jueves, 5 de mayo de 2011

La estupidez de defender a Bin Laden



He leído tanta estupidez de venganza, de asesinato y de que no se respetó el Estado de Derecho en el caso de la muerte de Osama Bin Laden que me decido a escribir sobre el tema, aunque en principio no era mi intención.

Yo, en mi sentido práctico, usando simplemente el sentido común, les haría una sencilla pregunta a los que hablan de que no se han hecho las cosas como se deberían hacer:

¿Cuál es su alternativa de cómo se debió haber actuado?

Acabo de leer un artículo donde se exponen las diferentes alternativas que barajaron los estadounidenses. Está también la que los defensores de Bin Laden españoles (de izquierdas o liberales) llamarían "la del Estado de Derecho", o sea, colaborar con las autoridades del país donde se encontraba Bin Laden, es decir, Paquistán. Esta fue su conclusión:

"Estaba decidido que cualquier intento de trabajar con los paquistaníes hubiera puesto en peligro la operación; podrían haber alertado al objetivo", ha confesado el director de la CIA.

O sea, que la decisión de nuestros grandes defensores de Bin Laden hubiera producido con toda probabilidad que cuando los estadounidenses llegaran a la mansión en cuestión el sujeto ya no estuviera allí, quedando abocados al fracaso más estrepitoso y al ridículo más clamoroso.

Y es que pretender que Paquistán sea un Estado de Derecho es algo así como decir que la luna es un hermoso queso suizo. En Paquistán la corrupción campa por sus respetos, y el fanatismo religioso musulmán de corte terrorista por los suyos; esas dos cosas hacen que cualquiera le hubiera dicho a Bin Laden lo que había contra él por unos cuantos dólares, no digamos ya por unos cuantos millones.

En esas circunstancias lo único que podía hacer Estados Unidos era lo que hizo, entrar ellos mismos a por su enemigo número uno, aquel que más daño les ha hecho y al que buscaban desde hace la friolera de diez años.

Y ahora llegamos a la famosa cuestión de "vivo o muerto". Personalmente creo que los americanos le hubieran preferido coger vivo, para exponerle a la opinión pública, meterle en una cárcel por varios años, someterle posteriormente a juicio, condenarle a la pena de muerte y ejecutarle. En cualquier caso, le dieron la opción de rendirse. Y, bueno, cuando a uno le dicen unos tipos armados hasta los dientes "o te rindes o disparamos", pues eso, que como no se rindió le dispararon.

Lo que acabo de describir y analizar es mero sentido común. Lo contrario, desde el suicidio intelectual antiestadounidense de la izquierda o desde el idealismo bienintencionado de cierto liberalismo, es simple y llanamente la estupidez de defender al mayor asesino terrorista de la historia.

2 comentarios:

  1. Además cogerlo vivo era imposible porque Bin Laden nunca estuvo allí. Personalmente creo q es todo un montaje, ya ni una hipotética foto me convence.

    Aunque, si, ha sido un acto de justicia.

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  2. Es increíble como, incluso cuando hacen algo bien, al final acaban pifiándola.

    ¿No se les ocurrió que les pedirían alguna prueba y que en ausencia de ella se desatarían las teorías conspirativas? Tienen tal fe en que un Presidente USA puede equivocarse pero no mentir, salvo que sea Nixon (o Bush según los progres), que han supuesto que la palabra de Obama, el Nóbel de la Paz, sería suficiente.

    Pero pensándolo bien, incluso con fotos algunos habrían dudado: que si Photoshop, que si dobles, que a saber cuando se hicieron las fotos, que si los testigos del ataque son falsos, ... Tal vez la estrategia del ... ¡Está muerto, y vale ya! ... no sea tan desencaminada.

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