miércoles, 16 de marzo de 2011

Crisis nuclear en Fukushima: Entre el tremendismo anti y la indolencia pro

Mientras unos gritaban histéricos "¡esto es horrible, vamos a morir todos!", otros bostezaban tranquilamente "no pasa nada, todo está bajo control".


Desde que empezó la crisis nuclear en Fukushima la he estado siguiendo todo lo al instante que el trabajo me lo ha permitido. En determinados momentos he estado pegado al ordenador, yendo de periódico en periódico, de blog en blog, buscando la última noticia, el último comentario. Recuerdo la primera explosión (hace solamente 4 días, pero por todas las cosas que han pasado parece que fue hace 4 años). Yo estaba pensando que todo estaba prácticamente controlado, y de pronto me enteré de la noticia por medio de "El País"; realmente no lo creí hasta que vi el vídeo en Youtube. Es increíble como internet ha cambiado la percepción de las cosas, y la velocidad de la información. Algo sucede en Japón y casi al instante se puede estar viendo en todo el mundo. Es alucinante seguir una crisis como ésta casi al minuto.

Pero es igualmente alucinante poder leer cosas tan contradictorias sobre los mismos hechos. Mientras unos gritaban histéricos "¡esto es horrible, vamos a morir todos!", otros bostezaban tranquilamente "no pasa nada, todo está bajo control". Pues hombre, ni tanto ni tan calvo.

He leído cosas como que esto era un Apocalipsis y semejantes. El planeta ha vivido crisis peores que la actual y aquí estamos. Y aquí está Japón también, después de haber vivido el espanto de dos bombas atómicas, en situaciones que, huelga decirlo, eran muchísimo más desfavorables que las presentes. La crisis de Fukushima pasará, se analizará fríamente, se aprenderán las lecciones necesarias (muchas sin duda) y se seguirá hacia adelante. ¿Se va a renunciar a la energía nuclear? No lo creo, como no se renuncia a ningún adelanto tecnológico. Se podrá hacer por un tiempo, hasta que las aguas bajen en la opinión pública, pero mas temprano que tarde la lógica se impondrá, y con muchísimas más medidas de seguridad se proseguirá ese camino.

Ahora bien, de lo anterior de no se puede deducir que Fukushima es un incidente sin importancia. La verdad es que he estado leyendo cosas como "no pasa nada, las centrales están preparadas para esto" a cada nuevo incidente imprevisto. Los hechos, tozudos ellos, han acabado demostrando que la cosa era mucho más seria de lo que muchos creían al principio (bueno, y en el medio y al final). Se han cometido errores, como no tener un plan alternativo de refrigeración en caso de quedarse sin los motores diesel (¿no podían haber previsto un tsunami en un país que es una isla y que tiene la mayor cantidad de terremotos y más fuertes?).

En estos momentos hay que asumir que no se puede renunciar a la energía nuclear, porque sería renunciar a uno de los mayores progresos del ser humano. Pero también hay que asumir que habrá que seguir después de estudiar cuales fueron los errores que se cometieron y tomar las medidas para que jamás se vuelvan a cometer.

Porque estoy convencido de que hoy por hoy simplemente no hay alternativa a la energía nuclear. Lo mismo que estoy convencido de que hay que usarla, por el altísimo poder destructivo que tiene, tomando todas las medidas de seguridad para escenarios peores incluso que el que se ha sufrido en Japón. No podemos caer ni en el tremendismo ni en la indolencia que se han visto en estos días.

1 comentario:

  1. Le felicito. Coincido plenamente con lo que expone en el artículo. Estaba empezando a pensar que no iba a leer ni una sola mención mas al incidente en ninguno de los blogs de Red Liberal. El silencio se extendía a medida que la situación iba empeorando. Curioso, cuando todos ellos corrieron raudos y veloces a escribir largos, y en muchas ocasiones hirientes e insultantes artículos que aún podemos leer en muchos de ellos porque aún no se ha escrito el siguiente artículo sobre el tema...

    Aunque mi humilde opinión no importa, creo que este artículo le honra.

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