martes, 21 de febrero de 2006

Justicia española, algo es algo, pero sigue siendo repugnante

La justicia española no es que se haya destacado por ser ejemplar con los culpables, sino más bien por todo lo contrario, es decir, por (en función de la estúpida reinserción) utilizar una debilidad hacia los condenados que muchas veces ha sido simple y llanamente vergonzosa (por no utilizar calificativos más fuertes).

Visto lo anterior, la noticia de que los terroristas de ETA condenados por asesinatos tendrán que pasar 30 años en prisión no es demasiado mala.

No deja de ser llamativo, eso sí, que se haya esperado a correr el riesgo de que Henry Parot saliera en libertad a un precio de menos de tres meses por cada asesinato que cometió.

Y lo que ya no es llamativo, sino verdaderamente repugnante, es que esta sentencia se haya producido después, por ejemplo, de que la asesina Mercedes Galdós, condenada a 829 años de prisión, quedara en libertad después de cumplir ¡solamente 19! lo que le salió a poco más de un año por cada asesinato cometido; si el Tribunal Supremo hubiera tomado esta decisión hace cinco meses, esta asesina hubiera tenido que permanecer en prisión once años más.

En cualquier caso tengo que congratularme de que asesinos como Pakito y Santi Potros hayan visto romperse en pedazos sus esperanzas de una pronta liberación, y que sepan que les quedan en prisión casi 25 años más. Y aún tengo algo de esperanza de que la justicia española se dignifique a sí misma y revise el caso de la asesina Galdós, y que aplicándole la doctrina actual tenga que volver a la cárcel.

Lo dicho, algo es algo, pero no puedo evitar la repugnancia por la tardanza.

1 comentario:

  1. Al menos la indignación social ha tenido algún efecto, y la fiscalía tendrá que abandonar su discurso sobre la inmovilidad de la jurisprudencia. Cuando se quiere...

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