martes, 10 de mayo de 2011

Pablo el herrero da en el clavo

Extraordinario comentario; copio lo que más me ha gustado:

Siempre he tenido claro que en el socialismo sólo pueden estar dos clases de personas: los ingenuos y los fanáticos.

Leer a Marx, es difícil, desde una lectura de lo evidente ponerle una sola coma a su discurso. Es un discurso religioso... y por lo tanto, es un discurso perfecto. En los discursos religiosos los ingenuos votan a quien dice defenderlo y los fanáticos se sienten legitimados para legalizar millones de asesinatos y implantar estados totalitarios. Ello es la principal características del marxismo.

No hay epistemológicamente hablando, ninguna diferencia, por ejemplo, entre la lectura del Corán y la lectura del Capital. Son idénticos discursos religiosos. Los dos exigen creyentes, no mentes libres.

Por eso dicho discurso se perpetúa como una plaga en el espacio y en el tiempo en paralelo a sus genocidas actuaciones.

¿Dónde está la trampa de dicho éxito si en nombre de dicho discurso perfecto sólo en el siglo XX fueron asesinados directamente y quemarropa más de cien millones de seres humanos? Mao sólo en seis mató a cincuenta millones de chionos, y además está Camboya, y Vietnam y Cuba y la Unión soviética... y esos sólo los asesinados a bocajarro. Los muertos generados por hambrunas intencionadas y sistemáticas como las de Ucrania, China, Camboya, etc... pasan de de doscientos millones de muertos en el mundo entero durante el siglo XX.

Y no hay ninguna diferencia actitudinal entre dichos ingenuos y fanáticos porque ellos se definan indistintamente como marxistas, comunistas, socialistas, socialdemócratas o progresistas. Todos miméticamente materializan sus correspondientes conductas totalitarias y de apoyo a los totalitarios tal como afirman los correspondientes versículos del Capital. Que al fin y al cabo como buen Corán se sintetiza en un único mandato: es legítimo matar al infiel.

Por eso no importan los muertos, sean éstos por asesinatos, por hambrunas, por gulags, por campos de reeducación, por las checas... o por las eutanasias, los abortos, los suicidios asistidos y muertes dignas. ¡Qué más da! Cuanto antes terminemos con todos los infieles al marxismo, más cerca tendremos el paraíso... afirman.

2 comentarios:

  1. Gracias José por tus deferencias hacia mis comentarios. Ha sido gran una sorpresa para mi que dediques tu entrada a unas opiniones mias.
    Te deseo desde España lo mejor por esas tierras americanas en las que ahora vives.

    Seguimos en la lucha.

    Pablo el herrero

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  2. Pablo, tu comentario es de lo mejorcito que he leído últimamente sobre esa tiranía llamada comunismo, así que merecía que otros también lo leyeran.

    Gracias por tus buenos deseos, los cuales son los mismos de mí para ti y los tuyos.

    Un cordial saludo.

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