domingo, 27 de febrero de 2005

El peaje de Zapatero a Carod y la responsabilidad de Rajoy

Hemos asistido a la segunda entrevista en un mes (esta vez pública) entre Zapatero y Carod-Rovira en La Moncloa. Dicho encuentro, más las declaraciones posteriores, deja claro varias cosas.

En primer lugar que el acercamiento entre socialistas centrales y separatistas catalanes no es meramente coyuntural, ni tan siquiera para llegar a acuerdos puntuales. Lo que estamos viendo es en la práctica un acuerdo de Gobierno para, en principio, todo lo que queda de legislatura (aunque, claro, siempre puede pasar cualquier cosa, y mas con un kamikace como Carod-Rovira, que dé al traste con todo).

En segundo lugar, que ese acuerdo socialisto-separatista ha de tener un precio, probablemente muy alto. La cosa no va a salir gratis. Y ese precio lo van a pagar el resto de los españoles. Por lo tanto, como bien ha dicho Rajoy, si Zapatero tiene el derecho de elegir sus socios, también tiene la responsabilidad de hacer saber el costo de los acuerdos.

En tercer lugar, que todo esa elevación de Carod-Rovira y el separatismo catalán (tanto a nivel nacional como en Cataluña) una de las cosas que está haciendo es darle una increíble publicidad a este personaje y este partido, que nunca soñaron. Y eso, en el peor de los casos, se puede seguir pagando muy caro en forma de creciente apoyo electoral para este partido antisistema en próximas elecciones.

En cuarto lugar, el teórico acuerdo entre PP y Gobierno para la defensa de la unidad de España (incluyendo reformas estatutarias y reforma constitucional) queda en eso, teórico, y el acuerdo se puede dar definitivamente por enterrado. Aquello no fue más que el sueño de una noche de verano (en este caso de invierno) para los que le quisimos dar el beneficio de la duda a un Zapatero que no merece ni eso.

En quinto lugar, que para Rajoy y el PP se acabaron las contemplaciones. Ya pasó el ofrecimiento de acuerdo (despreciado en la práctica por Zapatero). Ya pasó el referéndum de la Constitución Europea (con la miserable actitud de Zapatero de criticar a Rajoy, que pedía el "sí", mientras que contemporizaba y contemporiza con comunistas y sobre todo separatistas catalanes, ambos pidiendo el "no"). Ahora llega la hora de la oposición pura y dura. Rajoy debe ir a desgastar al Gobierno de Zapatero por todos los medios políticos posibles, para obligarle a que convoque elecciones anticipadas cuanto antes.

En sexto lugar, también Rajoy debe volver a tomar, en solitario, la bandera de la defensa de España, su unidad y su Constitución. Si hay que votar "no" a la reforma del Estatuto de Cataluña, debe votar "no", y si hay que bloquear la reforma de la Constitución, también debe hacerlo.

Las cosas están como están. Carod-Rovira siendo elevado a un nivel que nunca imaginó. Zapatero entregado por completo al separatismo catalán. Esperemos que Rajoy esté a la altura de las circunstancias.

2 comentarios:

  1. Lo del peaje, ¿te refieres también al que tuvo que pagar Aznar a Arzalluz para que el PNV le votara como presidente del gobierno en 1996? No sé si te acordarás, pero Arzalluz dijo en aquella ocasión que con Aznar había conseguido más en una hora que con Felipe en 14 años. En fin, no te excedas en tus comentarios. La aritmética parlamentaria te lleva a veces a tener que pactar con otros. Y bueno, prefiero a un presidente que pacte que a uno que insulte.

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  2. Pues sí, Aznar también se podría incluir en el peaje. Cada Gobierno ha pagado su peaje (UCD, PSOE, PP). Y me pareció y me parece mal. Se les ha dado alas a los nacionalistas. Y ya no son nacionalistas, ya son abiertamente separatistas. Por eso yo, aquí y ahora, preferiría un Zapatero (o quien fuera) que defendiera la unidad de España frente a los separatismos que un Zapatero (o cualquier otro, pero es que es él) que la esté (la está) vendiendo a pedazos.

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