lunes, 27 de febrero de 2006

Respondiendo a Adam Selene sobre Guantánamo

Adam Selene responde desde su blog a mi primer artículo sobre el tema, y yo, con retraso (pido disculpas), quiero responderle a él.

Quiero hacerlo a la totalidad de su artículo, por lo que copiare en negrita su texto e iré respondiendo párrafo por párrafo.


Hoy José García Palacios le da la razón a Kofi Annan acerca de que "hay que cerrar Guantánamo, más pronto que tarde". No puedo estar de acuerdo.

Perfecto. Malo sería que estuviéramos de acuerdo en todo.


Primero, porque no es cierto que los presos de Guantánamo merezcan un procedimiento penal y un juicio. Los presos de Guantánamo son combatientes en el extranjero y no ciudadanos norteamericanos, por lo que no se les aplica la legislación estadounidense. No sé si es justo o injusto, pero no tienen derecho a un abogado, ni a que se les acuse de un delito, ni a esperar que se siga el procedimiento penal estadounidense.

No comparto para nada la afirmación de que los presos de Guantánamo no merecen un procedimiento penal y un juicio. Toda persona acusada de un delito lo merece. Es la base del estado de derecho. De lo contrario simplemente el estado de derecho desaparece. Que sean combatientes en el extranjero y no sean ciudadanos estadounidenses no cambia el principio general de que tienen derecho a justicia. Yo sí sé que afirmar que alguien no merece un procedimiento penal y un juicio es injusto. Se podrá decir que tal vez no tengan derecho a ser juzgados por medio de la legislación de Estados Unidos. Pero entonces, ¿por qué legislación se les juzga? Supongo que por la del país donde fueron detenidos. ¿Y por qué no se está haciendo? Pero es que, además, puesto que han sido sacados de allí por las fuerzas armadas de Estados Unidos, lo lógico y normal es que sean juzgados por las leyes estadounidenses.


Por otro lado, tampoco se les aplica la convención de Ginebra, como cacarean todos los que no se la han leído. Incumplen todas y cada una d elas condiciones que establece el artículo 4, así que la convención no les ampara. El ejército americano puede hacer lo que quiera con ellos, incluso fusilarlos, sin cometer ninguna ilegalidad. Es el inconveniente de ir por ahí oculto entre la población civil, decapitando rehenes y cometiendo atentados a traición.

No sé si se les aplica o no la Convención de Ginebra, pero de lo que estoy seguro es que tienen derecho a que se les aplique, como a todo ser humano, la Declaración Universal de los Derechos humanos, que dice cosas como éstas:
Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley.
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.
Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

Pues bien, todos y cada uno de esos preceptos están siendo incumplidos con esta gente.
Y no, el ejército de Estados Unidos no puede hacer lo que quiera con ellos, porque, en justicia, nadie puede hacer lo que quiera con nadie sin que haya un juicio justo de por medio. Y si en efecto estos fulanos iban ocultos entre la población civil, decapitando rehenes y cometiendo atentados a traición, pues que sean juzgados por ello y condenados a cadena perpetua sin posibilidad de revisión; o a la pena de muerte según las leyes de Estados Unidos (aunque yo esté contra ella, pero está en la legislación estadounidense). Pueden perfectamente ser juzgados como criminales de guerra, si sus actos fueron de esa índole. Pero que sean acusados, juzgados y condenados, y después, si son hallados culpables, que se pudran en la cárcel durante el resto de sus vidas. Es todo lo que pido, y lo que estoy seguro que es justo.


Otra cosa es que como los norteamericanos son más civilizados que los salvajes jihadistas presos en Guantánamo, procuren tratarles lo mejor posible, en lugar de dedicarse a hacer snuff movies con su decapitación. Si os fijáis en la letra pequeña, los expertos acusan de "prácticas equiparables a la tortura". Es decir, que no hay tortura. En todo caso, y suponiendo que sea cierto lo último que se ha denunciado, maltrato.

No era el tema de mi texto, pero sí, básicamente estoy de acuerdo es que es más el ruido que las nueces. Incluso hasta el mismo Annan dijo no estar de acuerdo con todo el informe. No creo que haya habido torturas, pero claro, el problema es que como están en régimen de absoluto aislamiento, no es posible estar totalmente seguro. Otro error de los Estados Unidos.


Un maltrato, por cierto, que incluye interrogadoras femeninas que "frotaban su cuerpo contra los hombres, iban ligeras de ropa, hacían comentarios sexualmente explícitos y les tocaban procodativamente". Todo lo cual puede ser muy desagradable, pero no encaja en mi definición de tortura.

Todo ello puede parecer humorístico a los ojos de un occidental, pero es el derecho de ellos de no ser interrogados así. Aunque ese no es el centro de mi argumento.


No os lo creeréis, pero ha habido guardias tan despiadados que silbaban fuerte durante la oración. Sí, a los torturados y maltratados detenidos en Guantánamo se les permite observar sus normas religiosas, tienen asignado incluso un capellán musulmán que dirige los rezos, se les entrega ejemplares del corán (que los guardias tocan con guantes para no ofender), mantas y todos los artículos necesarios para rezar. Incluso la llamada a la oración se retransmite por los altavoces de la prisión. Ojalá a los cristianos se les maltratara así en Arabia Saudí, donde puedes ser condenado a muerte por tener una biblia.

Efectivamente se están respetando sus derechos religiosos (salvo algún caso aislado). Y así debe ser. El caso de Arabia Saudí es salvaje. Pero nosotros no somos como ellos.


Sin duda es desagradable tener a unos cientos de islamistas prisioneros en Guantánamo. Es muy posible que se haya maltratado realmente a algunos de ellos. Pero sinceramente, prefiero que estos tipos estén en Guantánamo a que vuelvan a Afganistán, Irak o Paquistán a secuestrar y degollar infieles, atentar contra mercados o asesinar a quien no sigue estrictamente los que ellos consideran la sharia.

Pues yo prefiero que no se maltrate a nadie. Y que esos fulanos, repito, sean acusados, juzgados y condenados si es que efectivamente son criminales de guerra. Y que después se pasen la vida en prisión. Eso es lo justo. El retenerlos sin acusación solamente tiene un nombre: Injusticia.

3 comentarios:

  1. Jose, completamente de acuerdo contigo. No podemos renunciar a nuesros principios sobre la justicia y la dignidad del individuo bajo ningún concepto. Es lo único que al final nos puede hacer diferentes. Perdido eso, se pierde cualquier atisbo de razón. ningún argumento es superior a este.

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  2. VIVA ESPAÑA!!!!!!
    Y PARTE DE CUBA!!!!

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