viernes, 22 de julio de 2005

¿Seguridad solamente para ricos?

Cuando ayer entré en Red Liberal me fijé en el enlace a un determinado texto del Instituto Juan de Mariana y me llamó poderosamente la atención el título Si apreciamos la seguridad, privaticémosla, de Jorge Valín.

Destaco esta frase:

Quien tenga la necesidad de mayor seguridad más pagará por ese tipo de servicio y más duro trabajará para conseguirla.

A riesgo de que, como sucedió con el texto que escribí titulado ¿Agua solamente para ricos?, el título de mi texto e incluso el texto en sí sean considerados demagógicos (puede que incluso lo sean), lo que me pidió el cuerpo cuando leí esas palabras fue titular esta pequeña meditación como lo he hecho, ya que esa pregunta, ¿Seguridad solamente para ricos?, fue la que vino automáticamente a mi mente.

Y es que lo que no nos explica Jorge Valín en su artículo es en que estado quedarían los que no tuvieran recursos económicos suficientes para pagarse la seguridad. Lo digo yo: Quedarían totalmente desprotegidos.

Es decir, que solamente los ricos tendrían una seguridad real. La clase media, como mucho tendría una seguridad media. Y los pobres, pues eso, a merced de los delincuentes.

Totalmente rechazable, al menos por mi parte.

7 comentarios:

  1. Reconduzcamos el argumento, ¿pan solamente para los ricos? Nacionalización de las panaderías ya.

    Eaco

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  2. Parte de un error la argumentación del Sr. Valin, que es el que yo no puedo ejercer mis libertades sino tengo seguridad. De la misma manera que son necesarias un conjunto de leyes y normas mínimas para crear un entorno de seguridad jurídica.
    En el caso de no darse este mínimo de seguridad para todos, el peligro es que se convertiría en seguridad para ricos.

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  3. "¿Por qué la policía puede llevar armas a la vista y nosotros no las podemos tener ni en casa para defendernos?"

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  4. Destina el dinero a aquello que más le satisface o mayor utilidad le da.
    ¿y quien es pobre de solemnidad? habría que inventar entonces servicios de seguridad caritativos.

    Ya que eaco ha hecho un comentario tan demagógico, impropio de él por cierto, me gustaría leerle cómo se proveerían de seguridad los pobres. ¿Volveríamos a las bandas gangsteriles? ¿a los clanes?

    Debe ser el viejo sueño ancap: destruyamos el estado y volvamos a las cavernas. Con el tiempo quizás veais vuestro sueño cumplido, pero quizás os desagrade descubrir a los sustituticos del estado.

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  5. Pero eso de que los ricos se pueden pagar la seguridad y los pobres están a merced de los delincuentes es lo que pasa ahora. Mirad Jumilla.

    Yo no soy partidario de la abolición total de la policía, pero sí de la libertad de armas, de manera que todos tengamos derecho a una seguridad eficaz y barata.

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  6. Jmaria, el único argumento del artículo es que con seguridad privada sólo tendrían seguridad los ricos. ¿Dónde está el razonamiento que lo demuestre? En ninguna parte; por tanto, mi comentario va en consonancia.

    Y ahora, respondiendo a tu pregunta.

    a) Los pobres podrían protegerse a ellos mismos a través de la libertad de armas. Es más, podrían asociarse voluntariamente en patrullas callejeras.
    b) Podrían beneficiarse al situarse cerca de los ricos que tienen contratados servicios de seguridad con empresas profesionalizadas. Todas las actuaciones preventivas que esas empresas practicaran, redundarían en el beneficio de los pobres.
    c) Las empresas profesionales, así mismo, podrían, por una cuestión de economías de escala, dedicarse a proteger a todos los habitantes de una zona, aún cuando sólo unos pocos de esos habitantes pagaran. En ese caso, se llegaría a acuerdos y compensaciones con otras empresas que también operaran en esa zona. Dado que los pobres no tendrían empresa, actuarían como free-riders.
    d) Habría que poner un poco en tela de juicio el concepto de pobre. Es un debate ajeno, pero la pregunta está planteada desde el presupuesto de que casi nadie podría pagarse una empresa de seguridad privada lo cual es más que discutible y dudoso.

    Por otra parte, lo que afirma Selene es completamente cierto. Cuando la seguridad es solamente para los ricos es hoy en día, en el sistema público.

    Su ineficiencia hace que la gente requiera un plus de seguridad, algo que sólo se pueden costear los ricos (lo cual está bastante relacionado con la no poca cuantía de los impuestos). Mientras tanto, se impide a los pobres que adquieran sus armas y que se organicen en patrullas para defenderse.

    Aparte, como ya digo, el concepto de pobre de hoy no tendría nada que ver con el de una sociedad liberal. Vamos, el concepto de pobre en España no tiene nada que ver con el de EEUU (http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?cpn=20478); y estamos hablando de EEUU, un país muy socialista.

    Eaco

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  7. Algunos os empeñáis en atacar un muñeco de paja.

    Un cálculo rápido que pone en evidencia lo absurdo de la crítica José García. El presupuesto del Estado destinado al capítulo de “Seguridad ciudadana e instituciones penitenciarias” es de 6.499 millones de euros para el 2005. Este monto dividido entre los 14 millones de hogares españoles a fecha de 2004 nos da una cifra de 464 euros por familia al año. Es decir, de media hoy cada familia paga grosso modo cerca de 500 euros anuales por la seguridad (sic) pública. Teniendo en cuenta que en el libre mercado, por efecto de la competencia, estos servicios serían más baratos (además de cualitativamente mejores), que la sociedad sería más rica y el número de pobres descendería abruptamente, que la discriminación de precios y las distintas prestaciones permitiría a las familias contratar los servicios que más se ajustasen a sus preferencias... ¿puede sostenerse que la seguridad sería sólo asequible para los ricos? Por favor, esto es un disparate. Por no hablar del hecho de que quien cuida hoy del gallinero es el zorro más feroz de todos y que, como indica Valín, protege y sirve no tanto a los que lo necesitan como a los que le interesa.

    Por otro lado, como apunta Roderick Long aquí, una posibilidad es que las víctimas más pobres vendan parcial o totalmente a terceros su justa reclamación sobre la persona causante del daño, como sucediera en la Islandia medieval. Sería como contratar los servicios de un abogado a cambio del pago de un porcentaje de la restitución. Uno podría traspasar así su reclamación a alguien que pudiera ejecutarla (una empresa de seguridad, por ejemplo).

    Un saludo

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