viernes, 11 de marzo de 2011

Violencia antiabortista

Si yo tuviera conocimiento que en un hospital, de forma deliberada y sistemática, se está asesinando a seres humanos utilizaría la fuerza para intentar evitarlo.


El comentario vale la pena leerlo de nuevo:

Estoy a favor del aborto precisamente porque no creo que sea un asesinato. Es más creo que son los antiabortistas los que en el fondo saben que el aborto NO es un asesinato o que al menos el aborto no se puede equiparar a aquel. Si yo tuviera conocimiento que en un hospital, de forma deliberada y sistemática, se está asesinando a seres humanos utilizaría la fuerza para intentar evitarlo. Y como yo creo que cualquiera. No veo que los antiabortistas hagan, ni siquiera, nada que remotamente se acerque a dicha medida.

O sea, que para demostrar que los antiabortistas estamos convencidos de que el aborto es un asesinato este amable comentarista nos invita a emplear la violencia (supongo que eso implica la fuerza) contra los abortistas.

En Estados Unidos algunos lo han hecho, y como no podía ser de otra forma han dado con sus huesos en la cárcel, varios por mucho tiempo. Cuando hablamos de aborto legal estamos hablando de un asesinato legal, y contra él nada se puede hacer, sino denunciarlo, porque está amparado por las leyes.

Creo que es evidente que ni todo lo legal es justo, ni todo lo justo es legal. Con el aborto estamos en el primer caso. Como existen otros muchos ejemplos. Salvando las naturales distancias, en este blog he denunciado vez tras vez las excarcelaciones de asesinos condenados a centenares de años tras cumplir unos pocos, o las bajas penas por asesinatos. Cualquiera con un mínimo sentido de la justicia sabe que eso es injusto. Pero cualquiera con un mínimo de sentido común también sabe que contra eso nada se puede hacer sino denunciarlo, a la espera de que la situación legal cambie. A nadie en su sano juicio se le ocurre ir a buscar a estos asesinos y secuestrarlos, por ejemplo.

El caso del aborto es lo mismo (repito, salvando las naturales distancias). Hablamos de una terrible injusticia, que muchos creemos que es asesinato, porque se está privando de la vida a un inocente. Y a cambio no hay argumentos, sino decirnos que debemos usar la violencia.

3 comentarios:

  1. El argumento del abortista de turno no sólo es tramposo, sino también cínico. Primero se legaliza el aborto, y se protege como cosa legal, estigmatizando al que lo critica. Y luego, además, los partidarios del aborto nos exigen a los provida que usemos la violencia y violemos la ley para mostrar la sinceridad de nuestras tesis, sabiendo que la consecuencia de ello sería la cárcel. Menuda cara.

    Aplicando la misma regla de tres, los ancaps que consideran un robo los impuestos pero no llaman a la Policía ni sacan la escopeta cada vez que ven a un inspector de Hacienda es porque tampoco creen sinceramente que los impuestos sean un robo, ¿no? En fin...

    Desde luego, el aborto es una salvajada que no tiene nombre, y sus partidarios usan chismes cada día más patéticos para defender la forma de violencia más repugnante que existe: la que tiene como víctima a los más inocentes e indefensos.

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  2. Supongo que el autor del peregrino comentario trataría de agredir al Dr. Montes para impedirle seguir con sus sedaciones terminales.

    ¡Ah! ... Que sedar terminalmente a pacientes ancianos sin su consentimiento o el de su familia tampoco es un crimen; es solo una práctica de ahorro hospitalario y "Medicina sostenible".

    Que a gusto se hubiera sentido ese autor participando en los programas de eugenesia nazis o en su "Solución Final": al fin y al cabo afectaba a seres vivos, pero no auténticos seres humanos, según la doctrina del PSOE.

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  3. LA MUJERES QUE ABORTEN CORREN UN GRAN RIESGO A MORIR

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