el artículo 14 (cito de memoria) con el fin de que se neutralice el peligro de vernos obligados a mantener religiones antidemocráticas como cierto islamismo.
    P.D. tengo algo publicado sobre el asunto, si quieres te paso la referencia bibliográfica.

    ResponderEliminar
  3. Bien, acabo de leer tu tema sobre la separación entre la iglesia y el estado y hay varias cosas en las que no estoy de acuerdo. Primero me presento como un liberal-conservador y católico. Espero que me permitas estas reflexiones siguientes.

    La primera es que, sí que se debe aplicar un matiz de supremacía de unas religiones sobre otras, dado que tienen diferentes importancias a todos los niveles, teológicos, históricos, artísticos, sociales, etc.

    Voy a romper una lanza, por la Religión Católica, dado que ha sido en tiempos cuna de la cultura en nuestro país, ha sido el defensor del arte e impulsor de las más distintas tendencias, y el patrocinador de obras de arte.

    Por otra parte hemos de ver a cuantas personas practican una religión en concreto porque desde un punto de vista cuantitativo no puedes tratar igual a la confesión protestante que a la católica, dado que esta ultima esta hondamente implantada. No podemos tratar igual a una confesión ni a ninguna asociación cualesquiera de carácter mayoritario igual que otra minoritaria dado que estaríamos cayendo en una discriminación sobre la mayoría.

    A nivel de los cuartos, que es a donde estábamos llamados a acabar, el estado desde un punto de vista objetivo, no puede dar a un feligrés lo que le da su Religión, con independencia de la religión que éste profese, dado que la moral espiritual de los hombres solo puede ser tratada mediante sus respectivas iglesias, ellas tienen el monopolio de la fe, y solo ésta puede velar por la salud de los ciudadanos del estado. Puede que para mi o para ti esto caiga en el campo de la estupidez, pero hay un alto porcentaje de la población que necesita exactamente igual su dosis espiritual que cualquier otra de otro tipo más científico.

    A nivel real, a nivel de calle, y a nivel de día a día y a nivel meramente económico, vuelvo con el caso particular de la Iglesia católica, qué cantidad de personas dependen cada día de su caridad, y de sus cuidados, cuales es el número de orfanatos, colegios, hospitales, comedores, casas de acogida, residencia de ancianos, que dependen directamente de las diferentes ordenes religiosas, y cual es el número de la población que utiliza estos servicios y cual es su coste. Entiendo que se quiera separar la Iglesia del Estado en cuanto a legislación, y en cuanto a las directrices del gobierno, pero hay otros factores que hacen que esto sea complicado.

    Ya no entro a valorar cual es el precio por la protección y conservación de las obras arquitectónicas, que hoy son patrimonio de España, y son de un culto determinado, la cantidad de iglesias, ermitas, catedrales, obispados, etc.

    De querer eliminar de forma estudiada y sopesada la subvención a las Iglesias, yo no estaré en contra, pero en ese momento si que pediré al Estado que este abone una cantidad anual debido al enorme trabajo social que utiliza la infraestructura de la Iglesia y libera al estado de la misma, que se marque un salario por cada persona de una orden religiosa que ayuda en una labor social que libra al estado.

    No solo hay que ver la aportación del Estado a la iglesia, sino también lo que le aporta ésta al Estado.

    ResponderEliminar