viernes, 17 de febrero de 2006

Cuando el ser humano se convierte en algo horrible

Pensaba titular este texto "cuando el ser humano se convierte en bestia", pero no sería justo. Las bestias no se comportan así. La noticias la escuché esta mañana por la radio, y la verdad es que me impresionó. No por el hecho de que dicha noticia sea terrible (que lo es, y mucho), ni porque uno no se vea obligado a escuchar y leer noticias mucho peores (que las hay). Me impresionó porque éste es un ejemplo (uno solo de muchos, por desgracia) de lo cruel que puede ser un ser humano con otro ser humano:

Ayer, cuando cumplió 14 años de edad su única hija, a la que debió dejar de ver cuando tenía seis, un vocero comunista le disparó a la abuela de la niña, Emperatriz Castro de Guevara, un recado sombrío y criminal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC: su hijo, el capitán de la Policía Nacional, Julián Ernesto Guevara Castro, murió en cautiverio. De inmediato, las velas para la torta de la fiesta infantil dieron paso a los rituales funerarios de rigor, empeorados con el dolor causado por la ausencia del cadáver.
El capitán permaneció siete años y tres meses a la intemperie, encerrado unas veces entre mazmorras de alambres de púas encubiertas entre la selva amazónica y otras caminando en fila india, entre la espesura, con otros secuestrados, atados unos a otros por el cuello, como animales.


A lo que cabe añadir esto otro que encontré cuando buscaba lo anterior:

Los restos de una francesa secuestrada y posteriormente asesinada por las FARC fueron encontrados en una región al oeste de esta capital, informó la noche del martes el embajador francés Camille Rohou. ... La señora de 70 años, cuyo nombre no fue dado a conocer, sufría quebrantos de salud, lo que al parecer motivó a los guerrilleros a asesinarla después de que su esposo pagara el rescate por su libertad, según dijo un informante a las autoridades locales.

Horrible.

No es mi intención en este texto escribir sobre la política colombiana (solo anotar que en ese sentido estoy del lado del Gobierno, que ha sido democráticamente legido y que lucha contra el narcoterrorismo).

He conocido a varios colombianos, que me han explicado algo de la situación que vive dicho país. Y la verdad es que por lo que me han contado, he podido deducir que salvajadas de todo tipo se han cometido, y por desgracia se siguen cometiendo, por miembros del ejército, de los grupos paramilitares y de los grupos narcoterroristas. Salvajadas semejantes a las que se cometen en otros muchos puntos del planeta, por los motivos más diversos.

¿Qué placer obtiene un ser humano en torturar salvajemente a otro ser humano, completamente indefenso? ¿Por qué un ser humano puede llegar al punto de asesinar fríamente a otro ser humano, completamente a su merced? Simplemente no tengo respuesta.

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